BIOGRAFÍA
Juan Ignacio Trillo* .- 14/05/2011
Olvidándonos por un momento del problema de Irlanda debido a su peculiaridad, vamos a fijar nuestra atención en la situación que atraviesan con mayor o menor intensidad Portugal, Grecia, España y en cierto modo también Italia. Qué duda cabe de que la intensidad del problema es notablemente distinta en unos y otros países pero no es menos cierto que nos encontramos ante la presencia de un problema general confirmado por grandes déficits, crecimiento descontrolado de los mismos a lo largo de los últimos años y endeudamiento externo insoportable de las economías globales de esos países.
La anterior situación ha generado una duda razonable sobre si esos países, no sólo los Estados sino la economía global del país, están en condiciones de hacer frente a sus deudas. Esas dudas han creado en aquellos que tienen dinero y que son los que pueden prestar, los llamamos eufemísticamente mercados, una gran desconfianza que les lleva a negarse a continuar prestando o a aumentar drásticamente el tipo de interés al que lo hacen para cubrirse con ello de un posible fallo del deudor que no atienda al pago de su deuda. Esa es sin duda la situación que están atravesado Grecia y Portugal y que esperamos que no lleguen a atravesar ni España ni Italia.
Frente a esa situación de encarecimiento extraordinario del tipo de interés y de negativa de los mercados a seguir prestando a quienes han gastado sin control mucho más de lo que debían, aparece la figura del rescate a través del cual los amigos ricos acuden en auxilio no de los pobres, sino de los que han sido pésimamente administrados, y se disponen a ayudarles facilitándoles el dinero que necesitan para seguir vivos, atendiendo a las deudas que tienen contraídas especialmente con ellos mismos, y por ello les ponen unas condiciones extraordinariamente duras para que la mala administración y la pésima gestión que había generado la situación en la que se encuentran pueda, teóricamente, corregirse en un plazo relativamente breve.
La situación de estos países en el mundo de la economía no es nueva si la comparamos con lo que ocurre en las economías empresariales o familiares. Cuando una empresa, y una nación es una gran empresa en la que todos somos accionistas, gasta mucho más de lo que genera y esa diferencia o déficit no lo invierte de manera que multiplique sustancialmente su capacidad de generar nueva riqueza, es decir, aumentando extraordinariamente su productividad, cualquier tipo de ayuda que se le preste está condenada al fracaso porque tarde o temprano se manifestará con claridad la incapacidad del deudor de hacer frente a sus compromisos.
Si algunos países no hacen los deberes para mantenerse en el Euro, la fórmula no puede ser subvencionarles entre todos, salvo que sea una situación coyuntural y transitoria y eso habrá que demostrarlo con hechos
Normalmente cuando esto ocurre el deudor tiene un camino recogido para empresarios y particulares en una ley que se llama Concursal, que le permite intentar reconvertir su deuda aplicando dos medidas muy simples:
- La primera dejar de pagar, salvo aquellos pagos que son absolutamente imprescindibles para seguir funcionando, naturalmente a un ritmo muy inferior.
- La segunda, reunir a los acreedores, darles a conocer su situación y proponerles que le faciliten la viabilidad futura, bien a través de alargar el plazo de amortización de sus deudas, naturalmente en todo caso sin pagar intereses, o bien a través de reducir el importe de estas “voluntariamente” o ambas cosas a la vez. Es lo que desde tiempo inmemorial se llamaba quita y espera.
Auténticas condenas
La Unión Europea, a través del EFSM y del EFSF y con la ayuda del FMI, pretende en estos momentos aplicar a Grecia y Portugal una solución particular que trata de evitar la suspensión de pagos a base de proporcionar al posible país suspenso una cantidad enorme de fondos, a tipos de interés muy altos y con unas condiciones muy duras. Suponer que en esas circunstancias el país receptor de esa ayuda muy cara en términos económicos y sociales, va a ser capaz de hacer frente a sus deudas, es algo que resulta muy difícilmente creíble.
Es preciso reconocer que si bien se han equivocado sustancialmente los gestores de una empresa o una nación y la han llevado a perder reiteradamente y a endeudarse de forma insostenible, también se han equivocado los financiadores que la han prestado dinero en condiciones en las que no debían de haberlo hecho.
En definitiva, no se puede pretender y me temo que es lo que la Unión Europea está pretendiendo con esos rescates, que los errores cometidos por los países antes citados que han vivido sin duda muy por encima de sus posibilidades y se han administrado de forma muy poco seria, sean pagados por todos los ciudadanos europeos que de una forma o de otra tendrán que hacer frente a las enormes cantidades de dinero destinados a estos países y cuya recuperación parece a todas luces muy difícil.
