11/08/2012
(10:38)
Saúl Craviotto ha sumado una nueva medalla para España. El policía nacional ya sabía lo que era subir a un podio olímpico y en el penúltimo día de los Juegos de Londres, el catalán repitió experiencia colgándose la plata en el K-1 200 metros.
El británico Ed McKeever se llevó el oro dominado el esprint desde el principio de la prueba. No dio opciones a nadie. El español, sin su pareja con la que triunfó en Pekín en el K-500, Raúl Pérez, respondió a las expectativas, defendiéndose a la perfección al ataque de Msark de Jonge. Los tres llegaron en apenas cuatro décimas.
Craviotto no salió de la mejor manera posible pasando por la mitad de la prueba entre la cuarta y quinta posición. El oro, ante la escapada de McKeever parecía imposible, pero el palista español consiguió remontar y tocar la línea en segunda posición, confirmando las sensaciones que había dejado en las pruebas del viernes. El catalán se ha sabido adaptar a la perfección al cambio, a la velocidad que se necesita para esta prueba de los 200 metros. El inglés impuso su poderosa salida y se mostró inalcanzable.
Pese a la plata lograda, Craviotto lamentaba no haber subido a lo más alto del podio: "La verdad es que terminé la prueba mosqueado porque no sabía si había ganado medalla. Estuve un rato fastidiado, pero luego ya vi que era plata y me tranquilicé. De todas formas tengo un sabor agridulce porque esperaba ganar. Aunque seguro que con el paso de las horas esto cambia y valoraré muchísimo esta medalla de plata. Lo cierto es que el inglés ha estado perfecto y es justo ganador". Tampoco quiso poner pretextos a su segunda plaza: "No me ha afectado el viento, tienes que estar acostumbrado a todo y no ha sido un factor determinante ni nada. Ha ganado el mejor. Me voy contento por repetir podio en los juegos". Craviotto, por último, tuvo unas palabras de recuerdo para su compañero en Pekín, Raúl Pérez: "Se me ha hecho muy extraño competir sin Raúl, nos habíamos hecho inseparables".
La prueba del C-1 200 metros era, quizás, la que más esperanzas tenía depositadas el pirgaüismo español. Sete Benavides partía con el sello de favorito por la serie y semifinal que había hecho, pero una mala salida lastró al mallorquín de 21 años. Se quedó a menos de 200 milésimas del bronce. Desde la mitad de la prueba estuvo peleando por la segunda plaza, el oro fue de manera clara y contundente para el ucraniano Cheban, pero en la última palada el ruso Ivan Shtyl le arrebató la última plaza del podio. El segundo puesto fue para el lituano Shuklin. El viento en contra y la pérdida de un par de décimas en la salida lastró al palista español que vio como en el último golpe de riñón se quedaba sin medalla en su estreno olímpico. Eran cuatro para tres medallas y la suerte no estuvo del lado del mallorquín. Aunque se quedó a las puertas de colgarse una medalla, Benavides no buscó excusas para su cuarta plaza: "El viento ha influido en algo, pero tampoco ha sido clave. Quizá falle en la salida, pero no sé porque la prueba es muy corta. En cualquier caso, estar aquí es importante, pero cuando llegas quieren ganar...".
Teresa Portela repitió el puesto de Benavides. En los C-2 se quedó a un paso del bronce, a menos de 200 milésimas. Toda la prueba estuvo en la pelea, llegó a marchar en segunda posición, pero el final de la neozelandesa Lisa Carrington, la ucraniana Osypenko y la húngara Douchev-Janics impidieron que la delegación española tocara nuevo metal. La gallega cerró la participación española en Londres, que se culmina con tres medallas (Chorraut, Cal y Craviotto) y otros cinco diplomas (dos en aguas bravas y tres en el canal). La piragüista española no pudo reprimir las lágrimas por la frustración que le supuso quedarse fuera de las medallas. Un duro revés en los que pueden que sean sus últimos Juego: “Me voy decepcionada por quedar cuarta. No es la mejor posición, te quedas a las puertas y es una pena tenerlo tan cerca. Han sido mejores y no hay excusas. No creo que haya influido el viento ni la calle, sólo han sido mejor que yo".
LA OPINIÓN DE LOS LECTORES
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COMENTARIOS
4fucus 11/08/2012 | 19:02
Lo que es patológico es el empeño en creer que cualquiera que ha nacido en algún lugar de la región catalana, aunque sea un polícia nacional de España, que no vive en Cataluña desde hace años, que está federado en un club de Madrid y que tiene un apellido italiano y otro castellano, puede contarse en el gilimedallero secesionista.
¿También cuentan al taekwondista nacido en Figeras que no se apeó la bandera española de encima en toda la celebración de su medalla de oro?
3neonato neocon 11/08/2012 | 16:44
#2 En ningún momento he dicho lo contrario de lo que usted dice, excepto que me he confundido en el tipo de policía al que pertenece. Su obsesión de negar la procedencia o formación deportiva catalana por llamarse García o Perez es algo patológico. Es como decir que los negros norteamericanos no son norteamericanos sino africanos. De cualquier manera, los españoles tienen que pasar por Cataluña para oler medalla; esa es la única realidad.
2Fucus 11/08/2012 | 15:32
Saúl Craviotto no es policía municipal sino policía nacional del Reino de España.Pueden verlo orgullosamente uniformado en un vídeo que ha hecho la propia Policía Nacional y que esta en YouTube, "Saúl Craviotto, un policía nacional en Londres 2012": http://www.youtube.com/watch?v=aCScZbXJ1U8
Así que él no tiene ningún problema en envolverse en la bandera de su país, porque la ha jurado.
Por otro lado, vive en Gijón, no en Cataluña, de donde se marchó siendo adolescente. Y el club de piragüismo a través del cual está federado se llama Club Deportivo Canal Piragüamadrid.
Los modorros secesionistas que andan contando medallas de la Cataluña antiespañola tendrán que descontar la del policía-deportista.
1neonato neocon 11/08/2012 | 13:13
Eso tiene mucho mérito. Si un pueblo de 7 millones de almas como Cataluña tuviera Federaciones propias, acumularía en esta ocasión 8 ú 9 medallas [además de las compartidas con clara presencia catalana]. Desgraciadamente las especialidades de las 20 federaciones que tiene reconocidas, todavía no son deportes olímpicos, pero todo se andará.
La cosa está jodida para los atletas olímpicos ya que si no te envuelves en la bandera de España, te amenazan de muerte, por eso a las chicas de waterpolo se les aconsejó que nada más recibir la medalla, cantaran eso de ¡soy español, español, español!. Ellas no tuvieron problema, ya que están muy seguras de su femineidad.