, su nivel más bajo desde el 11 de mayo, dado que los inversores descuentan un rescate ilimitado a España y
. Sin embargo, la
ha elevado el diferencial hasta los 477 puntos. Aún así, se sitúa por debajo del cierre de los 495 puntos del viernes.
En su boletín mensual de agosto, publicado hoy, el Bundesbank critica "la compra de deuda soberana del Eurosistema ya que está vinculada a notables riesgos de estabilidad". Y añade que son los gobiernos y los parlamentos los que deben decidir una posible mayor mutualización de riesgos de solvencia.
La rentabilidad de los bonos españoles a 10 años se sitúa en el 6,22%. El rendimiento a cinco años, en el 5,06% y a dos años, en el 3,43%. El papel a dos años marcó máximos el 24 de julio en 6,49% y desde entonces ha reducido su rentabilidad a la mitad, gracias a las palabras de Mario Draghi, presidente del BCE, que dijo en la última reunión que estudiaba la compra de deuda a corto plazo.
De esta forma, el interés a dos años en los mercados secundarios está en mínimos desde el 2 de mayo. Desde los máximos del pasado 24 de julio -en los 638 puntos básicos- la prima de riesgo española ya se ha contraído un 24%. El bono alemán a 10 años se sitúa en el 1,5%.
Hasta ahora, el dinero se mantenía al margen de los activos de nuestro país. Pero desde la semana pasada se espera un rescate ilimitado. El viernes circuló por el mercado un informe de un think tank europeo -Medley-, en el que se aseguraba que "los planes para una gran intervención en el mercado de bonos españoles están ya tomando forma, a la espera de que Madrid dé el visto bueno a este programa". Barclays apoya la tesis de que el BCE debe estar preparado para comprar una gran cantidad de deuda: "Deberá prestar a los países con problemas de deuda de forma incondicional e ilimitada", tal y como publicó Cotizalia.com.
El BCE ha desmentido esta mañana una información de la revista alemana Der Spiegel en la que se afirmaba que el organismo estudia poner límites a la rentabilidad de la deuda soberana. La autoridad monetaria europea ha dicho que "informar sobre decisiones que no se han tomado da lugar a equivocaciones".
El ministro de Economía, Luis de Guindos, ha vuelto a pedir este semana la compra ilimitada de deuda española por parte del BCE. Guindos señaló el sábado que la intervención del BCE en los mercados para aliviar las presiones sobre la deuda española debe ser contundente y no tener de antemano fijado un límite ni de cuantía ni de duración.
"No se les puede poner límite o no se puede explicitar al menos la cuantía con la que se va a intervenir ni durante cuánto tiempo" para no restar efectividad a una ayuda que tiene como objetivo disipar las dudas sobre la zona del euro, dijo. El viernes será el primer Consejo de Ministros tras el descanso estival y se regulará sobre el banco malo y las participaciones preferentes.
Esta semana hay subasta de letras a doce y dieciocho meses en España, tras el parón del verano. La última subasta de letras a 12 y 18 meses se realizó el pasado 17 de julio y fue la primera tras el decreto del Gobierno con el que se prevé ahorrar 65.000 millones de euros en dos años. El Tesoro Público logró superar entonces el máximo previsto, con 3.561 millones de euros, y reducir los tipos interés en torno a un punto respecto a la subasta previa.
El Tesoro ha colocado ya el 72,2% (62.016 millones de euros) de la previsión de emisión bruta de deuda a largo plazo para todo el ejercicio (85.900 millones de euros), con un coste medio a la emisión a 31 de julio de 2012 del 3,43%, por debajo del 3,90% con que se cerró 2011. En lo que queda de mes, el organismo adscrito al Ministerio de Economía prevé realizar una última subasta más de deuda el martes 28 de agosto, en este caso de letras a 3 y 6 meses. España tiene vencimientos de letras de 9.815 millones este mes y de 6.584 millones en septiembre. En ambos casos se trata de letras.
Moody's ha rebajado este fin de semana dos escalones la nota de la deuda española desde Aa2 hasta A1 y la ha puesto con perspectiva negativa, por lo que amenaza con más recortes. "España sigue siendo vulnerable a la tensión de los mercados y al riesgo de acontecimientos (en materia de deuda soberana)", afirma Moody's.