Los futuros europeos se mueven en terreno negativo, con dudas, a un día de que se pronuncie el Constitucional alemán sobre el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) y declaren así la legalidad o no del rescate. Hoy el presidente del gobierno, Mariano Rajoy, recibe en el Palacio de la Moncloa al primer ministro de Finlandia, Jyrki Katainen, quien se ha mostrado siempre bastante reacio a las ayudas económicas de la Unión Europea.
En los movimientos de preapertura, el Ibex 35 pierde un 0,3%, el DAX se mueve prácticamente plano, el CAC 40, el FTSE 100 se mueve plano, el MIB italiano cae un 0,1% y el Eurostoxx 50 cae el 0,4%. El euro, por su parte, cotiza en los 1,2724 dólares. La prima de riesgo española ayer cerró en 415 puntos básicos.
Hoy el mercado reaccionará a las declaraciones de Mariano Rajoy de anoche, quien aseguró en una entrevista que hasta el 21 de octubre -fecha en la que se celebrarán las elecciones autonómicas de Galicia y el País Vasco- no solicitará el rescate, si es que lo pide, porque declaró que aún no lo ha decidido.
Las bolsas asiáticas cerraron la sesión en negativo. El Nikkei cayó el 0,7% y el Kospi de Corea por su parte, perdió el 0,224%. Ayer la sesión fue mixta en Asia después de conocerse algunos datos macro y por la preocupación sobre la desaceleración económica global.
A lo largo de esta mañana, el presidente del gobierno recibirá al finlandés Katainen, justo después de que el BCE anunciara su plan de compra de deuda de países con problemas en el mercado secundario. Finlandia es el único país que mantiene la calificación de triple A, y se ha mostrado siempre muy crítico con las ayudas europeas a los países del sur. A pesar de eso, ha elogiado las reformas elaboradas por el ejecutivo español y reconoce que considera "injustos los altos intereses que España paga para financiarse".
Y además los bancos españoles están muy pendientes del informe que elaborará la consultora Oliver Wyman sobre la necesidad de capital de las entidades financieras de nuestro país, que a pesar de que se esperaba conocer esta semana, podría verse aplazado hasta finales de mes.
Ayer el Tesoro llevó a cabo una operación de colocación privada -directamente entre bancos, sin salir a mercado- de letras y obligaciones para captar los 6.000 millones de euros. Se trató de una emisión sorpresa aprovechando la caída de la prima de riesgo con la que se ampliarán los recursos del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) de 9.000 a 15.000 millones de euros.