Los
futuros europeos anticipan caídas en la apertura de los mercados, con caídas del 0,7% para el Eurostoxx50 o del 0,4% para el FTSE 100. Hoy todas las miradas están puestas en la reunión del
Eurogrupo, que pondrá en marcha el fondo europeo de estabilidad (EMS) y estudiará la situación de España y si los presupuestos y las reformas son suficientes para que el país cumpla con el objetivo de déficit establecido. En este contexto, la
prima de riesgo ha subido por encima de los 420 puntos básicos, frente a los 416 del cierre del viernes y el euro retrocede y pierde el 1,3 frente al dólar.
Los ministros de Finanzas de la Eurozona se reúnen hoy en Luxemburgo para abordar la situación de Grecia, Chipre, Portugal y España, aunque solo en el caso del país luso se espera una decisión política, puesto que el Eurogrupo prevé darle un año más para corregir el déficit excesivo.
El Eurogrupo descarta que España pida forma inminente un programa de asistencia financiera y por ello se centrarán en su otra preocupación: las finanzas públicas del país, que ha dicho que se espera que el déficit ascienda al 7,4 % del PIB este año debido al impacto de la ayuda a la banca, en lugar del 6,3 % fijado por la UE. Europa no considera necesario que España pida un programa de asistencia financiera, al menos no en su modalidad completa, porque las condiciones en los mercados han mejorado sustancialmente.
La sesión en Asia ha sido negativa, con la Bolsa de Tokio cerrada por festivo. Hay dudas sobre la puesta en marcha de las medidas de expansión en Estados Unidos, después de que el país publicase unas cifras de empleo mejores de lo esperado y eso ha afectado a los inversores, que también están preocupados por la salud financiera de España, tal y como se refleja en la prensa internacional. Así, el Shanghai Composite ha perdido casi un 1%, mientras que el Kospi surcoreano se ha dejado un 0,7%.
El FMI dará a conocer el martes sus previsiones de crecimiento globales. El mismo día, Angela Merkel viajará a Grecia para reunirse con el primer ministro, Antonis Samaras. Se trata de la primera visita de la canciller alemana al país heleno en los últimos cinco años.