


Jueves, 03 de mayo de 2007
La baronesa está que trina. Se siente decepcionada y, hasta cierto punto, engañada por la polémica remodelación del Paseo de Recoletos, donde se encuentra el Museo Thyssen, el Prado y la Biblioteca Nacional. Esta reorganización urbanística, firmada por el arquitecto portugués Álvaro Siza, supone, según las plataformas ecologistas y la propia Carmen, la tala indiscriminada de árboles centenarios, además de “la construcción de una especie de autopista que ya en sí es una aberración”.
Hace un año, por estas fechas, la viuda de Heini Thyssen sorprendió a la ciudadanía participando en una manifestación y advirtiendo que, si fuera necesario, se encadenaría a uno de los frondosos plátanos que circundan el paseo con tal de llamar la atención. No tuvo que hacerlo porque el alcalde Gallardón le aseguró que buscarían soluciones. Como no las hubo, ahora va más lejos y rememorando sus años como señora del Tarzán Lex Baker me confirma que llegará hasta donde sea necesario. “Si es preciso encaramarme a un árbol, lo haré y pediré que me traigan comida para sobrevivir”, ha reconocido.
El sábado, a las doce de la mañana frente al Thyssen, está previsto que la baronesa vuelva a la carga. “Gracias a que mi presencia tiene más repercusión pública mucha gente sabrá que la situación sigue exactamente igual. Nunca hubo principio de acuerdo, entre otras cosas porque no había nada que acordar si no se realizaban los cambios pertinentes”, ha dicho en una entrevista concedida a El Confidencial.
- ¿De estar vivo que cree que diría el barón?
- Si estuviera aquí se sentiría insultado al ver la autopista que quieren hacer delante de su museo. Para él sería tristísimo. El barón, desde el cielo, está viendo mi actuación y me envía su fuerza. ¡Claro que se encadenaría conmigo y, si fuera necesario, treparía a la copa del árbol y se instalaría con la tartera y el agua. O con tortilla de patata, que era lo que mas le gustaba. Nosotros estábamos siempre en la misma onda.
- ¿No le parece una decisión excesiva?
- Insito en que voy a por todas. Y si hace falta “vivir” arriba, lo haré como hizo aquella chica americana que durante un año no se bajó de una secuoya que pretendían talar. Además, como hago ejercicio y estoy en plena forma, no me hace falta escalera, me sirve una cuerda. Si antes fue ‘No a la tala’, ahora será ‘No a la motosierra’.
-¿Qué dice su hijo Borja?
- Me apoya en todo. Lo que ocurre es que con uno de la familia que esté visible basta. De todas formas, no hay que olvidar que Borja y yo renunciamos a la ‘legítima’. Así, el resto de los herederos no pusieron pegas para que la colección se quedara y se consolidara aquí en Madrid. Son 500 años de coleccionismo y estas piezas son de alguien que ha hecho mucho sacrificio. No se puede permitir que la polución las deteriore.
- Desde algunas instancias censuran su manera de actuar y dicen que se está obsesionando igual que le ocurre a Brigitte Bardot
- A mí me da igual que la gente ajena me critique. Apoyo a unas organizaciones ecologistas con las que coincido a la hora de luchar por los mismos intereses. Los que pretenden denigrarme comparándome con Brigitte Bardot se equivocan porque para mí es un orgullo. Es un mito del cine y como tal habría que respetarla y no presentarla como una excéntrica. He hablado con ella muchas veces porque ambas pertenecemos a varias asociaciones que tienen la misma finalidad: respaldar y apoyar la naturaleza, a todos aquellos animales que viven en ella y no se pueden defender. Desde hace muchísimos años, por ejemplo, no utilizo pieles ni productos que para obtenerlos hayan tenido que padecer seres vivos.
-¿No había un principio de acuerdo entre el Ayuntamiento y el Patronato?
- Dirán lo que quieran, pero no es así. No sabemos nada. Ya sé que aseguran que llevan tiempo esperando nuestra respuesta ¿Respuesta a qué? Si lo único que nos han hecho llegar es un informe muy banal sin planos, ni datos concretos, ni las particularidades con los cambios que se supone han hecho. Cómo vamos a responder o a presentar alegaciones a unos papeles que no son oficiales, sino que parecen hechos por escolares.
-¿No cree que esta situación sirve de excusa política para arremeter contra Gallardón?
- El arte no entiende de política. No quiero que se politice este asunto. Pero el año pasado por estas fechas nos manifestamos y nos dieron unos plazos que no se han cumplido. No tenemos la culpa de que las elecciones estén al caer. De todas formas, creo que Alberto Ruiz Gallardón es un excelente alcalde. Tiene un problema con el arquitecto Álvaro Siza porque las propuestas de remodelación salieron de un concurso público y, por lo tanto, hay un contrato que no se puede incumplir. Me gustaría que me dijeran qué piensan hacer con las 20.000 firmas que hemos recogido que no secundan el proyecto. ¿No es un número alto de ciudadanos los que están en desacuerdo para plantearse realmente un cambio? Insisto en que hay 750 árboles que van a desaparecer.
- Respecto al tráfico que circula por la zona, creo que en el nuevo proyecto hay unas modificaciones que favorecen al Museo Thyssen
- Las últimas noticias que me han llegado eran que efectivamente daban una acera más al Museo Thyssen. Y no es eso. Me dio la sensación de que me querían comprar. Algo así como “Le damos este caramelito y a ver si se calla de una vez esta señora que nos esta incordiando”. No vendo mi alma al diablo. Me molesta que me infravaloren, que me tomen el pelo. Aunque haya quien no lo crea, me muevo por principios, por ética y no porque me den unos metros más o menos de acera junto al Museo. Convertir un par de carriles de coches en una autopista no es bueno para las pinturas, pero tampoco para la gente que hace cola a las puertas del Thyssen, que inhalan el humo de los vehículos. ¿Qué harán los ciudadanos cuando les dejen sin árboles y conviertan este paseo en un desierto de cemento?
- Las últimas innovaciones respecto al trafico se referían a construir una especie de plataforma elevada por donde irían los autobuses urbanos y de emergencia.
- Qué locura. Resulta que eliminan el scalextric (paso elevado) de Atocha y pretenden montar uno aquí. Además, una pregunta, ¿el autobús se desplazaría por encima de los árboles? Y los usuarios, bajarían y subirían al transporte público con lianas como Tarzán? Que hagan un túnel o piensen alternativas, que para eso son los expertos. Lo que tengo muy claro es que el sábado volveré a manifestarme. Y lo haré todas las veces que sea necesario.
El bautizo rosa de la Infanta Sofía
Britney Spears regresa a los escenarios después de tres años
Keira Knightley deja el cine para “tener vida propia”
Paz Vega da a luz a su primer hijo
Gisele Bundchen, en el paro por pedir más dinero a una cadena de lencería
Hospitalizan a la Princesa Ariane de Holanda por una infección respiratoria
Todos los derechos reservados © Prohibida la reproducción total o parcial