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El subtítulo que reza en el libro, Dos visiones sobre la crisis, es cierto. El título, ¿Mercado o Estado? , es, sin embargo, falso. Si algo ha quedado claro en lo que se ha denominado de forma ampulosa la mayor crisis del capitalismo desde 1929 es que las fronteras entre lo público y lo privado, entre las fuerzas del Estado y las del mercado, tienen mucho de ficción. Y que son los propios políticos los que azuzan esta presunta divergencia para consolidar y engatusar a sus bases electorales.
La derecha -o el centro-derecha, como se prefiera- defiende la supremacía del individuo sobre la cosa pública, pero cuando la crisis aprieta no hay duda de que aumentan los déficits fiscales y muchas empresas y sus accionistas salen indemnes de la catástrofe gracias políticas de gasto público.
La izquierda -o el centro izquierda, como se prefiera- sostiene la supremacía de la acción del Estado para regular las fuerzas del mercado, pero lo cierto es que cuando la crisis acecha es el Estado quien sale derrotado con políticas de gasto que le dejan maltrecho; mientras que los causantes del desastre salen indemnes. Sobre todo si forman parte de esa nueva Trilateral que responde al nombre de entidades sistémicas, capaces de provocar en su caída (ahí está el caso Lehman) movimientos telúricos en el sistema financiero.
Jordi Sevilla, el díscolo y a la vez disciplinado ex ministro de Zapatero, lo dice con certera claridad en el 50% del libro que le corresponde. En esta crisis ha fallado el mercado, pero el Estado tampoco ha estado a la altura de las circunstancias, en parte porque ha perdido su carácter de árbitro. Y tampoco le falta razón a Bernaldo de Quirós cuando con sorna recuerda que lo que él llama “izquierda socialista” -un término sin duda difícil de definir- lleva profetizando desde hace más de un siglo el colapso inevitable del capitalismo.
Ni que decir tiene, como recuerda Quirós, que los países más cercanos al ideal teórico del capitalismo liberal son aquellos que gozan de un PIB per cápita más elevado y de mayores niveles de bienestar social. Mientras que ni se le ve ni se le espera a ese fantasma que recorre Europa desde hace siglo y medio, que diría Marx.
¿Quiere decir esto que no ha fallado el mercado? Desde luego que sí. Pero con matices. Como sostiene Sevilla, la economía ha creado un nuevo casino financiero internacional gracias a la libertad de movimientos de capitales, a la proliferación de paraísos fiscales y a la aparición de enormes fondos de pensiones con activos que en algunos casos superan los PIB de muchos países. Y todo ello aderezado con un acceso casi ilimitado al dinero barato.
Pero no ha fallado el mercado sin más. Ha errado su regulación. O mejor dicho, su mala regulación y sus fallos de supervisión. Como sostiene Bernaldo de Quirós, la crisis iniciada en 2007 ha sido el resultado de dos elementos: de una mala regulación (no de una insuficiente regulación) y de una pésima política monetaria. Nada que objetar. Lo aparentemente contradictorio puede ser a veces complementario.
Estamos, por lo tanto, ante un libro muy recomendable que expone la crisis desde dos puntos de vista, que no necesariamente son antagónicos. Al menos en el diagnóstico de la crisis.
¿Mercado o Estado? Dos visiones sobre la crisis. Colección Deusto. 140 páginas.
OPINIONES DE LOS LECTORES,
5 COMENTARIOS
5 .- Otro artículo de "aliño" muy propio del sr. Sánchez, lleno te tópicos y contradicciones. Dice: "el Estado quien sale derrotado ... mientras que los causantes del desastre salen indemnes". Himbre, a estas alturas seguir diendo que el estado es un pobrecito mártir que nada ha tenido que ver con esto solo alimentale ego de los extremistas. Y luego se contradice cuando dice habla del "acceso ilimitado al dienero barato" y de una "pésima política monetaria". entonces le pregunto Mr. Sánchez ¿quién tiene el monopolio de la emisión del dinero? ¿quién pone precio -artificialmente- a la moneda? Sí, sí, ese, ese ¡el Estado!
4 .- Sin haber leido el libro, y solo comentando su articulo.
1. El libro ya es tendencioso por su titulo, crea de base una dualidad que habria que discutir, seria como plantear la libertad del individuo frente a la autoridad del estado de forma excluyente.
2. Falta de persperctiva historica es evidente, plantear un modelo perfecto inamovible es de facto una falacia.
3. La crisis no es un hecho puntual, un elemento debido a una disfuncion. Es un estado permanente inherente a la condicion humana, o capamos a la mitad de la poblacion y politica de hijo unico.
4. Y finalmente, huele y mucho a una discusion academicista de economistas, imposible hacer una analisis sin entrar en la sociologia. La discusion PIB = Felicidad en la que se basan ambos puede replantearse, de hecho tendra que replantearse.
Se podrian poner mas, pero ya he dado suficiente la lata ;]
3 .- Trata usted muy bien al sr. Sevilla.
Ni díscolo ni nada, sino un resentido porque ZP no le agradeció adecuadamente sus lecciones.
Por otro lado, Sr. Sánchez, parece mentira que no centre su crítica en la inútil validez de un libro de economía escrito por un socialista militante.
Como en otro tiempo los llamados "conomistas comunistas" Sevilla mantiene su ideología al tratar de publicar un libro sobre economía.
¿Todavía no se han enterado? La ideología socialista no admite al mercado como un concepto general.
De todos modos, me alegro de saber de qué va, no lo hubiera leído en ningun caso, pero ahora hasta puedo referirme al crítico para criticarlo
2 .- Trata usted muy bien al sr. Sevilla.
Ni díscolo ni nada, sino un resentido porque ZP no le agradeció adecuadamente sus lecciones.
Por otro lado, Sr. Sánchez, parece mentira que no centre su crítica en la inútil validez de un libro de economía escrito por un socialista militante.
Como en otro tiempo los llamados "conomistas comunistas" Sevilla mantiene su ideología al tratar de publicar un libro sobre economía.
¿Todavía no se han enterado? La ideología socialista no admite al mercado como un concepto general.
De todos modos, me alegro de saber de qué va, no lo hubiera leído en ningun caso, pero ahora hasta puedo referirme al crítico para criticarlo
1 .- Trata usted muy bien al sr. Sevilla.
Ni díscolo ni nada, sino un resentido porque ZP no le agradeció adecuadamente sus lecciones.
Por otro lado, Sr. Sánchez, parece mentira que no centre su crítica en la inútil validez de un libro de economía escrito por un socialista militante.
Como en otro tiempo los llamados "conomistas comunistas" Sevilla mantiene su ideología al tratar de publicar un libro sobre economía.
¿Todavía no se han enterado? La ideología socialista no admite al mercado como un concepto general.
De todos modos, me alegro de saber de qué va, no lo hubiera leído en ningun caso, pero ahora hasta puedo referirme al crítico para criticarlo