2.450.000 lectores influyentes
@María José S. Mayo - 06/03/2010
El otro día lo hablaba con otro cinéfilo de pro. Ya no se hace buena comedia, las historias que predominan son dramones realistas, con tintes críticos. Películas crudas, morbosas. En fin, los Oscar están aquí y ya saben que suele ser todo este tipo de cine el que se lleva el gato al agua. Será por eso que Hollywood está obsesionado por ver el lado blue de la vida.
Toda esta conversación hizo que me viniese a la cabeza Los viajes de Sullivan, en la que un productor de Hollywood decidía recorrer la Norteamérica profunda buscando historias humanas que reflejasen los años de crisis tras el crack del 29. El panorama era desolador, pero al final descubría que no había nada mejor que un entretenimiento divertido y directo para poder seguir adelante con las dificultades.
Desde luego, la comedia tuvo una época dorada en la década de los 30 y los 40 gracias a la screwball comedy que se dejaba invadir por los vientos esperanzadores del New Deal de Roosevelt. Eran películas ágiles, picaronas y muy, muy divertidas. Cosas como Luna Nueva, La fiera de mi niña, Sucedió una noche o Ninotchka, así lo testificaban.
Pero ahora que nosotros estamos también inmersos en otra crisis que hace que día tras día asistamos a muchos dramas por falta de trabajo, pocos son los que se atreven a hacernos reír. El gran refugio de la carcajada se ha quedado para la animación, sobre todo gracias a Pixar. Desde luego, la última vez que recuerdo haberme reído de lo lindo delante de la gran pantalla fue con Up y creo que no voy a repetir tan saludable experiencia hasta que no se estrene Toy Story 3, que ardo en deseos de contemplar.
Seguro que a muchos les ocurre. En su entorno cercano tienen a gente que les gusta ir al cine a ver cosas positivas o comedias románticas, y cuando les piden su opinión sobre qué les recomiendan la respuesta resulta difícil. La última comedia que sugerí, Pixar aparte, fue Resacón en Las Vegas, pero lo cierto es que hace muchos meses de eso. Tampoco estuvo mal Zombieland, otro charco en medio de un desierto; y Up in the Air resultaba ser un tanto más amarga que cómica.
Mis DVD’s de Un funeral de muerte y Pequeña Miss Sunshine echan humo, porque los de Apatow y compañía con Superfumados, Supersalidos y demás no terminan de cuajar en ese target. Tampoco las últimas cosas de Kevin Smith. El otro día quise sorprender a una de esas personas de gustos poco dramáticos con Hazme reír y casi nos echamos a llorar. Hasta Woody Allen se ha puesto demasiado trascendental e interiorista, y para vernos sonreír ha tenido que recurrir a un guión de hace unos cuantos años con Si la cosa funciona.
La comedia parece estar al alcance de muy pocos. Un arte difícil en una sociedad como la nuestra, tan resabida y de vuelta de todo. Sin embargo, el drama, que conecta rápido con el patio de butacas, parece ligar con la intelectualidad; y el humor, que ha de estar mucho más trabajado para conseguirlo, con el espectador de a pie. Curiosas paradojas de la vida que a veces me llevan a pensar que el consejo más acertado puede estar en las manos menos cultivadas, las de aquellos que, como los trabajadores de Los viajes de Sullivan, se divierten con una pequeña historia de animación que les hace reírse a carcajadas.
OPINIONES DE LOS LECTORES,
12 COMENTARIOS
12 .- Los Monty Python y Billy Wilder los más grandes de la comedia, desde luego.
11 .- Estoy de acuerdo sobre lo de Woody Allen, no se puede cagar películas [con perdón] y seguir manteniendo ese humor fresco y divertido.
Por reyes indiscutibles de la comedia Billy Wilder y los Monty Python. Son los únicos que siguen haciéndome reír a carcajadas.
10 .- #9 To be o not to be. Imprescindible. Polémica cuando se estrenó ya que hacía parodia de un tema muy serio y poco dado a bromas. Hacía falta ser un genio.
One, two, three de Billy Wilder. No está en ninguna lista de obras maestras pero James Cagney me puede.
Saludos
9 .- Arsenico por compasion
una obra de arte...
;]
8 .- Coincido plenamente con el artículo. No entiendo el hecho de que no se hagan comedias a no ser es que son muy difíciles de hacer bien. Es uno de los géneros en que es más fácil patinar. Por supuesto una comedia nunca ganará un oscar o un goya pero afortunadamente los productores [menos en España] lo que suelen buscar es que la gente vaya a ver la película. Me refiero por supuesto a una comedia buena como las de Wilder o Lubitsch, las de estilo resacón en las vegas o superfumaos no me parecen que estén a la altura ni de lejos y no digamos las comedietas españolas de parejas modernas con homo adosado.
También hecho de menos películas de ciencia ficción que no sean espectáculo de adolescentes. Moon es una excepción en los últimos tiempos.