DOCUMENTO DE CONCLUSIONES DEL DEBATE INTERNO EN BATASUNA
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Miembros de la izquierda abertzale presentaron en noviembre otro documento (Efe).
Carlos Fonseca.- 17/02/2010
La izquierda abertzale sigue dando vueltas sobre sí misma. Las conclusiones de su debate interno, que tantas expectativas había generado, es una nueva decepción por lo reiterativo de su contenido en comparación con otros documentos anteriores que arrancan de la declaración de Anoeta de noviembre de 2004. Cinco años para reiterar, con pequeños matices, su apuesta por las vías exclusivamente políticas y democráticas, sin injerencias externas y en ausencia de violencia, para resolver el conflicto vasco. Un enunciado esperanzador si no fuera porque ETA se ha encargado de arrumbarlo una y otra vez. Si lo hace de nuevo con la comisión de un atentado la izquierda abertzale tendrá que elegir entre justificarlo bajo el paraguas de que es una consecuencia del conflicto, o desmarcarse de forma clara y sin paliativos, porque sólo así haría creíble sus palabras.
Las conclusiones del debate interno, recogidas en el documento “Zutik Euskal Herria” (En pie Euskal Herria), no contienen en sus cinco folios una sola alusión a ETA, como si la banda terrorista no existiera o fuese una mera anécdota. De hecho, no sólo pase por alto la violencia terrorista, sino que define la misma como “confrontación armada”. La izquierda abertzale asegura que su apuesta es independiente de ETA –“la apuesta política es una decisión propia”, “una decisión unilateral”-, pero obvia que en su último comunicado la banda se arroga el papel de ‘guardián’ del denominado “Proceso Democrático”, que no es otra cosa que el camino a recorrer hasta el reconocimiento de que el pueblo vasco tiene derecho a decidir su futuro.
Como en otros textos del mundo abertzale, hay que rebuscar entre líneas para descubrir matices, detalles que permitan inferir que el documento supone un avance, aunque sea pequeño. Y cuesta encontrarlos, repleto como está de frases grandilocuentes que parecen destinadas al consumo interno de su militancia. Basta un ejemplo: “La oportunidad de un cambio político verdadero, la oportunidad de superar el ciclo estatutario supeditado a la estrategia de la negación de Euskal Herria y abrir un marco democrático, se encuentra abierta de par en par. Ahora el desafío consiste en cruzar esa puerta abierta tras décadas de esfuerzo, trabajo y lucha, y efectuar el cambio político”.
Propuestas que ya estaban en el pacto de Loyola
Nada es realmente nuevo en el documento hecho público ayer, ni siquiera la propuesta del mundo abertzale de crear una “autonomía” integrada por las actuales comunidades autónomas del País Vasco y Navarra en el que sus ciudadanos tengan reconocido el “derecho a decidir” su futuro. Una propuesta que ya aparecía recogida en el preacuerdo al que Batasuna, PNV y PSE llegaron en las conversaciones de Loyola en octubre de 2006.
Las tres formaciones políticas consensuaron entonces un texto que tenía cuatro puntos esenciales: reconocía el carácter “nacional” del pueblo vasco; defendía el respeto a las decisiones de sus ciudadanos, que amparaba bajo la definición de ‘concierto político’; proponía la creación de un órgano de colaboración entre las comunidades vasca y navarra, y apostaba por constituir una euro región con el País Vasco francés. En definitiva, recogía de manera posibilista las dos reivindicaciones clave de la izquierda abertzale: el derecho a decidir y la territorialidad. Un principio de acuerdo que ETA se negó a aceptar.
Meses después, en abril de 2007, roto ya el proceso de paz por la explosión de un coche-bomba en el aparcamiento de la T4 del aeropuerto de Barajas (Madrid), la izquierda abertzale escenificó de nuevo su apuesta por el diálogo en un acto multitudinario que reunió a 15.000 personas en el Bilbao Exhibition Center (BEC) de Baracaldo, en el que publicitó un documento bajo el epígrafe “Por una nueva Euskal Herria. Las soluciones de hoy, oportunidades para mañana” que, entre otras cuestiones, reivindicaba de nuevo una autonomía para el País Vasco y Navarra.
Las conclusiones del debate interno prevén tres “estaciones”. La primera es su vuelta a la legalidad para regresar a las instituciones con una formación “sea cual sea su nombre y estructura legal”, aunque no contiene ninguna referencia a las elecciones municipales y forales del próximo año. Esta formación sería parte de una futura mesa de partidos vascos en la que cada uno defendería su proyecto, incluida la independencia, con garantías de que el mismo sería materializado de contar con los apoyos suficientes. El acuerdo alcanzado en dicha mesa“debería ser respetado por los estados” (en alusión a España y Francia). Enunciados que remiten de nuevo al Pacto de Loyola. De hecho, el documento dice que el futuro acuerdo entre las formaciones políticas se basaría “en el desarrollo de los contenidos políticos trabajados en el último proceso de negociación”.
Y, también una vez más, se reafirma en la necesidad de que “la comunidad internacional” se implique en el proceso. Propuestas e iniciativas que suenan a repetidas y no resuelven la premisa previa: que ETA deje de matar.
OPINIONES DE LOS LECTORES,
2 COMENTARIOS
2 .-
Pero quien es el guapo que se corta a si mismo su propio brazo.
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1 .- es un pasito: al menos ignoran a eta....