libro, Figuras con paisaje, Francisco Rico
@Nuño Vallés. - 03/12/2009
Suele decirse que el arte no se explica; que basta con sentirlo y, armado por esa emoción, el espectador alcanza a comprenderlo en sus capas más profundas. Otros lugares comunes que me pasan por la cabeza en el momento de reseñar Figuras con paisaje, del maestro Francisco Rico, son el del ensayo como investigación detectivesca -empleado por Muñoz Molina- o como viaje al interior de la cultura. Lugares comunes, mas no imprecisos, si bien el primero queda anulado por la mera existencia de este lúcido ensayo. Publicado por vez primera hace quince años, en Galaxia-Gutenberg, lo reedita ahora Destino con escasos añadidos -un par de ensayos, breves- y retoques.
¿Cuáles son las figuras y los paisajes a los que alude el título? Las figuras son una serie de obras de arte plástico, desde dibujos que Bocaccio hiciera en libros que Petrarca le prestó, a cuadros como La celestina de Picasso, o la portada románica del monasterio de Santa María de Ripoll. “Con frecuencia me han saltado a los ojos, como a cualquier otro viajero, textos y obras de arte vinculados entre sí y a la vez a sistemas mayores con nudos indudablemente significativos, con engarces que invitaban a contemplar de nuevo las figuras sobre el fondo de anchos paisajes” (p. 12). Ese paisaje es, pues, la cultura y, en concreto, la literatura, de la que manan tales obras plásticas, como se afana en explicar Rico. Porque el arte se puede explicar, insiste el autor, para alcanzar una experiencia más rica que la mera observación.
Eso no se hace ante la tela; Rico desnuda sus mañas ya en la Introducción, advirtiendo que luego, en los ensayos, va a exponer sus resultados de otra manera. Como él mismo cuenta el truco, no voy a extenderme más. Pero no sobra el recuerdo de una de las premisas, que “un texto digno de aprecio está siempre en una relación más o menos estrecha y más o menos perceptible con los demás elementos del conjunto histórico en que en cada momento se inserta” y “la tarea del historiador consiste en establecerlas vías de esa relación y las peculiaridades de ese diálogo” (p. 11). Como dirá más adelante, un “hilo de oro” une al texto y la obra de arte, ya sean los diálogos de Luciano con los Filósofos de Velázquez -obra cuya absoluta genialidad permanece casi oculta si obviamos las razones aquí expuestas por Rico- o la Tragicomedia de Calixto y Melibea con el retrato de Carlota Valdivia.
También se demuestra, en estos ensayos, que no se necesitan illuminati para encontrar sentidos secretos -tanto como reales- en las creaciones artísticas del hombre. Secretos sabrosos y nutritivos que nos llevan a respetar, si es que no lo hacíamos ya, el saber de los antiguos. Se establece así que la cultura mediatiza la experiencia, que cuando nos situamos ante cualquier momento de cultura -y aun de la vida- están poniéndose a prueba contenidos intelectuales -mayores o menores- de los que depende la emoción que la obra produce en el espectador. Cuanto más rica sea nuestra mirada, más rica será en proporción nuestra percepción estética e intelectual del momento artístico. Así, podemos pasearnos por la cultura como turistas, con poco más interés que señalar nuestro paso por sus salas. O podemos, como hace el maestro Rico, sumirnos en ella, dejar que su íntima reverberación sacuda nuestro ser desde sus honduras y, de ese modo, formar parte, en plenitud, de la cultura.
Figuras con paisaje. Ed. Destino. 224 págs. 22 €. Comprar libro.
Opiniones de los lectores (9)
9.
rberzal»04/12/2009, 20:26 h.
#8 Sigo diciéndole que no soy un experto en la materia, pero sí un aficionado.
Si la obra no está catalogada y usted la destruye no hay ningun problema por que esa obra no existe. Si lo que pretende es venderla lo primero que tendría que hacer es que algún [o mejor algunos] peritos especialitas expertos en ese pintor e independientes entre ellos le confirmasen su autenticidad por que sino nadie se la pagará al precio que supuestamente vadría estando acreditada su autoría. Una forma opcional es que usted consiga acreditar cómo esa obra ha pasado del pintor a usted. Por ejemplo, que guarde la facura firmada por el pintor.
Una obra sin catalogar es un problema por que uno depende los peritos y fijese la que se ha montado recientemente con un cuadro que siempre se ha atribuido a Goya, que al final ni nicha ni nimoná.
8.
kutusov»03/12/2009, 17:57 h.
#7 Muchas gracias por su aportación. ¿Y si la obra no está catalogada pero pertenece a un autor conocido? ¿Sería de aplicación lo mencionado en su comentario?
7.
rberzal»03/12/2009, 16:25 h.
#4 Comenzaré diciendo que no soy experto en arte ni letrado pero si un aficionado al que le gusta interesarse por las cosas.
Respecto a lo que usted plantea tengo entendido lo siguiente: Si un autor está considerado digamos de interés público [no se cual es la forma lega exacta pero creo que se entiende]y usted tiene una obra del citado artista, la puede vender pero el estado tiene derecho derecho preferente a adquirirla al mismo precio que a usted le ofrezcan. Osea que si a usted le ofrecen 2M de euros por su picasso y el estado quiere comprarlo por ese dinero, tiene preferencia.
Además hay otra limitación. Hay determinadas obras que no pueden salir del pais, osea que si su obra está dentro de ese catálogo de obras puede venderla pero la misma no puede abandonar el pais con lo cual el mercado se reduce considerablemente y por lo tanto el precio.
5.
rberzal»03/12/2009, 16:14 h.
#3 Tiene usted razón. Debería haber puesto: "creaciones plásticas"
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