unidad de REFERENCIA en COORDINACIón de trasplantes

Adela, Puri, Carlos… Este trío salva vidas: así trabajan los ‘conseguidores’ de órganos

La Unidad de Coordinación de Trasplantes de Alicante es referencia en España en cómo ‘convencer’ a las familias de fallecidos para que donen órganos. El apoyo emocional es la clave

Foto: Puri Gómez, Carlos Santiago y Adela Moñino, fundadores del equipo de coordinación de trasplantes del Hospital de Alicante. (V. R.)
Puri Gómez, Carlos Santiago y Adela Moñino, fundadores del equipo de coordinación de trasplantes del Hospital de Alicante. (V. R.)

Cuando llega la muerte, todo el mundo es donante de órganos a no ser que diga lo contrario. Así lo establece la legislación en España, el país con la mejor tasa de donaciones por millón de habitantes (43,4) del mundo y con mayor volumen de trasplantes. Pero esa universalidad tiene una barrera. La familia o los allegados deben confirmar que el fallecido no había mostrado en vida rechazo a que las partes vitales de su cuerpo pudiesen ser extraídas para ayudar a otras personas.

El año pasado recibieron un órgano ajeno pero necesario para su superviviencia un total de 4.818 receptores, según el balance actualizado de 2016 que presentó el pasado mes de enero la Organización Nacional de Trasplantes (ONT). Lo hicieron gracias a la labor de los médicos y cirujanos que participaron en la operación en el quirófano, pero también a la existencia de 2.018 donantes, la mayor parte de ellos personas que perdieron la vida por una enfermedad no contagiosa, por un accidente o porque decidieron ceder un riñón, una parte de su médula y otra parte de su cuerpo en vida a un familiar o un amigo o un extraño anónimo.

Equipo de quirófano de La Fe de Valencia, el hospital de España con más tras trasplantes realizados el año pasado. (HLF)
Equipo de quirófano de La Fe de Valencia, el hospital de España con más tras trasplantes realizados el año pasado. (HLF)

Una parte importante del éxito español en la ejecución de trasplantes tiene que ver con las elevadas tasas de respuestas positivas que se obtienen de los familiares en los hospitales cuando se produce un deceso. Cerca del 80% de los allegados entrevistados aceptan no poner trabas a la extracción de un corazón, un pulmón o un hígado de un ser querido que acaban de perder. Esto es posible porque España dispone también de un cuerpo de profesionales especializados en gestionar ese tipo de situaciones. Son los ‘conseguidores’ de órganos, alrededor de 350 coordinadores de trasplantes repartidos por los hospitales cuya misión es organizar la extracción, transporte y recepción de órganos, pero también ponerse en contacto con las familias para certificar y evaluar la idoneidad de los posibles donantes y garantizar que el proceso cumple con los requisitos que marca la ley.

"Comunicábamos la muerte y teníamos que pedirles los órganos… Muy duro, parecía que hacías un daño mayor", relata Puri Gómez sobre sus inicios

“No es que los españoles seamos más solidarios, es que nuestros equipos médicos son muy buenos en la petición de órganos a las familias”, señalaba recientemente el director de la Organización Nacional de Trasplantes, Rafael Matesanz. “Sólo 20 de cada 100 familias dice que no a la donación; en Alicante esa cifra es sólo del 5%”, destacaba.

La Unidad de Coordinación de Trasplantes del Hospital General Universitario de Alicante se ha convertido en una referencia para el conjunto del sistema sanitario, especialmente en el trato con las familias que deben dar luz verde al proceso, lo que en términos profesionales se conoce como ‘entrevista de donación’. Es, junto a otras dos unidades de Granada y Barcelona, uno de los tres equipos reconocidos por la ONT para formar coordinadores.

Tasa de donación de órganos en España por millón de habitantes. (ONT)
Tasa de donación de órganos en España por millón de habitantes. (ONT)

Su experiencia en entrevistas de donación les ha llevado a estandarizar un sistema al que han bautizado como ‘Modelo Alicante’. Más de 3.000 médicos y profesionales de enfermería lo emplean en el sistema sanitario español, lo conocen en Italia o Francia, especialistas de Latinoamérica están comenzando a formarse en él y es observado con envidia por muchos equipos de trasplantes de todo el mundo.

Puri Gómez, Adela Moñino y Carlos Santiago son los Messi, Neimar y Luis Suárez (Bale, Benzema y Cristiano, si eres madridista) de este equipo, los fundadores. La primera es enfermera, el segundo, médico nefrólogo, y la tercera, Adela, psicóloga de la Diputación de Alicante que comenzó en 1985 ayudando a su amiga Puri y hoy ejerce de colaboradora externa y es pieza clave en el modelo de formación. “Cuando empecé, acudí a ella porque me sentía mal. Se generaban situaciones muy incómodas. En aquellos años no era obligatorio el casco ni el cinturón de seguridad. Entrabas en la UCI y había cuatro o cinco candidatos a donantes de menos de treinta años. Eran situaciones dramáticas, con familias rotas. Comunicábamos la muerte y teníamos que pedirles los órganos… Era muy duro, parecía que estabas haciendo un daño mayor”, relata Puri sobre los inicios de la unidad.

