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LA JUNTA MODIFICARÁ LOS ESTATUTOS Y CONVOCARÁ ELECCIONES

Directivos del Palau mueven ficha con el objetivo de hacerse con el control de la institución

@Antonio Fernández (Barcelona).- 26/02/2010 (13:28h)

Directivos del Palau mueven ficha con el objetivo de hacerse con el control de la institución

Imagen de archivo de Félix Millet (Efe).

El Palau de la Música empieza hoy una nueva etapa. El Orfeó Català, el alma mater de la institución, ha convocado a sus más de 1.400 socios. La junta directiva de la entidad pondrá sus cargos a disposición de los socios para elegir una nueva cúpula que capitaneé el Orfeó. Los actuales cargos fueron nombrados, casi en su totalidad, por el anterior presidente del Palau, Fèlix Millet, apartado de sus responsabilidades desde julio del año pasado, cuando se descubrió un desfalco millonario en las cuentas.

 

Según todas las previsiones, la actual presidenta, Montserrat Carulla, y el director general, Joan Llinares, darán cuenta a los socios de las auditorías realizadas durante los últimos meses y que todavía no han concluído. Según algunas impresiones recogidas por El Confidencial de fuentes conocedoras de estas auditorías, el agujero que dejó Millet, que se había cuantificado en 23,7 millones de euros podría ser sensiblemente superior y superar con creces los 30 millones.

 

Por otra parte, el punto 7 de la reunión de hoy trata de la constitución de una comisión estatutaria que se encargará de elaborar las nuevas reglas de funcionamiento. “Toda la junta directiva estamos de acuerdo en que hay que clarificar los estatutos, que fueron desvirtuados por Millet y cuyo redactado es confuso. A los actuales miembros no nos han elegido los socios, sino el señor Millet y eso no nos gusta. Se puede decir que ahora comienza una breve etapa transitoria, ya que en cuanto estén aprobados los nuevos estatutos se convocarán elecciones”, señaló a El Confidencial Pau Duran, tesorero del Orfeó Català. Duran insiste en que “es muy importante que los socios asistan a la asamblea, porque será muy importante y clarificadora”.

 

Pero tras las bambalinas, hay movimientos de algunos de los miembros de la dirección, según manifestaron algunas fuentes a este diario.

 

El Orfeó, esencia del Palau de la Música, dispone de dos instrumentos para llevar a cabo las actividades del Palau: el Consorcio del Palau de la Música (el 50% de los miembros de la junta son directivos del Orfeó y el resto de las tres administraciones implicadas, Ministerio de Cultura, Generalitat de Cataluña y Ayuntamiento de Barcelona) y la Fundación Orfeó Català-Palau de la Música, en cuyo patronato están también representantes de las tres administraciones mencionadas. El Consorcio se encarga de gestionar los recursos públicos y la Fundación gestiona los donativos de particulares o empresas.

 

El Orfeó Català es, pues, el verdadero cerebro del Palau. Y, por ello, un bocado apetitoso. No es de extrañar, así, que pueda estar en el punto de mira de algunos grupos. Fuentes cercanas a la institución reconocieron a El Confidencial que “sí ha habido algunos movimientos de determinadas personas, pero circunscritos a la exposición de ideas, especialmente sobre cuál debe ser el futuro del Palau o sobre estrategias de futuro”. Pero también es cierto que periódicamente plantean cuestiones a la cúpula de la institución o demandan explicaciones sobre distintas actuaciones, lo que genera una lógica presión.

 

Uno de los más activos es Josep Maria Caminal, ex director del Liceu y actual director general de la Presidencia del Grupo Godó. Caminal es miembro de la junta del Orfeó y en los años 90 había sido también secretario de Organización de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC). Su experiencia en el sector musical, tras el paso por el Liceu, es innegable y, por ello, no ha dejado de opinar sobre las actuaciones que deberían tomar los actuales gestores. Desde la Administración, se siguen con interés los movimientos en torno al Palau de la Música. “Seguramente, son tanteos previos a la postulación de una lista cuando se convoquen elecciones”, señala una fuente de la Generalitat. Curiosamente, las ideas de renovación de Caminal coinciden con las de otro miembro de la junta directiva, Antoni Dalmau, ex presidente de la Diputación de Barcelona y ex vicepresidente del Parlamento autonómico, aunque vinculado al Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC).

 

Desde el Palau, restan importancia a los movimientos que pueda haber en la junta directiva. Pero fuentes de la Administración afirman que el tema es más complicado: “El presidente del Orfeó es también el presidente de la Fundación, donde están las Administraciones representadas. Y una de las  ideas que difunden es que el Ministerio, la Generalitat y el Ayuntamiento han de tener menos peso en esta entidad. Por eso, su estrategia hay que leerla a medio plazo: esperar a conseguir el control del Orfeó y, más tarde, realizar los cambios pertinentes en la Fundación”.

 

Al margen de las luchas internas, los principales implicados en el fraude del Palau, Fèlix Millet y Jordi Montull, están decididos a vender algunas propiedades, aunque el dinero que se obtenga de las enajenaciones pase directamente al juzgado para responder del agujero en la institución. Según ha podido saber este diario, el local que los dos ex altos cargos querían vender al Palau por 3 millones de euros (les costó 1,5 millones de euros, con lo que el pelotazo era de órdago) está ahora a la venta por tan sólo 750.000 euros. Sólo la hipoteca que había formalizado el Palau era de 800.000 euros, por lo que la venta aún supondría pérdidas para la institución. Millet y Montull se habían comprometido a venderlo y a cancelar la hipoteca que hicieron pedir al Palau cuando ellos aún mandaban. El plazo para realizar la venta acaba el próximo mes de abril, pero al paso que va nadie confía en que se pueda vender. En ese caso, el Palau tendrá que quedárselo y esperar a mejores tiempos para venderlo, recuperar el dinero y sufragar todos los gastos de la hipoteca.

 

Millet también manifestó a los administradores judiciales su interés en vender una parcela de terreno en la localidad de l’Ametlla del Vallès, donde reside, aunque todavía no la ha puesto oficialmente a la venta. Montull, por su parte, ya vendió un piso que tenía enfrente de la sede del Palau de la Música, en la calle Verdaguer i Callís. Lo compró en el año 2002 por 140.000 euros y era conocido como el piso de los espejos por los trabajadores del Palau, ya que las paredes estaban forradas con reflectantes. Los 200.000 euros que cobró pasaron directamente a una cuenta del juzgado. También ha puesto a la venta otro inmueble en la calle Provença, que, según dijo al juez, había comprado en el año 2006 por 350.000 euros. Ahora, su precio ronda también los 200.000 euros. Esta operación, sin embargo, no está ultimada.

 

OPINIONES DE LOS LECTORES, 1 COMENTARIOS

1 .-
¡ Quina pudor que fa a Xorisos !.

hiram


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