Los
bancos europeos han celebrado en bolsa el plan presentado ayer por Mario Draghi, presidente del BCE, y han liderado las ganancias en el Eurostoxx50. Las entidades se benefician, por un lado, de los avances en la resolución de la crisis de deuda y, por otro, de la eliminación de la calificación mínima de los activos que utilizan para acudir al organismo en busca de liquidez. De esta forma, los bancos podrán
utilizar la deuda soberana de países como España, aunque esta caiga hasta el nivel de bono basura.
Así, Société Générale ha subido un 6,83%, aunque ha llegado a avanzar más de un 7% a primera hora. Unicredito ha ganado un 4,39%, ING y Deutsche Bank, han subido un 4,85% y 5,25%, respectivamente. Intesa se ha revalorizado un 1,5% y BNP, un 1,7%. Los dos grandes bancos españoles también han avanzado: Santander ha sumado un 1,78% y BBVA, un 1,88%. En cambio, Popular ha cedido un 0,89% y Sabadell, un 4,5%.
El sector financiero ha sido el principal perjudicado de la crisis de deuda. Las entidades acumulaban en sus carteras abultadas cantidades de deuda de países de la eurozona, desde griega hasta española. La quita de Grecia y el miedo al contagio a otros países ha provocado que las cotizaciones de los bancos se hunda, en algunos casos hasta los mínimos de 2008.
De hecho, aunque desde finales de julio las acciones bancarias han recuperado parte de la caída -gracias al mensaje de apoyo al euro que hizo la autoridad monetaria- todavía se encuentran lejos de los valores de hace año y medio. En el caso de Société, que ahora cotiza por encima de 24 euros, en febrero de 2011 su precio era de 52. Intesa se paga a 1,394, frente a los 2,42 de hace dieciocho meses. ING, en 6 euros, estaba a comienzos de 2011 en 9,4 euros y Deutsche Bank, en 31 euros, cotizaba por encima de 48.