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LIBROS

El cambio climático como (última) oportunidad económica

@Nuño Vallés - 11/02/2010

El cambio climático como (última) oportunidad económica

“En una Tierra caliente, plana y abarrotada, donde la energía, el agua, la tierra, los recursos naturales y los recursos energéticos están sobre explotados, todo el mundo, todo el tiempo, tendrá que pagar el verdadero coste de la energía que está usando, del cambio climático que está causando, de la pérdida de biodiversidad que está provocando, de las petrodictaduras que está financiando, y de la pobreza energética que está manteniendo” (p. 265). Desde un enfoque tan ecológico como económico el prestigioso columnista de The New York Times Thomas L. Friedman describe en este voluminoso ensayo el estado de nuestros ecosistemas naturales y financieros, advierte del peligro en que se encuentran los primeros -los segundos ya reventaron- y señala el camino hacia la superación que, lejos de ser “el movimiento ecologista del abuelo” es, en palabras de John Gardner, “una serie de grandes oportunidades disfrazadas de problemas insolubles”.

 

Friedman no es un político frustrado, ni un científico loco, ni un hippy. Es un respetado e influyente periodista económico, que ha explicado con acierto los mecanismos y beneficios de la globalización y que ahora pretende explicar por qué el mundo necesita una “revolución verde”. Su reflexión ecologista parte de la recesión mundial de 2008, de sus causas y consecuencias y las lecciones que de ella podemos extraer a nivel sistémico. Podríamos señalar, con James Carville, “la economía, estúpido”, pues Friedman ve el momento crítico presente como una oportunidad sin precedentes para lograr un nuevo modelo económico -¿la última fase del capitalismo?- más limpio, más eficiente y más justo. ¿Alguien da más?

 

Un mundo verde, más eficiente ecológica y energéticamente es también un mundo más eficiente económicamente. Cuando se unen lo caliente -la anomalía climática-, lo plano -la globalización, que permite competir a muchos más agentes- y lo abarrotado -el imparable crecimiento demográfico- nos encontramos ante una conjunción peligrosa que amenaza con arrasarlo todo; el acceso a los recursos se fragmenta y la pugna se intensifica. Por ello, la próxima gran industria global serán las energías limpias y la eficiencia energética.

 

EEUU, el mesías del cambio

 

¿A quién señala Friedman como protagonista de tal revolución? Sin timidez, a su propio país. El carácter mesiánico de la nación yanqui emerge de un texto que declara que “Son pocas las cosas buenas que ocurren a escala global sin el liderazgo norteamericano” y que considera acuerdos globales como el Protocolo de Kioto como una “coacción”. Por un lado, empujar a los estadounidenses hacia una revolución verde sin comprender y explotar su psicología nacional es un ejercicio de futilidad; pero, por otro algunas expresiones se me hacen sospechosas. ¿Es un problema estadounidense o es un problema global? ¿Es esta una tarea estadounidense o una tarea global?

 

Siendo aún la primera potencia mundial está claro que parten con ventaja, aunque hasta ahora hayan hecho menos que nadie, pero la revolución verde debe ser una empresa global que deje de lado conceptos gastados como el de “liderazgo” -en el sentido que emplea Friedman-, porque el líder sólo empuja de verdad cuando es uno más del equipo, como descubrió Guardiola con Messi. Friedman es realista en cuanto a las posibilidades estadounidenses de liderazgo, y advierte que, si no son ellos, China o India tomarán la delantera. ¿Y Europa? Nadie cuenta con el viejo y agotado Prometeo, que ya sólo puede aspirar a parque temático global.

 

Si obviamos el mesianismo, este es un gran libro para entender lo que está pasando y lo que va a pasar, y aprovechar así la gran oportunidad que se nos presenta para vivir en un mundo mejor y más justo. Friedman, en la mejor tradición del periodismo anglosajón, siembra el texto de lemas sonoros e impactantes -muchas veces prestados-, de ejemplos y anécdotas llamativas, todo ello sostenido por un torrente de datos y referencias que le permiten responder a la mayor parte de preguntas que la lectura vaya sugiriendo. Quizá debería haber incidido más sobre la parte de “abarrotada”, ya que según el director de la CIA, “la evolución más preocupante en el mundo actualmente no es la del terrorismo sino la de la demografía” (p. 88). Pero señala lo más importante: que hay que actuar ya, que la gente a la que estábamos esperando está aquí, y somos nosotros. Y que el que golpee primero la piñata de la innovación en energías eficientes y limpias, se llevará el gato al agua de la prosperidad en este siglo.

