ante la fiscalía de medio ambiente

PACMA denuncia a Cifuentes por prevaricar en la campaña que sacrificará 2.500 cabras

El partido animalista sostiene que altos cargos de la consejería "han participado en la caza con arco y flecha de ejemplares de cabra montés con el objetivo de hacer pruebas de tiro"

Foto: Cabras montesas en la sierra de Guadarrama.
Cabras montesas en la sierra de Guadarrama.

El partido animalista PACMA ha presentado este jueves una denuncia en la Fiscalía de Medio Ambiente contra el Gobierno de Cristina Cifuentes, al que acusa de cometer delitos de medio ambiente y prevaricación en la campaña que pretende sacrificar 2.500 cabras montesas en los próximos cinco años. El objetivo del Ejecutivo autonómico es controlar la población de este bóvido, que ha crecido desmesuradamente. PACMA quiere que la Fiscalía abra diligencias "contra los responsables de la aprobación del plan de gestión" que ha diseñado la Consejería de Medio Ambiente, dirigida por Jaime González Taboada.

Medio Ambiente ya presentó este plan de gestión para controlar la población de cabras a todos los colectivos e instituciones del Patronato del Parque Nacional de la Sierra del Guadarrama a principios de año. La intención es empezar a sacrificar a los animales después del verano. Ya es seguro que las cabras serán abatidas con armas de fuego (se ha descartado el uso del arco), siempre en días entre semana (cuando menos gente hay en la sierra), y que los tiradores estarán supervisados por técnicos y agentes forestales. Se está ultimando un protocolo de actuación para los cazadores. El Gobierno regional no pagará por ello, ni tampoco permitirá que los cuerpos y las cabezas se utilicen como trofeos.

PACMA acusa a la comunidad de "ocultismo" respecto "a la aprobación del plan de control poblacional que ha desoído todas las peticiones de información presentadas, puesto que el plan no está publicado oficialmente y todos los datos se han recabado de medios de información. También se desconoce en qué se sustenta el plan, porque esa información tampoco se ha facilitado, lo que hace sospechar que no contemple más soluciones que la caza de ejemplares. Esta falta de información vulnera los principios de transparencia y de acción pública, que son de estricta observancia en materia medioambiental".

En su escrito de denuncia, PACMA sostiene que altos cargos de la consejería "han participado directamente en la caza con arco y flecha de ejemplares de cabra montés con el objetivo de hacer pruebas de tiro. Sobre este tema en particular, se ha solicitado información con fecha 18 de abril de 2016 para valorar posibles acciones judiciales y administrativas. Hasta la fecha, aún no hemos recibido respuesta". Como ya publicó El Confidencial, en mayo de 2013 la Comunidad de Madrid solicitó la colaboración de la Federación Madrileña de Caza, que cuenta con un equipo de 55 especialistas en la caza con arco, para poner en marcha un proyecto piloto para regular el exceso poblacional de la cabra montés, que se ha convertido en un gran problema medioambiental en el parque nacional de la sierra de Guadarrama. En solo 22 días, se sacrificaron 52 cabras con el arco.

Cifuentes, con su consejero de Medio Ambiente, Jaime González Taboada.
Cifuentes, con su consejero de Medio Ambiente, Jaime González Taboada.

No se ha vuelto a utilizar a los cazadores con arco para sacrificar más cabras, aunque en los últimos meses se ha abatido a más animales, cerca de 90, para hacer controles sanitarios. PACMA califica de "deficiente, ilegal e irresponsable" la gestión que ha hecho la Comunidad de Madrid de la cabra montesa, "a costa del dinero público, que no ha respetado la normativa vigente, despreciando el estudio de otras alternativas viables y no tan costosas, como la reubicación de las cabras en zonas idénticas a la Pedriza".

El partido animalista cree que el Ejecutivo regional "no ha tomado las medidas necesarias para que los lobos, depredadores naturales de la cabra y que constituyen una alternativa de regulación natural, se mantengan en la sierra. Los expertos coinciden en la necesidad de mantener las poblaciones de cabra en la región como están actualmente, para que los lobos que hay en la comunidad, que están protegidos por Directiva Comunitaria Europea, se abastezcan y no vayan a cazar poblaciones de ganado". Al menos hay una manada de estos depredadores en Madrid.

Denuncia de agentes forestales

PACMA incluye en su denuncia el testimonio que José Luis Díaz Cuadrado, representante sindical de los agentes forestales, plasmó en la comparecencia que hizo en la Asamblea de Madrid el pasado 13 de abril, que puso de manifiesto la ineficacia del plan de abatimiento de las cabras, que calificó como irrealizable. "Hemos hecho saber que no estamos en condiciones de garantizar ni siquiera la seguridad de los ciudadanos. No tenemos medios y es imposible impermeabilizar un monte de utilidad pública que es abierto en una zona, en otoño, cuando, además, hay infinidad de actividades como la recolección de setas que, por cierto, aprovecho para señalar que necesitaría una regulación. Todo esto se trasladó a la Consejería de Medio Ambiente".

Varios ejemplares de cabras montesas.
Varios ejemplares de cabras montesas.

Díaz Cuadrado señaló: "Hemos tenido episodios muy graves, como el caso de que en montes de utilidad pública de más de 500 hectáreas se siguen autorizando por parte de la Consejería de Medio Ambiente batidas en sábado. A veces, ha habido episodios donde hemos tenido que sacar literalmente a colegios que estaban en una visita al parque nacional donde estaban silbando las balas, y hablo de armas largas rayadas, es decir, de caza mayor, o sea, que no es ninguna tontería porque pueden matar a una persona a muchísima distancia; y esto se sigue haciendo".

Por último, PACMA también ha interpuesto una denuncia en el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente para que revoque el plan de gestión madrileño y que investigue los hechos. Lo que está claro es que en Madrid el número de cabras se ha disparado. Según los censos realizados por investigadores de la Universidad Complutense, en el año 2000 había unos 356 ejemplares, en 2007, unos 1.520, y en 2014 superaban los 3.300. La consejería eleva el número a los 4.500 ahora en abril de 2016. A Madrid le sobran cabras. En algunos lugares, la densidad alcanza los 47 individuos por kilómetro cuadrado (se recomiendan 10), la tasa más alta registrada nunca para estos animales.

Madrid

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