EL AÑO 2009, EN IMÁGENES
Foto: Efe
ETA busca una matanza en Burgos
La madrugada del 29 de julio un milagro quiso que ninguna de las 117 personas (41 niños entre ellas) que dormían en la casa cuartel de la Guardia Civil en Burgos perdiera la vida tras explosión de una furgoneta bomba de ETA con 200 kilos de amonitol en su interior. La fachada del edificio, de 14 plantas, quedó destruida. Por increíble que pudiera parecer, la matanza que buscaba la banda terrorista quedó en leves heridas en medio centenar de personas.
Los etarras habían robado el vehículo en el sur de Francia y lo habían aparcado junto al edificio unas horas antes de la explosión. La Policía sabía desde hacía meses que ETA tenía el inmueble entre sus objetivos. Para eludir sospechas, los etarras pusieron en la furgoneta una matrícula doblada del vehículo de un burgalés que vive junto al cuartel.
Por desgracia, unas horas después los terroristas terminarían saliéndose con la suya y una bomba lapa acababa con la vida de los guardias civiles Carlos Sáenz de Tejada García, de 28 años, y Diego Salvá Lezaún, de 27, en Calvià (Mallorca). ETA había colocado el artefacto en su vehículo a menos de 10 kilómetros del palacio de Marivent, al que llegarían pocos días después los Reyes para pasar sus vacaciones.
Juan Jiménez
Todos los derechos reservados © Prohibida la reproducción total o parcial