 

RegularCaliente, plana y abarrotada. Ed. Planeta. (Comprar libro)
 

OPINIONES DE LOS LECTORES, 6 COMENTARIOS

6 .- Al juntapalabras que ha perpetrado este publireportaje del libro del ecolojeta Friedman, se le ha pasado incluir en él que:
1.- Está demostrado que el calentamiento global es un timo, donde unos tíos supuestamente "científicos" han ocultado, tergiversado, borrado, etc los datos de temperatura para "ajustarlos" al calentamiento. El gurú del mismo está siendo hoy investigado por la policía judicial del Reino Unido por ello.
2.- Desde 1997 el planeta no se calienta, sino que se enfría.
3.- Todo el inmenso timo del calentamiento global [hoy cambio climático] se basa en los informes del IPCC, que se han DEMOSTRADO falsos. Entre en google y teclee ClimateGate.
4.- Las tesis maltusianas que defiende el libro hace sólo unas tres o cuatro décadas que se DEMOSTRARON falsas. El tal Friedman parece que todavía no se ha enterado de ello.
Saludos,

RoboAlCubo

5 .- Pues no sé, no sé, pero por ahora va siendo "Fría, redonda y más bien vacía".

perhaps

4 .- Cuando se habla de "calentamiento global" no significa que todas las temperaturas van a subir, teniendo un clima más templado, sino que debido al desequilibrio producido, el clima como lo conocemos va cambiar. Los efectos son temperaturas más extremas, inviernos más frios con nevadas y heladas más intensas y veranos más cálidos. El proceso de desertización también se agudizará en determinadas zonas, así como la intensidad de lluvias en otras, con inundaciones.
Por tanto, es normal que tengas inviernos mucho más fríos, forma parte del proceso.
Los que defienden este modelo, identifican la causa con el exceso de emisiones de CO2, metano y otros gases a la atmósfera. Por ello se ha definido la huella ecológica o footprint como lo que emites para mantener tu estilo de vida en un determinado territorio.
La única calculadora para nuestro país está en este enlace En ella puedes calcular tu footprint y en otros enlaces ver cómo modificarlo.
Esta tendencia a identificar las energías renovables como una oportunidad de crecimiento económico viene de lejos, de hecho es Alemania el primer productor europeo de energía solar.

Duarte

3 .- Dejando a un lado que los lectores estén convencidos sobre el calentamiento global, NO PUEDE HABER NADA MALO en no llenar los ríos con residuos, con conseguir energías más eficientes y limpias [menos gasto y menor impacto], en reconvertir procesos industriales para que no tengamos que sufrir una polución brutal, en no construir con amianto, en poder caminar por zonas verdes en vez de por calles atestadas de tráfico... No hay que convencer a nadie, todo el mundo puede disfrutar da las consecuencias. Durante siglos la humanidad sufrió la lacra de la esclavitud, y los que estaban en el lado aprovechado de la balanza nunca pudieron entender que fuera algo malo. El progreso no es sólo que unos poco vivan bien a costa de todo y todos. www.substratum.es

amaliasanchez

2 .- Pero es que nadie con entidad va a decir nada de este camelo?
Hoy nieva en mi ciudad, la tercera vez este invierno. Como dice #1, este será el invierno más frío en muchos años, sobrepasando al anterior, que ya fue la leche: donde yo vivo, nevó 5 veces. En totl ya he visto nevar en mi ciudad más en dos años que en los 40 anteriores.
Y esta gente dale que dale con la matraca en periódicos, televisiones, libros, convenciones, etc...
Está claro que es una forma de vivir del cuento como otra cualquiera, pero algún directivo de todos esos medios supuestamente informativos debería al menos pensar que sus lectores & oyentes no son tontos, o que al menos viven en este mundo, no en la luna...
Que ayer dijeran en el Telediario que hoy se iban a alcanzar los menos 17 grados en Alemania, y ahora me vienen aquí a contarme que el calentamiento global provocado por la humanidad va a acabar con la civilización, es un tanto chocante...

JUE

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