La prensa internacional se postula como nueva aliada de
Baltasar Gazón, juez estrella dentro y fuera de nuestro país y hombre de virtudes reconocidas allende fronteras. Algunos de los principales periódicos del mundo adelantaban ayer en sus versiones digitales la decisión del magistrado
Luciano Varela de sentarle en el banquillo por declararse competente para investigar las desapariciones del franquismo. Pero la regla de tres, sin embargo, parece sencilla en las cabeceras anglosajonas: el
súper juez que ha perseguido a sanguinarios dictadores como
Augusto Pinochet será juzgado, en cambio, por enredar en uno de los capítulos más oscuros de la historia de España.
En la visión que de este caso ofrecen los corresponsales extranjeros, muchos periódicos dejan ver su perplejidad por el hecho de que Garzón pueda ser condenado y suspendido en su propio país por perseguir los mismos delitos que en otros casos tanto prestigio le han granjeado. "El juez español que se convirtió en un héroe internacional persiguiendo a Augusto Pinochet y
Osama Bin Laden fue procesado el miércoles por haberse atrevido a investigar lo que es posiblemente en la propia España el caso más importante sin resolver: las atrocidades cometidas durante y después de su ruinosa guerra civil”, señala un teletipo de
Associated Press, ampliamente difundido en medios norteamericanos como
Los Angeles Time. Escrito por el corresponsal
Daniel Wolls, el texto añade: “Baltasar Garzón fue acusado de actuar a sabiendas, sin competencia con la apertura de una causa en 2008 sobre las decenas de miles de ejecuciones y desapariciones durante la Guerra Civil por las fuerzas leales al general
Francisco Franco, a pesar de que los crímenes fueron objeto de una amnistía de 1977”.
Garzón se ha labrado durante los últimos años una acredita fama fuera de nuestras fronteras como el juez de las cruzadas contra los dictadores. Algo a lo que ha contribuido, muy singularmente, su afán viajero y el impresionante periplo que durante los últimos años le ha llevado a impartir conferencias en numerosos países. Desde que en julio de 2006 se reincorporó a la Audiencia Nacional tras su año sabático de estudios en Nueva York, el magistrado ha hecho en kilómetros el equivalente a tres vueltas al mundo, es decir, más de 135.000 kilómetros de vuelo. Y como conferenciante, ha visitado una quincena de países como Colombia, Perú, Estados Unidos, México, Argentina o Costa Rica.
Por investigar "la ruinosa guerra civil del país"En este procedimiento, Garzón está acusado de prevaricación, el delito más grave en el que puede incurrir un juez, por haberse declarado competente para investigar las desapariciones de la Guerra Civil y el franquismo e ignorar que aquellos delitos quedaron prescritos por la Ley de Amnistía de 1977. Según ha señalado el magistrado Varela, un juez depende “solo, pero siempre de la ley” y “Garzón era consciente de su falta de competencia y de su artificiosa argumentación”. El diario chileno
La Nación titula, sin embargo, de forma escueta: “Juzgan al juez Baltasar Garzón por investigar al franquismo”, mientras que el citado
Los Angeles Times opta por señalar que el “super juez” está “acusado de abuso de poder por su causa contra la ruinosa guerra civil del país”.
Para
Giles Trelett, corresponsal en Madrid del diario británico
The Guardian, “el juez de las cruzadas español se enfrenta a un juicio por abuso de poder”. Y cita en su información como sus principales fuentes a
Emilio Silva, presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, y al abogado británico de derechos humanos,
Geoffrey Robertson. Ambos, lógicamente, muy posicionados a favor del juez.
Robertson, por ejemplo, no duda en señalar que todo este procesamiento no hace si no demostrar “la integridad de los jueces de España y de la reputación de los juristas españoles”. “Es irónico -añade- que una de los pocos juristas de España de renombre internacional, así como un juez de instrucción increíblemente valiente que ha arriesgado su vida con la mafia, con el grupo vasco ETA y con Al-Qaida, tiene ahora su reputación en riesgo”.
Otros medios como la
BBC o incluso
Al Jazeera también se han hecho eco de la noticia. Pero una de las crónicas más tendenciosas sobre la cuestión se puede leer en el relato que firma para el irlandés
The Iris Thimes su corresponsal
Jane Walker. El texto comienza directamente señalando que “nadie niega que el sistema de justicia de España está peligrosamente politizado”. Y añade: “Los jueces, nombrados por los partidos políticos, con frecuencia trasmiten resoluciones aparentemente sesgadas. Pero ahora, uno de los suyos, el formidable juez de instrucción Baltasar Garzón, se encuentra él mismo como receptor de una campaña desarrollada por los opositores de derecha e incluso por algunos que tienen un rencor personal contra él”. A juicio de la periodista irlandesa, el procesamiento contra Garzón está directamente relacionado por “su cruzada reciente en el país que ha molestado a la derecha, en concreto al opositor Partido Popular, que se opone a su investigación actual, conocida como Caso
Gürtel”.