España logró una importante victoria ante Corea del Sur (33-29) para dar un paso de gigante en busca de los cuartos de final. El combinado español, muy intenso y dotado de gran acierto goleador, fue capaz de superar a base de buen juego la dureza con la que se desplegó el combinado asiático, consiguiendo un triunfo más que importante para tratar de meterse en la siguiente ronda del torneo olímpico.
En los primeros compases de partido, Corea del Sur tenía clara la consigna: defensa muy dura y correr al contraataque, para tratar de aprovechar los espacios. España sufrió, sobre todo, en ataque en los primeros compases, en los que necesitó atacar con inteligencia para conseguir romper el bloque de los coreanos, que trataba de imponer su fuerza en línea defensiva. Pero España iba a hacer valer su ley.
Así, con mucho movimiento de balón y con una gran aportación de los extremos, España se adelantaba en el marcador a las primeras de cambio (5-2). Con el paso de los minutos, Corea trató de apretar al combinado nacional y, cuando tras mucho intentarlo, consiguió acercarse en el marcador, el combinado de Valero Rivera volvió a distanciarse gracias a sus goles en contrataque tras varios robos en defensa (11-7).
Pero, tal y como ocurrió ante Dinamarca, el conjunto nacional se fue dejando llevar en los últimos minutos de la primera parte, en los que el conjunto asiático apretó para tratar de reducir distancias. El acierto de Jaewoo Lee y de Yikweona Jeona fue suficiente para que Corea del Sur redujera distancias y se marchara al descanso sólo dos goles por debajo de la selección española (16-14).
España rompió el partido en la segunda mitad
En la segunda parte, España volvió a salir enchufada, gracias sobre todo al buen papel de Cristian Ugalde y la labor de Julen Aguinagalde en el pivote, que se fajaba a las mil maravillas con la defensa coreana. Pronto, el combinado nacional volvió a incrementar su ventaja (18-14) y, entonces, Corea decidió pasar el listón de la dureza defensiva para entrar de lleno en la violencia, que principalmente sufrió Albert Rocas.
Las quejas de los jugadores españoles sobre las acciones coreanas eran evidentes, sin que los colegiados pusieran remedio, lo que les permitía ir aumentando su dureza con el paso de los minutos. Aún así, España supo abstraerse a la perfección de esta situación para reventar el partido y llevar la ventaja hasta los siete goles (29-22) que fueron suficientes para vivir con tranquilidad los últimos minutos de partido.
Así, España sumó su segunda victoria en el torneo olímpico tras derrotar a Corea por 33 a 29. El combinado nacional se enfrentará el próximo sábado a las 22:15 a Hungría, un conjunto que no se lo pondrá nada sencillo al equipo de Valero Rivera. El equipo nacional tratará de buscar una nueva victoria que le sirva para certificar su clasificación a los cuartos de final del torneo olímpico.