No es ciencia ficción, es el plan maestro de AOL. La proveedora de medios y servicios de Internet desarrolla de un tiempo a esta parte una tecnología basada en las matemáticas para determinar qué noticias son las más relevantes para la audiencia y los anunciantes. De esta forma, la selección obtenida a partir de esos
algoritmos será desarrollada por una redacción; eso sí, de carne y hueso.
Este sistema plantea eliminar la subjetividad a la hora de jerarquizar y seleccionar los contenidos, de forma que se publiquen únicamente las noticias y los vídeos que los robots informáticos consideren como los más rentables en términos de audiencia.
El consejero delegado de la compañía,
Tim Armstrong, no ha ocultado sus pretensiones. El futuro de la compañía, que pierde usuarios únicos e ingresos cada año, pasa por crear un imán de lectores y anunciantes en forma de portal informativo.
Los temas, una vez seleccionados por los robots, serán desarrollados por periodistas, en su mayoría
Free Lance. Redactada y enviada la información, un equipo de editores (humanos) de AOL se encargará de pulir, homogeneizar y publicar esos textos en el portal. Según han informado
algunos medios internacionales, los periodistas cobrarán alrededor de 100 dólares por pieza, más un bonus que irá en función del éxito que se haya obtenido en
clicks.
Los robots, además de discriminar los temas a tratar, también tendrán encomendada la misión de encontrar a los anunciantes interesados en colocar su publicidad en esas noticias, de forma que los espacios informativos estén rentabilizados de raíz.
Agregadores de noticiasLa ingente cantidad informativa que almanecena Intenet ha hecho surgir, principalmente desde hace dos años, varios portales que jerarquizan y organizan la información bajo diferentes patrones informáticos. El medio que AOL pretende tiene un poco de esto, pero va más allá.
Google News es el agregador de noticias por excelencia. Toda su oferta informativa se basa en titulares de otros medios, que enlazan a la noticia original. Se trata de un periódico hecho con todos los periódicos, y la selección de los temas que ofrece, así como la elección del periódico del que se sirve, se consigue también mediante algoritmos informáticos.
Algunos editores españoles han acusado a este tipo de agregadores de
piratear los contenidos de otros y de utlizar "una jerarquización y clasificación del trabajo ajeno para lucrarse con publicidad". También es cierto, por otra parte, que la mayoría de las visitas de los medios digitales proceden precisamente de buscadores y agregadores.
Otros portales de este tipo funcionan a partir de un sistema de votación a partir de las preferencias de sus usuarios. Es el caso de
Menéame o
Fresqui en España, páginas en las que personas particulares proponen noticias y entre todos deciden las más 'interesantes'. Así, la portada del medio se construye con las noticias más votadas; las demás se desechan. Este tipo de portales se conoce como agregadores sociales, ya que
democratizan de alguna forma sus contenidos, extrapolando la jerarquización de los mismos al interés general. Una idea que guarda especial relación con el proyecto de AOL.
El portal soñado pretende utilizar este tipo de tecnología para detectar los temas más candentes del momento, de forma que sus periodistas vayan a tiro hecho, sabiendo que las historias a tratar van a interesar de antemano. Los periodistas, por su parte, buscarán además el enfoque más llamativo para conseguir el mayor número de
pinchazos posibles en sus titulares. Un planteamiento empresarialmente muy válido, pero muy fácil de corromperse. Si los temas a tratar por el medio dependen, únicamente, del interés general... ¿Qué ocurrirá con las noticias en sí importantes, pero que por su complejidad o temática tardan en calar en la audiencia o en ser los más leídos? ¿Dejarían ustedes en manos de la 'gran mayoría' la selección de los contenidos de un portal informativo?