nueva orden de precios públicos

Madrid dispara las tarifas sanitarias: infartos a 7.500 €, trasplantes a más de 100.000 €...

La comunidad actualiza los precios que la sanidad madrileña cobra a aseguradoras, mutuas y extranjeros. Suben los de las consultas en atención primaria pero bajan los de los hospitales

Foto: La entrada de Urgencias del Hospital de Alcorcón. (EFE)
La entrada de Urgencias del Hospital de Alcorcón. (EFE)

El Gobierno regional que preside Cristina Cifuentes ha decidido actualizar los precios que la sanidad pública madrileña cobra por prestar toda su gama de asistencia sanitaria. No lo hacía desde 2013. En algunos casos las tarifas se duplican, ya que la Consejería de Sanidad ha decidido especificar aún más todos los procesos médicos que ofrece y dividir cada uno de ellos en hasta cuatro categorías en función de su gravedad. Por ejemplo, la factura que pasará la comunidad por tratar una rotura de pelvis o luxación de cadera, que con la orden de 2013 cuesta ahora de media 4.350 euros, subirá hasta los 6.628 euros (un 52% más) si la intervención se complica.

La orden que regula los nuevos precios está ya lista para aprobarse tras finalizar el plazo de alegaciones. La sanidad madrileña cobra estas tarifas en determinados escenarios: accidentes de tráfico (por un convenio con Unespa, la patronal del sector, las aseguradoras siempre asumen los gastos sanitarios tras un siniestro), accidentes laborales con cobertura de una mutua, accidentes acaecidos en eventos festivos y espectáculos públicos que cuenten con seguro, y a los extranjeros no residentes que requieren los servicios de un hospital madrileño (por ejemplo, un turista que sufre un percance estando en la comunidad). Estas tarifas no se aplican, obviamente, a los madrileños que tienen en regla su tarjeta sanitaria. Ni a los residentes en otras comunidades autónomas, cuya cobertura sanitaria está regida por el fondo de cohesión FOGA.

Madrid también aplica estas tarifas cuando factura a los hospitales gestionados por una sociedad concesionaria, es decir, cuando un paciente de un hospital externalizado es derivado a uno público. Por último, el Servicio Madrileño de Salud (Sermas) utiliza además estos precios si Instituciones Penitenciarias requiere los servicios de un centro público de la región para atender a un preso. Según cálculos de la Consejería de Sanidad, el 30% de lo que factura procede de "los servicios prestados a pacientes que han sufrido un accidente de tráfico". En 2016 Madrid facturó 31,9 millones de euros con estas tarifas. Cuando entren en vigor las nuevas, espera ingresar el primer año un 9% más, hasta llegar a los 35 millones de euros.

En atención primaria, los precios han sufrido un incremento medio del 13,2%. Por ejemplo, una visita al médico de familia o con el pediatra en los centros de salud madrileños subirá de los 39 a los 45 euros (un 15% más). Si incluye alguna prueba complementaria, pasa de 57 a 66 euros (un 15,7% de subida). La consulta de enfermería pasa de 18 a 23 euros (27,7%), y la buco-dental, de 60 a 63 euros (5%). Si lo que se requiere es el servicio de urgencia del centro de salud, el aumento es del 55%, ya que pasa de los 58 a los 90 euros. Una consulta para la preparación al parto también se dispara, al pasar de los 65 a los 100 euros (53%).

La presidenta regional, Cristina Cifuentes, con el consejero de Sanidad, Jesús Sánchez Martos. (EFE)
La presidenta regional, Cristina Cifuentes, con el consejero de Sanidad, Jesús Sánchez Martos. (EFE)

En el capítulo de atención sanitaria especializada que se presta en los hospitales públicos de la región, la nueva orden de precios diferencia algunos procesos asistenciales en cuatro tipos, en función de la complejidad del tratamiento. Por ejemplo, con la tabla de tarifas de 2013, el trasplante cardíaco tiene un coste de 82.326 euros. Y el pulmonar, de 83.436 euros. Con la nueva tabla, esta compleja operación se puede disparar hasta los 107.460 euros (entre un 28 y un 30% más). El trasplante de médula ósea pasará de los 60.172 a 122.015 euros (102%), y del páncreas por diabetes y fallo renal, de 60.054 a 105.407 euros (75%). Son los ejemplos más caros. Y los más complicados en su tratamiento.

Las lesiones provocadas por accidentes de tráfico, en cambio, han tenido unas subidas menos fuertes. Según la Consejería de Sanidad, suponen el 30% de la facturación. Las conmociones y lesiones craneales (incluso con coma) cuestan ahora entre 1.066 y 2.649 euros. Con los nuevos precios se pueden ir hasta los 15.400 euros. Tratar una fractura de fémur subirá de 5.014 a 5.277 euros (un 5,2%), y la de pelvis o cadera pasa de 4.350 a 6.628 euros (52%). Son solo algunos ejemplos más comunes, ya que hay centenares de procesos médicos regulados.

Por ejemplo, algo tan común como una apendicitis pasa de 7.700 euros (con diagnóstico muy complicado) a 14.121, casi el doble. Y una parada cardíaca, de 3.221 a 7.633 euros (un 136%). El infarto agudo de miocardio sube de 3.708 a 7.528 euros (un 103%). Una cesárea cuesta ahora entre 3.266 y 4.569 euros. Las nuevas tarifas pueden incrementar el precio hasta los 15.800 euros.

Bajan las consultas en hospitales

No todo sube. La primera consulta con el especialista del hospital baja de los 130 euros a los 115 (un 11% menos). También si el paciente necesita acudir al servicio de urgencias del centro hospitalario. Pasa de 180 a 175 euros si no requiere hospitalización (un 2,7% menos). Lo que sí sube son las urgencias pediátricas, que pasan de 105 a 114 euros (un 8,5% más). Las típicas pruebas que prescribe el especialista también bajan. Una resonancia sin contraste pasa de 153 a 130 euros (un 15% menos) y un TAC, de 199 a 190 euros (un descenso del 4,5%). El Sermas ha mantenido los precios de los tratamientos de diálisis.

Madrid mantiene las tarifas en el capítulo de transporte sanitario: el no urgente seguirá costando 36 euros y el urgente, 232 euros

El capítulo de transporte sanitario también mantiene las tarifas. El no urgente seguirá costando 36 euros y el urgente, 232 euros. Si la atención sanitaria requiere la intervención de una UVI móvil, el precio sigue siendo de 672 euros. Y si el Sermas tiene que desplegar medios aéreos, como un helicóptero, la tarifa continúa en los 5.746 euros. Las reservas de sangre sí suben ligeramente, una media del 3,5%. En teoría, Madrid factura no solo a las aseguradoras y mutuas, sino también a todo aquel paciente que no tiene cobertura sanitaria y se le trata en un centro público. No se cobra 'in situ', sino que el Sermas emite una factura. Basta echar un vistazo al Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid para ver las decenas de notificaciones de cobro por impago de este tipo de asistencia sanitaria.

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