Los futuros europeos adelantan subidas contenidas después de que ayer la amenaza de veto de Finlandia y Holanda a la compra de bonos por parte del fondo de rescate permanente dejara fríos a los inversores en la primera sesión tras conocer las conclusiones de la cumbre europea en la que se han sentado las bases para atacar la crisis. Entre los acuerdos adoptaron el pasado viernes se encontraba la recapitalización directa a la banca sin pasar por los países y la compra deuda soberana de países con problemas por parte del ESM, algo que necesita ser aprobado en Bruselas por unanimidad.
De esta manera, la subida de las bolsas del viejo contienen ayer fue más floja de lo que cabía esperar, especialmente en el caso de la española y la italiana, y
la prima de riesgo se tensó hasta los 486 puntos básicos tras haber caído inicialmente a un mínimo de tres semanas en los 456 puntos básicos. Hoy Asia, no obstante, encadena su quinta jornada consecutiva de subidas animada por los pasos que se están dando en Europa para solucionar la crisis, mientras que anoche
Wall Street acabó con muchas dudas y hoy los futuros vienen más animados en una jornada semifestiva antes de la celebración del Día de la Independencia, que cerrará mañana el parqué de Nueva York.
Hoy las miradas estarán puestas en Bruselas, donde el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao-Barroso, conducirá el habitual debate posterior a todas las reuniones de líderes por si hay más informaciones entorno al posible veto de Finlandia y Holanda, así como si se adelanta parte de la letra pequeña de los acuerdos alcanzados que está prevista se haga pública el próximo 9 de julio.
Así mismo, la cita importante de la semana está en la reunión del Comité de Política Monetaria del Banco Central Europeo el próximo jueves. Los inversores ya dan por hecho que el regulador monetario bajará los tipos de interés por primera vez desde el pasado mes de diciembre, mientras esperan que haga algún anuncio más allá y ponga en marcha nuevas medidas extraordinarias de liquidez en tanto que los líderes ya habrían dado un paso contundente en la solución de la crisis.