Convendría tener presente estas consideraciones ya que los llamados rescates pueden convertirse en auténticas condenas cuyo cumplimiento además parece en muchos casos prácticamente imposible. Si algunos países no hacen los deberes para mantenerse en el Euro, la fórmula no puede ser subvencionarles entre todos, salvo que sea una situación coyuntural y transitoria y eso habrá que demostrarlo con hechos.
*Juan Ignacio Trillo es ingeniero y miembro del Foro de la Sociedad Civil
OPINIONES DE LOS LECTORES,
5 COMENTARIOS
5 .- De la España " de tercera velocidad" a los PIGS transcurre un periodo de tiempo importante que ha servido para demostrar que posiblemente, sin euforias ni crisis profundas, quiza hubieramos tenido menos sustos y hubieramos llegado al mismo sitio. La Europa a "dos velocidades". con la perspectiva actual vemos que hubiera sido otra alternativa valida.
4 .- #3 último apunte
y hasta cuando los ciudadanos están dispuestos a tolerar.
De momento hay para cañitas, pero lo malo es cuando ni para eso tengamos y mientras nuestros dirigentes expoliando el patrimonio.
Complicado, muy complicado.
O cae el dinero del cielo o sino esto no tiene una solución fácil, ni clara.
Malo si hay rescate, malo si no lo hay, malo si hay quita de deuda, malo si no la hay.
Y de momento en determinados países como es el nuestro sin hacer ningún tipo de reforma que pueda conllevar el crear dinero, al fin y al cabo es de lo que estamos hablando de dinero.
Ha volado, o tal vez ni tan siquiera eso, se hicieron demasiados apuntes en papel sin tener en la realidad ese bien, eran apuntes, no era algo tangible.
Yo las cuentas sin ser economista, en un papel se las hago cuadrar al más espabilado, el problema es si eso cuadra con la realidad.
Ese ha sido el problema, fue dinero ficticio y ahora resulta que las deudas si son reales.
Un problemón es lo que tenemos.
3 .- #2
Los países ya rescatados, entre ellos Grecia, vuelven a tener un problema, eso no ha servido para nada. Su coste de financiación no ha bajado. Se habla ahora de refinanciación, tal vez si se alargan los plazos de devolución y se hace una quita de deuda, tal vez, se pueda solucionar algo.
Aunque tengo mis grandes dudas, son países que a lo largo de la historia han estado en "defaults, en suspensión de pagos muchas, muchas veces, mire la historia de España y así Grecia, y Portugal.
Se les ha tenido que perdonar muchas veces el pago de las deudas o incluso se han pagado con cosas a cambio, territorios, palacios, oro, castillos...
Si se alargan los plazos, si se hace una quita pero si no se toman medidas de control de gastos y equilibrio de cuentas, no sirve para nada, pan para hoy, hambre otra vez para mañana.
Salir del euro? uff, otra locura, aumentarían las exportaciones ok, pero el volver a la antigua moneda conlleva duplicar las deudas. Otra vez pensando en el perdón de parte de la deuda.
Dudo que determinados países estén por la labor, de momento están intentando posicionar sus cuentas y luego ya veremos que piden a cambio.
¿islas?¿empresas públicas? ¿regiones?
2 .- Buenos días:
Un gran problema existe en Europa Sr Trillo, el Euro ha sido una locura, o al menos la forma en que fue implantado.
Se hizo de una manera igual para todos los países, cuando las economías de unos y otros no tenían nada que ver, el ritmo de crecimiento de unas y otras ha sido bien diferente. Una vez implantado, las economías crecieron otra vez una manera desigual, unas a base de producción con futuro, otras con producción basada en el crédito y la especulación.
Ahora las economías que han crecido a base de crédito, tienen un problema muy gordo, pero no sólo ellas sino todos los bancos de los países que han prestado ese dinero, entre ellos los franceses y alemanes. El rescate no es de las economías periféricas, el rescate es de las economías fuertes, Francia, Alemania e incluso Reino Unido.
Un ej claro es el rescate de Portugal, o se rescata Portugal o los bancos españoles se van al traste, y a su vez irían los bancos alemanes, franceses....de momento lo que están haciendo los grandes es salvarse ellos, cuando sus posiciones estén ya más o menos a salvo, entonces, recemos.
Ellos fueron los que ganaron con el euro y ellos son los que van a ganar con esto.
1 .- Sr.Trillo.
Bien. Pero comprenderá que no salgo de mi asombro cuando los grandes partidos políticos, que son los grndes responsables de la posible fallida de España no hayan dicho ni mu. Siguen enarbolando banderitas, gastando a espuertas en dispendios electorles y siguen sin restructurar el gasto público.
Y lo peor es que quieren salirse de rositas, como si fueran los administradores de las cajas.
Propondran para solucionar la cuestión, nuevas elecciones para que les volvamos a votar. Y aquí paz y después gloria. Ellos aceptarán las horribles condiciones que nos impongan los que nos rescatan y el pueblo a callar y pagar,... si puede.
Vota minoritario. El cambio es posible.