"Nosotros no estamos aquí convenciendo y diciendo que esto es bueno. Eso ya lo sabe la gente. No somos vendedores de la donación", dice Santiago

“Quedabas como una persona desalmada”, añade Adela. “En ese momento lo que pensábamos era: ¿cómo hacemos para, en esa situación tan terrible, cuando se ha muerto un hijo o un familiar, encima tener que pedir si te donan los órganos? Planteado así parece muy sangrante, muy duro. Llegamos a la conclusión de que precisamente no es esa la pregunta que hay que hacer”. Y añade: “Cuando una persona pierde un ser querido y eres un profesional que tiene que dar esa mala noticia lo que hay que hacer no es preguntarte cómo voy a hacer que me den los órganos, sino cómo voy a hacer para ayudarle. No que es que olvides tu objetivo, porque eres coordinador de trasplantes y más pronto o más tarde vas a plantear la opción de la donación. De lo que se trata es de plantear primero cómo puedo emplearme para ayudar a esa familia a superar esa situación y después voy a decirle que tiene una opción y una posibiidad de donacion”.

Una de las etiquetas que identifican que acompañan las neveras de órganos. (V.R.)
Una de las etiquetas que identifican que acompañan las neveras de órganos. (V.R.)

La fórmula funciona. El apoyo emocional previo, el uso de técnicas de comunicación verbal o no verbal, la empatía y las horas que hagan falta hasta lograr el objetivo deseado han dado como resultado las elevadas tasas de respuestas positivas de este equipo, pero también una relación con el proceso de donación-trasplante que mitiga los efectos traumáticos del fallecimiento del familiar y amigo. Está acreditado por estudios realizados a familias donantes la ayuda que les proporciona para superar la pérdida. “Ese el meollo del Modelo Alicante”, señala Adela Moñino. La prueba del nueve se ha dado entre donantes extranjeros. Mientras en Inglaterra, por ejemplo, las tasas de respuesta negativa es muy alta, del 40%, los familiares de ingleses fallecidos en Alicante (una de las colonias más numerosas) presentan porcentajes similares a los españoles. "Agradecen el trato que les damos y admiten que no reciben el mismo en su país. Les ponemos personas que hablan su idioma, pero no traductores y ya está, sino personal formado en dar ese respado emocional", explica Carlos Santiago.

Lazos emocionales

“Nosotros no estamos aquí convenciendo y diciendo que esto es bueno. Eso ya lo sabe la gente. No somos vendedores de la donación”, resalta Santiago. Este médico, de trato afable y caluroso como sus compañeras, explica cómo esa relación de los donantes con el equipo de coordinación de trasplantes de prolonga en el tiempo con flujos de información (siempre respetando la prohibición de dar datos a receptores sobre donantes y viceversa) sobre si el trasplante ha ido bien y si el paciente que ha recibido el órgano se recupera y mejora. Esto reconforta a los familiares.

“El mejor carnet de donante es dígaselo a la familia", afirma una de las fundadoras de la unidad

“Desde que cambiamos el modelo yo ahora estoy convencida de que los familiares a los que los hacemos la entrevista de donación se van mucho mejor. Somos profesionales que podemos dedicar tres horas, cuatro y las que hagan falta. Nosotros nos dedicamos a esto. Si la familia no autoriza no mueves un dedo, no haces una ecografía, no haces nada”, detalla Puri Gómez. Carlos relata el caso de un donante musulmán cuyos familiares querían consultar al imán antes de dar luz verde a la extracción. "Tuvimos que esperar muchas horas, con llamadas a Marruecos, hasta que pudimos ponernos en marcha".

Donaciones y trasplantes por autonomías en 2016. (ONT)
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Donaciones y trasplantes por autonomías en 2016. (ONT)

Ese papel de ‘conseguidor’ (término que no es del agrado de los profesionales) sigue siendo necesario porque apenas cuatro de cada diez mil españoles acuden al registro de últimas voluntades (el llamado testamento vital) para planificar el final de su vida en cuanto a donaciones. Se trata de un documento que forma parte de la historia clínica fácilmente accesible para los coordinadores de trasplantes y médicos. Aquí se explicita también si uno quiere estar enchufado a una máquina o alguna indicaciones sobre procesos de sedación. “No es algo que se haga frecuentemente, salvo casos como testigos de Jehová o gente que le han diagnósticado con antelación una enfermedad terminal como puede ser la ELA”, explica Santiago.

Los coordinadores de trasplantes deben hacer una labor prospectiva y confirmar que no ha habido una manifestación contraria a la donación. “El mejor carnet de donante es dígaselo a la familia. Es muy complicado que alguien se ponga en contra de la voluntad de un fallecido”, aconseja Puri. Háganle caso, lo dice alguien que lleva casi mil extracciones de órganos a sus espaldas y ha coordinado casi dos mil trasplantes. Uno por cada vida salvada.

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