La compleja situación en Siria y la posibilidad de que Estados Unidos decida atacar el país provocaron que Wall Street diese este martes continuidad a las caídas de la sesión precedente. En esta segunda sesión de bajadas, también fue importante el hecho de que los inversores siguen atemorizados ante la advertencia que ayer realizó el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Jack Lew, quien afirmó que a mediados de octubre únicamente quedarán 50.000 millones de dólares en el erario público. Esta situación obligará a demócratas y republicanos a llegar a un acuerdo para reducir gastos o elevar el techo de gasto.

Como consecuencia de estos dos condicionantes, el rojo dominó una sesión de notables caídas en Wall Street. Así, el Dow Jones perdió un 0,9% y cerró en los 14.811 puntos, lo que supone marcar mínimos del mes de junio. El S&P 500, por su parte, cedió un 1,6% y cayó a los 1.630 enteros, mientras que el Nasdaq fue el índice que más sufrió y se dejó más de un 2%, hasta acabar en las 3.578 unidades. 

En el mercado de materias primas, el petróleo sufrió especialmente la compleja situación tanto de Siria como de Egipto, y el barril de Texas de referencia en Estados Unidos se anotó un 2,9% y llegó a los 108,9 dólares, con lo que marcó máximos de febrero de 2011. Por su parte, el barril de Brent de referencia en Europa se encareció un 3,3% y superó los 114 dólares. 

En lo que a valores se refiere, casi la totalidad los componentes del Dow Jones registraron caídas, capítulo que encabezaron Microsoft y Bank of America, que perdieron un 2,6%, y United Technologies, que cayó un 2,3%. Sólo Coca-Cola, con un avance del 0,13%, y Chevron, que se anotó un 0,03%, fueron capaces de cerrar en verde. 

El dólar, por su parte, se mantuvo plano frente al euro y el cambio sigue en los 1,33 dólares, mientras que con respecto al yen la divisa estadounidense cedió un 1,4% y el cambio cayó hasta los 97 yenes. Por último, la deuda de Estados Unidos relajó su rentabilidad por cuarta sesión consecutiva y cerró la sesión en el 2,7%.