La presión sobre la
prima de riesgo española se ha relajado y el diferencial
ha perdido los 530 puntos ante las expectativas de que el presidente del Banco Central Europeo,
Mario Draghi,
anuncie algún plan de compra de deuda, que podría ser una
acción conjunta de la autoridad monetaria europea con el fondo de estabilidad (MEDE). Asimismo,
el resultado de la subasta del Tesoro español, que ha colocado 3.130 millones de euros -más del máximo previsto-, aunque ha tenido que elevar ligeramente los intereses de la deuda a dos, cuatro y 10 años, ha tenido una buena acogida en el mercado.
El anuncio de apoyo al euro que hizo la semana pasada el presidente del BCE sirvió para devolver el optimismo a los mercados, después de que el diferencial de nuestro país marcase máximos históricos. Sin embargo, en los dos últimos días Alemania, contraria a la compra de bonos, ha rebajado el tono positivo y ha enfriado las expectativas de los inversores.
Hoy el diferencial se sitúa en 529 puntos básicos, con el bono a 10 años en el 6,6%. Los títulos a cinco años tienen un rendimiento ligeramente superior al 6% y los de dos años pagan un 4,74% en los mercados secundarios. El bono italiano a diez años se sitúa en el 5,8%, frente al 1,3% del alemán.