LOS ANALISTAS CONDICIONAN A EUROPA LA CONSOLIDACIÓN
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Javier Checa
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08/08/2012
06:00h
Es la resistencia clave marcada en rojo por los analistas. Los 1.400 puntos en los que se movía el S&P 500 a mediados de 2008, en pleno estallido de la crisis financiera en Estados Unidos, y el nivel que el selectivo lucha por consolidar desde esta semana. No es la primera vez que el S&P 500 vuelve a perforar esta cota. Hay dos precedentes en mayo y marzo de este año que finalmente acabaron en agua de borrajas.
El mayor índice bursátil estadounidense se apunta casi un 12% en el año y amplía sus ganancias hasta más del 17% en las últimas 52 semanas, síntomas que evidencian la lenta pero constante recuperación de la economía del país. Sin embargo, los expertos se muestran cautelosos a la hora de valorar la consolidación de estos niveles y apuntan a Europa como juez de lo que pueda suceder en los próximos meses.
Los analistas consideran que “los actuales datos macroeconómicos, los resultados empresariales –algo mejores de lo esperado- y la puerta abierta que dejó la Fed a la puesta en marcha de un tercer paquete de estímulos (QE3) invitan al optimismo a nivel local. Ahora todo depende de Europa, del futuro del euro y del de países como España, Italia o Grecia”, apunta Roger Phillips, gestor de Asset Capital Management.

“Está claro que la tendencia es alcista y la resistencia tenderá a romperse antes o después pero es precipitado aventurar si será ahora, dentro de dos meses o a final de año. Todo va a depender de las tensiones que se generen en el mercado de deuda europeo durante las próximas semanas”, apuntan fuentes del mercado.
No obstante, los precedentes invitan a la prudencia. Tras conseguir repuntar hasta los 1.419 puntos el pasado mes de marzo y mantener esta cota durante poco más de una semana, el S&P 500 retrocedió más de un 4% en apenas dos semanas. La misma situación se produjo en mayo cuando el índice consiguió situarse por encima de los 1.400 puntos durante dos días tras los que se vio abocado a un mes y medio con una caída de casi el 8%.
Los expertos más optimistas consideran que no hay motivos para pensar en una nueva recaída, a la vista de la tendencia marcada desde principios de junio y no dudan en contemplar un nuevo tramo alcista que dibuja una nueva meta en los 1.575 puntos, el máximo histórico registrado en octubre de 2007.
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