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‘RAZZIA’ POLICIAL CONTRA LOS OKUPAS PARA PREVENIR ‘MALES MAYORES’

El comercio catalán cierra a golpe de piquetes

El comercio catalán cierra a golpe de piquetes

Foto: Reuters.

@A. Fernández (Barcelona) 30/09/2010   (06:00h)

El comercio catalán rebajó ayer las expectativas de la huelga. Por la mañana, muchas tiendas y comercios abrieron sus puertas. Por la tarde, cerraron incluso en barrios periféricos de Barcelona. Y ello contrasta con el seguimiento masivo que hubo en sectores estratégicos como el transporte o la industria, que se paralizaron en gran parte desde primeras horas. Pero los piquetes informativos fueron clave para sumar apoyos en el comercio. A partir de las 12 de la noche, recorrían la capital catalana para convencer a los establecimientos abiertos (a esa hora, todos bares) de la conveniencia de cerrar sus puertas. Y por la mañana, los piquetes realizaron una perfecta razzia por toda la ciudad, con especial atención a los centros comerciales y a los comercios del centro de la ciudad.

“Los piquetes no han actuado con violencia en ningún caso. Sólo han informado sobre los motivos de la huelga”, señala un dirigente de un sindicato a El Confidencial. Y eso es lo que pasó: sólo informaban. Pero las decenas de personas que tenía detrás el informante eran motivo suficiente como para que las pequeñas tiendas, ante el riesgo de que algún desalmado tirase la primera piedra, optasen por echar el cierre.

“Yo soy un autónomo. Dependo de mi trabajo y cerrar un día me supone un inmenso sacrificio”, señala a este diario el dueño de un pequeño bar barcelonés que ha abierto contra viento y marea. Pero en las grandes superficies comerciales, el aviso surtió efecto: Montigalà, Illa Diagonal, Glòries, Diagonal Mar, La Maquinista, Gran Via 2... todas fueron cerrando conforme iban llegando los piquetes informativos. Y lo mismo cabe decir de las grandes tiendas de la milla de oro barcelonesa, en las que sólo hubo que destacar el asalto a la tienda de Levi’s, en pleno Paseo de Gràcia.

Aún así, continúa la guerra de cifras. Según los sindicatos, el seguimiento fue masivo, con especial incidencia en transportes (100%), Industria (entre el 80 y el 85%) o comercio, mientras que para las patronales el seguimiento fue muy menor. En otras palabras, las centrales sindicales afirman que 2.100.000 catalanes no trabajaron ayer. Según fomento (La CEOE catalana), el 90% del comercio catalán trabajó con normalidad y en el sector sanitario la huelga fue seguida por el 4% de los trabajadores. La gran patronal destaca sólo algunos incidentes aislados por la actuación violenta de los piquetes. Por su parte, la patronal de la Pequeña y Mediana Empresa (Pimec) cambió ligeramente su apreciación y reconoció que el seguimiento del paro llegó al 16,3% en vez del 9,8 que había reseñado por la mañana. El sector más afectado, según Pimec, fue el de la industria, con el 21,9% seguido del de la construcción, con el 16,3%. Además, reconoce que en el 40,3% de las pymes donde hubo piquetes, se materializó la huelga, mientras que en las pymes donde no hubo piquetes sólo se sumó el 11,8% de trabajadores a la protesta.

Piquetes en El Prat

En el aeropuerto de Barcelona, los vuelos no tuvieron problemas hasta las 7 de la mañana. A partir de esa hora, salieron sólo el 54% de ellos. Un piquete informativo se desplazó a las instalaciones de El Prat para presionar. Efectivos de los Mossos d’Esquadra y de la Guardia Civil impidieron cualquier conato de violencia. Pero las compañías desplazaron a su personal al exterior del recinto, donde asaltaban a los usuarios que llegaban para extender in situ las tarjetas de embarque, pues la situación en el interior era tensa.

Cerca de este nudo de comunicaciones, en el inmenso polígono industrial de la Zona Franca, las propias empresas recomendaban a sus trabajadores no acudir al centro en el turno de tarde porque había piquetes que podían crear problemas.

En pleno apogeo, UGT y CCOO reunieron a 400.000 personas en la gran manifestación vespertina, que comenzó a las 18.30. Estos son datos de los sindicatos. LA CGT, que actuaba por su cuenta, reunió a 10.000 personas (según datos del propio sindicato), que confluyeron a última hora de la tarde en la plaza de la Catedral.

El ‘asalto’ a Banesto

En el ínterin, las fuerzas de seguridad tenían constancia de que por la tarde se podían desmadrar las cosas, ya que el colectivo de okupas, que por la mañana ya había cortado calles, quemado contenedores y coches y protagonizado batallas campales contra la Policía, iba a organizar “una muy sonada” en Barcelona. Según confirmó una fuente cercana a los antisistema a este diario, “nuestra protesta no tiene nada que ver con la de CCOO y UGT”. Y otra fuente señala que “quien se está movilizando es gente de grupos sociales de los barrios, gente joven, los más maltratados por los patronos y que están amenazados. A muchos les han dicho que si no iban a trabajar, que se olviden de la faena. Tenemos muchos ejemplos similares”.

Tras prender fuego poco a un coche de la Guardia Urbana en la Plaza Universidad, algunos de los alborotadores se dirigieron a la antigua sede de Banesto, en plena Plaza de Cataluña, que estaba ocupada por colectivos antisistema desde el pasado sábado. Ésa fue la excusa para solicitar una orden judicial de desalojamiento. Y los Mossos entraron a por todas: para terminar con la okupación y para prevenir los males mayores que se temían después de las manifestaciones de la tarde. Según la CGT, los incidentes más graves se produjeron cuando los Mossos d’Esquadra impidieron el paso a un grupo de manifestantes en la confluencia de la calle Pelayo con la Rambla. Entonces, los piquetes se dirigieron por la calle Pelayo hacia la plaza Universidad “donde se volvió a impedir, por parte de los Mossos, el paso a la zona comercial”. De ahí que se produjera “un fuerte choque entre la Policía y la manifestación, con diversos heridos y un coche de la Guardia Urbana calcinado”. Este sindicato también condenó el desalojo de los okupas de la antigua sede de Banesto. “No pueden tolerar que la juventud rebelde de Barcelona tenga un sitio para reunirse y hablar sin la tutela  de los políticos”, señala el sindicato en una nota. En total, según reconoció la consejera de Trabajo, Mar Serna, hubo 33 detenidos por disturbios en toda Cataluña, de ellos 17 en la capital y, de éstos, 13 durante el desalojo de Banesto.

“Los piquetes tienen fama de violentos, pero nadie habla de los trabajadores violentados en sus derechos y que son obligados a acudir a sus lugares de trabajo”, se queja una fuente cercana a los colectivos antisistema. Gran parte de ellos se sumaron a la manifestación paralela que por la tarde convocó la CGT, que tenía su propia convocatoria de huelga al margen de CCOO y de UGT. En realidad, la movilización de los colectivos antisistema era una huelga paralela en toda regla. Tanto que los sindicatos mayoritarios (CCOO, UGT, USOC y CSC) emitieron a última hora de la tarde un comunicado conjunto rechazando “los actos violentos y alborotos que tuvieron lugar este mediodía en el centro de Barcelona, provocados por una minoría que nada tiene que ver con los sindicatos convocantes de la huelga general”. Para estas organizaciones, lo único que se pretendía era “alterar la normalidad democrática de la jornada”.
 

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