PODRÍA VER LA LUZ ANTES DEL VERANO

Carmena rompe con el pasado y acelerará la concesión de licencias urbanísticas

El ayuntamiento, duramente criticado por los retrasos en la concesión de licencias, ha unificado en una nueva ordenanza los permisos de obra y actividad, acelerando plazos y simplificando procesos

Foto: La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena (c), acompañada por el responsable del Área de Desarrollo Urbano Sostenible, José Manuel Calvo (2d). (EFE)
La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena (c), acompañada por el responsable del Área de Desarrollo Urbano Sostenible, José Manuel Calvo (2d). (EFE)

Es uno de los principales retos que se ha marcado el equipo de gobierno de Ahora Madrid para lo que queda de legislatura: acelerar el proceso de concesión de licencias y subvenciones, su principal talón de Aquiles desde que llegaron al Palacio de Cibeles. Y para conseguirlo, la Concejalía de Desarrollo Urbano Sostenible que dirige José Manuel Calvo ha puesto en marcha una batería de medidas que cuenta con el apoyo implícito del resto de formaciones políticas. Por un lado, el ayuntamiento ha confirmado la incorporación de 40 interinos a la Gerencia de Urbanismo, medida que solo dependía de la aprobación definitiva de los Presupuestos; y, por otro, ha redactado una nueva ordenanza, que podría llevar hoy mismo a la Junta de Gobierno, y que simplifica los procesos de concesión de licencias.

El nuevo texto fusiona los trámites para conceder las licencias de obra y de actividad que hasta ahora estaban divididos en dos ordenanzas, lo que permitirá someter a un único régimen jurídico todas las autorizaciones urbanísticas, eliminando inseguridad jurídica y agilizando los procesos. Esta es una de las principales reivindicaciones del mundo empresarial madrileño, que constantemente ve cómo sus proyectos quedan durmiendo el sueño de los justos a la espera de recibir la luz verde administrativa.

Los propios técnicos del área se han lamentado durante largo tiempo viendo cómo un sencillo trámite se convierte sin remedio en una compleja espera, y la corporación de la capital en su conjunto lleva tiempo insistiendo en poner freno al colapso, lo que anticipa que, con la nueva ordenanza ya sobre la mesa, pueda haber un acuerdo que al equipo de Manuela Carmena le gustaría tener listo antes de verano, aunque ello dependerá de la celeridad con la que se tramite ahora la nueva ordenanza.

Vista del pleno del Ayuntamiento de Madrid. (EFE)
Vista del pleno del Ayuntamiento de Madrid. (EFE)

Una vez el borrador se publique oficialmente en el BOAM tras aprobarlo el Gobierno municipal, éste saldrá a información pública durante 30 días para que los grupos políticos, asociaciones, profesionales y vecinos hagan sus alegaciones. Después, el documento final deberá aprobarse en la comisión de Desarrollo Urbano Sostenible; y, posteriormente, en el pleno del ayuntamiento. En busca de ese consenso que se espera lograr antes de elaborar la nueva ordenanza, el consistorio ya creó un grupo de trabajo técnico, con la presencia de los distintos grupos municipales, del que salió la necesidad de unificar textos, simplificar procedimientos, poner más medios, aclarar criterios y garantizar una mayor agilidad.

Aun así, es previsible que durante el periodo de información pública todos los grupos de la oposición presenten varias enmiendas, muchas de ellas dirigidas a garantizar todavía más la agilización de los plazos en la concesión de licencias, la principal reivindicación de los empresarios. “En realidad, es un problema de medios más que de regulación”, insisten desde el grupo municipal de Ciudadanos que, con toda seguridad, lanzará una batería de enmiendas.

En la misma línea, una de las grandes exigencias que se evidencian en las comisiones de Urbanismo del consistorio es la necesidad de dotar de mayores recursos humanos al área, como también ha señalado el PSOE-M —socio de Ahora Madrid— en muchas ocasiones. Los partidos de la oposición advierten al Gobierno municipal de que la unificación de las ordenanzas mejorará la situación pero no la solucionará, y señalan que los 40 nuevos efectivos aprobados por el área de Calvo no se destinarán únicamente al departamento de licencias, sino que se repartirán por la Gerencia de Urbanismo. En la misma línea, el PP que ahora dirige José Luis Martínez-Almeida no se opondría a una ordenanza destinada a simplificar la concesión de licencias, aunque con toda seguridad desarrollará un trabajo potente de correcciones.

Edificio España. (EFE)
Edificio España. (EFE)

El refuerzo dentro del área de Urbanismo también va dirigido a abordar el otro gran reto que se ha marcado esta concejalía para los dos años que quedan de legislatura: potenciar el plan MAD-RE. Esta iniciativa, dirigida a la regeneración urbana y que está dotada con subvenciones para abordar obras de accesibilidad (ascensores, rampas, etc.), eficiencia energética (aislamiento, cubiertas…) y conservación, ha tenido varios fallos en la concesión de los fondos, fallos que el consistorio promete corregir.

Así, para la convocatoria de este año, el ayuntamiento prevé duplicar los 24 millones que aportó el pasado ejercicio, y ha modificado los trámites para acelerar la concesión de subvenciones.

Visita de la plantilla del Atlético de Madrid en 2014 a las obras del estadio de La Peineta. (EFE)
Visita de la plantilla del Atlético de Madrid en 2014 a las obras del estadio de La Peineta. (EFE)


El despegue del 'área maldita'

Con sus claros y oscuros y un arranque más lento del deseado, el área de Calvo ha conseguido dar un fuerte empujón al urbanismo madrileño, sobreponiéndose a críticas de la oposición y a algunos sectores de su propio equipo de gobierno. Especialmente desde el pasado verano y a punto de llegar al ecuador de la legislatura, seis grandes operaciones urbanísticas se han desbloqueado o están en vías de hacerlo.

Así, y tras haber sido cuestionado por sus primeras decisiones al frente de la concejalía, se han puesto sobre la mesa los proyectos definitivos de Mahou-Calderón, plaza de España, el nuevo Bernabéu, el desarrollo norte de Valdebebas, paseo de la Dirección y el histórico frontón del Beti-Jai de Chamberí. Un chorreo de macrooperaciones que supusieron un verdadero balón de oxígeno para el concejal y que podría rematarse salvando la operación Chamartín, ahora bautizada como Madrid Puerta Norte.

A esto se suma que la inversión inmobiliaria se ha convertido en uno de los motores de la paulatina recuperación económica del país, con cifras de inversión que, desde hace dos años, están marcando un verdadero récord. Solo en el primer trimestre de este ejercicio alcanzó los 3.417 millones, un 50% más que en el mismo periodo del pasado año, según los números que maneja CBRE, con el sector 'retail' (comercial) como principal receptor de este dinero (con 1.365 millones), seguido de oficinas (646 millones) y el hotelero (564 millones). Un maná al que Carmena ha decidido facilitar las cosas.

Madrid

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
5 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios