desarme de eta

Sí ha habido fiesta...y gritos de "amnistía", "independencia" y a favor de los presos

La concentración en Bayona organizada por los mediadores ha cumplido con el guión de cualquier acto político ‘abertzale’ entre un ambiente de celebración por la entrega de las armas de ETA

Se suponía que ni iba a ser una fiesta ni iba a haber atisbos de celebración. Al menos, así lo habían venido asegurando los mediadores de la “sociedad civil” encargados de llevar a cabo el proceso de desarme de ETA en su nombre. Pues hubo fiesta y mucha reivindicación ‘abertzale’. Se aseguraba que se iba a ser respetuoso con todas las víctimas del denominado “conflicto político vasco”. Pues hubo gritos de “amnistía”, “independencia”, “presoak kalera” y “Euskal presoak etxera”.

El desarrollo de la concentración que los mediadores habían organizado a las 15.00 horas en Bayona como hito del ‘Día del Desarme’ ha hablado por sí sola y ha dejado sin palabras a aquellos que en los días previos se han esforzado en intentar despojar a este evento de cualquier tinte festivo y ‘abertzale’. Lo que ha sucedido en la plaza Paul Bert de la localidad ha cumplido con el guión de cualquier acto político ‘abertzale’: reiterados gritos a favor de los presos de ETA (incluso alentados desde el escenario), la amnistía y la independencia de Euskal Herria. No han faltado ni los tradicionales irrintzis.

Al escenario ha subido el sanguinario Josu Zabarte, conocido como 'el carnicero de Mondragón', que nunca se ha arrepentido de sus 17 asesinatos

Ikurriñas, esteladas y banderas de Navarra se han alzado en una abarrotada plaza de la que han brotado numerosas de las reivindicaciones que ha perseguido ETA a lo largo de su historia sin que desde el público haya surgido ninguna voz en apoyo a las más de 800 víctimas mortales de la banda terrorista. Las únicas manos han sido los carteles con la mano azul que simboliza a los "artesanos de la paz", el título que se han otorgado los intermediarios afines a la izquierda ‘abertzale’ que han participado en el proceso de desarme de la banda terrorista en nombre de la “sociedad civil”, y que han exhibido la mayoría de los asistentes.

El exmiembro de ETA Josu Zabarte, el  'Carnicero de Mondragón', delante del integrante de EH Bildu Pello Urizar, subido en el escenario habilitado para celebrar el desarme de ETA. (EFE)
El exmiembro de ETA Josu Zabarte, el 'Carnicero de Mondragón', delante del integrante de EH Bildu Pello Urizar, subido en el escenario habilitado para celebrar el desarme de ETA. (EFE)

El Gobierno vasco y navarro, que han ofrecido respaldo en todo momento al proceso de desarme, liderando la labor institucional de cara a este 8 de abril, tenían previsto estar presentes en Navarra con una alta representación (no se descartaba incluso la presencia de Iñigo Urkullu y Uxue Barkos), si bien los recelos por la posible instrumentalización de los actos a cargo de la izquierda ‘abertzale’ les hicieron desistir de sus planes iniciales. Por este motivo el PNV limitó su presencia a la figura de su responsable en Iparralde, Pako Arizmendi, que participó en la concentración junto a la cúpula de la antigua Batasuna, entre ellos Arnaldo Otegi, Pernando Barrena o Joseba Álvarez. En todo caso, el presidente ‘jeltzale’, Andoni Ortuzar, ya se prestó a respaldar este proceso de desarme en una comparecencia el miércoles en Bilbao junto al líder de EH Bildu y a representantes del resto de partidos salvo el PP, que habló de “fotografía de la vergüenza”.

El acto, desarrollado bajo un intenso sol, ha consistido en una sucesión de discursos por espacio de una hora y media en un escenario con la única escenografía de un atril y una pantalla. Al inicio se han proyectado imágenes de los observadores de los “artesanos de la paz” en los diferentes zulos de ETA de la reunión mantenida a primera hora de la mañana en el Ayuntamiento de Bayona entre los mediadores y los miembros del Comité Internacional de Verificación (CIV) para facilitarles las coordenadas de los ocho escondites con el arsenal entregado por la banda terrorista.

Una persona se cubre con una bandera a favor del acercamiento de los presos de ETA y con una ikurriña. (EFE)
Una persona se cubre con una bandera a favor del acercamiento de los presos de ETA y con una ikurriña. (EFE)

Los intermediarios Michel Berhokoirigoin y Michel Tubiana han intervenido en el acto dando lectura a un comunicado en euskera y francés en el que han puesto en valor que el desarme de ETA “supone una buena noticia para todos y así deberían tomarlo los Estados”. Los mediadores, que ya en los días previos habían puesto condiciones que debían suceder a la entrega de las armas, han querido dejar constancia de que "el desarme ayuda a la paz, pero el desarme no es la paz", ya que "se trata de un proceso más complejo". Asimismo, han advertido de que el “sufrimiento del pasado” debe llevar a una “reflexión profunda” ya que, de lo contrario, “no se podrá construir nada”. En este sentido, han abogado por situar “en el centro del proceso a todas las víctimas”.

Tambien ha participado el pastor irlandés Harold Good, que actuó de verificador del desarme del IRA y que por la mañana había estado presente en la entrega por parte de los mediadores de la información con las coordenadas de los zulos para ejercer de testigo. En su largo discurso ha pedido beneficios penitenciarios para los presos con su acercamiento a cárceles de Euskadi.

El colofón al acto ha venido de la mano de representantes de partidos políticos, sindicatos y organizaciones sociales, así como de antiguos miembros de ETA, que han subido al escenario para mostrar su apoyo al desarme de la banda terrorista. Entre ellos se encontraba el sanguinario etarra Josu Zabarte, conocido como 'el carnicero de Mondragón', que cuenta con 17 asesinatos a sus espaldas, y que nunca se ha arrepentido de sus crímenes. "Compartimos que la paz no es tan solo la ausencia de violencia y compartimos que con violencia no hay paz. Por eso, el desarme era un paso imprescindible", han asegurado mediante la lectura de un comunicado. El manifiesto reconoce "a todas las víctimas, las conocidas y las que no lo son, las de estas armas y las de otras".

Hoy era día de peticiones. La izquierda ‘abertzale’, por boca de Otegi, ha insistido en poner exigencias al Gobierno español, con la cuestión de los presos y la salida de las FSE del País Vasco y Navarra como prioridades. La situación de los más de 300 etarras que permanecen en cárceles de España y Francia ha estado muy presente en el acto de la plaza Paul Bert. Han sido continuas las reclamaciones para su acercamiento a Euskadi con vistas a acabar con el “sufrimiento doloroso” de sus familiares, según han denunciado desde el escenario, donde también había miembros de la plataforma soberanista Gure Esku Dago. “Nadie pierde y todos ganan si la política [penitenciaria] se vuelca con el presente”, han proclamado estos representantes para pedir la “vuelta a casa” de los reclusos “lo antes posible” y la excarcelación de los presos enfermos. Porque, como han advertido, es algo “necesario” para avanzar hacia la paz.

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