ninguna empresa quiere tener problemas

Puigdemont sigue sin proveedor informático que cuente los votos para su referéndum

Buscar proveedores para celebrar el referéndum será duro. En buena parte, porque desde el Gobierno central se están enviando avisos velados a las industrias implicadas en el tema

Foto: Una persona lleva una urna reivindicativa en apoyo al expresidente Artur Mas. (EFE)
Una persona lleva una urna reivindicativa en apoyo al expresidente Artur Mas. (EFE)

En seis meses, la Generalitat quiere tener todo listo para celebrar un referéndum sobre la independencia. Pero el grueso de la operativa se encuentra en mantillas. El principal reto para el presidente, Carles Puigdemont, y su equipo es encontrar una empresa que haga el recuento informático de los votos. Pero por ahora ni se ha convocado concurso público ni hay fecha para ello. Y en el sector informático en Cataluña, se asegura que ningún proveedor de importancia quiere asumir el encargo, una vez que el Tribunal Constitucional (TC) ha advertido en repetidas ocasiones de la ilegalidad de la convocatoria.

La multinacional alemana T-Systems, que colaboró con el 9-N, acabó teniendo que ir a declarar al juicio contra Artur Mas. Ahora, nadie quiere problemas. Grandes grupos especializados en organización de elecciones, como son Indra, Scytl o Ibermática, podrían asumir el reto… Pero no hay entusiasmo en el sector, al contrario, a pesar de que todas estas compañías cuentan con una fuerte presencia en Cataluña.

La búsqueda de proveedores para celebrar el referéndum será ardua. Y no solo para el recuento de los votos. En buena parte, porque desde el Gobierno central se están enviando avisos más o menos velados a todas las industrias que podrían verse implicadas, desde proveedores de urnas hasta centrales de medios.

Según ha adelantado el diario 'Ara', ya se ha publicado el primer contrato en el portal de licitaciones de la Generalitat vinculado al referéndum, si bien esto no se dice explícitamente para evitar que el TC vete el concurso. Se enmascara el concurso definiéndolo como previsión para la “celebración de elecciones para el Parlament de Catalunya”.

Esta licitación, por valor de más de 641.000 euros, se divide en cuatro lotes: uno para los sobres electorales, otro para las papeletas, otro para los manuales de instrucciones para los miembros de las mesas electorales y, por último, para los impresos electorales. Las empresas que se quieran presentar en esta licitación tienen hasta el 3 de mayo para hacerlo. La cantidad de empresas que se presenten será el primer termómetro de la complicidad de los proveedores en un proceso como este.

Ya hay el primer concurso público en marcha para llevar a cabo el referéndum, pero su convocatoria ha sido debidamente enmascarada por la Generalitat

Pero la preparación operativa del referéndum, el mismo que según Puigdemont se celebrará sí o sí, está muy verde. Los futuros proveedores informáticos, por ejemplo, desconocen si el recuento se debería hacer contra una base de datos. Tampoco cómo será esa base de datos, ya que legalmente no puede servirse del censo actualizado. Y ese censo actualizado, además, solo lo entrega el Gobierno central. Este inconveniente podría solventarse convocando a la vez autonómicas y el referéndum, pero los sectores más independentistas del PDeCAT y la CUP son contrarios a que el referéndum quede deslucido en este entorno, según apuntan fuentes políticas de ambas formaciones.

Como precedente, hay el 9-N. Pero en esta consulta, el voto no se llevó a cabo contra ninguna base de datos, sino que se votaba solo entregando el DNI.

Encargo a Junqueras

Puigdemont ha encargado al vicepresidente económico, Oriol Junqueras (ERC), la organización del referéndum. Viendo el panorama de inhabilitaciones que tienen por delante, Junqueras está impulsando una convocatoria conjunta del referéndum por parte de todos los 'consellers' de la Generalitat. En realidad, a los protagonistas les da igual. Puigdemont ya ha dicho que cuando acabe la legislatura se vuelve a Girona. Y Junqueras es consciente de que los tiempos serán parecidos a los de Mas. Este acabó inhabilitado, sí, pero ha tardado dos años. Eso querría decir que Junqueras, con todas las encuestas a favor, podría presentarse a las nuevas elecciones como candidato. Algo que no podrá hacer el antiguo líder de CDC, ya condenado.

Junqueras y Puigdemont, en el Parlamento catalán. (EFE)
Junqueras y Puigdemont, en el Parlamento catalán. (EFE)

Junqueras está dibujando el mapa general. Pero la ejecución concreta no recaerá sobre la Conselleria de Economía, sino sobre 'consellerias' concretas como Governació o Presidencia —que controla el área de telecomunicaciones—. Esta fase, en este momento, todavía queda lejos. Governació, por ejemplo, es la que ha lanzado el concurso de los sobres antes mencionado.

Más incertidumbre

Los proveedores no son los únicos problemas que tiene la Generalitat para organizar el referéndum. Los funcionarios no quieren implicarse, vista la amenaza de la inhabilitación. Desde el Palau reconocen que también hay problemas para tener una red de colegios o puntos de votación suficiente para celebrar la consulta.

Puigdemont sigue sin proveedor informático que cuente los votos para su referéndum

Los Mossos tampoco están comprometidos, por la misma razón que los funcionarios. Así que mientras los partidos independentistas siguen reafirmándose en su voluntad de celebrar el referéndum en septiembre, su concreción parece más incierta que nunca.

Cataluña

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