"el hermano mayor" de javier arenas

Gabriel Amat, la preocupación del PP-A: de agricultor en la ruina a alcalde millonario

El primer edil de Roquetas de Mar y presidente de la Diputación, quiere volver a ser el presidente de los 'populares' de Almería. Podría ser llamado a declarar como investigado

Foto: Gabriel Amat (primero por la derecha y delante de Javier Arenas), junto a Mariano Rajoy, Juanma Moreno y Rafael Hernando, en un acto electoral en 2016. (EFE)
Gabriel Amat (primero por la derecha y delante de Javier Arenas), junto a Mariano Rajoy, Juanma Moreno y Rafael Hernando, en un acto electoral en 2016. (EFE)

Gabriel Amat tiene ganas de seguir. Y él, lo que sigue, lo consigue. Venía de las Alpujarras y acabó en la costa almeriense. El negocio de los plásticos, la agricultura, no le era rentable. A principios de la década de los noventa estaba arruinado. Fue entrar en política y despegar su proyección pública… y riqueza personal. Los que le conocen muy bien dicen que fue por un golpe de fortuna, por constancia, porque es muy listo, “muy vivo”. El caso es que Amat navega en tiempos revueltos. La Justicia le persigue y muchos creen que se siente al final de la escapada, la última bocanada antes de su retiro.

Mientras llega la jubilación de un hombre de 72 años y que es alcalde desde 1995 de un municipio que fue de los más ricos de España (Roquetas de Mar, Almería, de 100.000 habitantes), preside la Diputación Provincial almeriense y el PP de Almería (desde 2004) y anuncia que él se vuelve a presentar. Lo hace porque quiere, porque los que podrían aspirar a sucederle no le tosen nunca de forma pública (de forma privada claro que sí), porque cree que la causa judicial abierta contra él al final quedará en nada. La Fiscalía de Delitos Económicos pide la investigación de 25 empresas vinculadas con la apertura de 25 piezas separadas. El juez ha pedido un informe antes de tomar una decisión.

Temen, sobre todo, que Almería se convierta en un polvorín como el de Murcia, la última pieza del Levante que quedaba por salpicar de corrupción

El Partido Popular de Andalucía no quería que Amat, presidente del Comité Electoral del PP-A, repitiera en la dirección almeriense. Sabe que la presión en los juzgados contra “el hermano mayor de Javier Arenas” es intensa. También la mediática. Y que la oposición le tiene pillada la matrícula a Amat. Temen, sobre todo, que Almería se convierta en un polvorín como el de la Región de Murcia, la última pieza del Levante español que quedaba por salpicar de casos de corrupción asociados a la marca PP.

“Gabriel se debería ir, pero se queda porque cree que a él no le pasará nada y todo lo que se le está investigando quedará en nada”, cuenta a El Confidencial un dirigente de los populares andaluces. El caso es que Amat no sólo ha perdido crédito en el partido, sino que ha sido incapaz de delegar en un número 2, un dedazo de esos a los que el PP es tan afín en clave orgánica. Y, por ahora, nadie quiere ser alternativa. Y mucho menos dar batalla. Cero riesgos.

¿Y si al final no se presenta?

Ahora mismo, el 'casting' para sucederle está en tiempo muerto. Indefinido, aunque se puede activar en cualquier instante. Incluso no se descarta que Amat, en el último minuto, diera marcha atrás y que se desdijera de sus palabras. ¿Quién o quiénes estarían mejor situados? En la terna hay dos hombres y una mujer, la portavoz del PP en el Parlamento de Andalucía, Carmen Crespo, anterior delegada del Gobierno en Andalucía.

La diputada popular Carmen Crespo en un pleno del Parlamento andaluz. (EFE)
La diputada popular Carmen Crespo en un pleno del Parlamento andaluz. (EFE)

Crespo fue alcaldesa de Adra, forma parte del círculo de confianza de Juanma Moreno, el presidente ‘popular’ andaluz, pero es una persona de la que no se fía del todo Amat. “Don” Gabriel cree que Crespo no continuará con su legado. Y Moreno no cree que Crespo reúna un consenso generalizado en torno a su liderazgo.

El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna (i), junto al alcalde de Almería, Ramón Fernández-Pacheco. (EFE)
El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna (i), junto al alcalde de Almería, Ramón Fernández-Pacheco. (EFE)

El “amatista” más acérrimo es el vicepresidente de la Diputación de Almería, Javier Aureliano García, con fama de buen gestor, un aliado fiel de Amat. El candidato que ve con mejores ojos el equipo de Moreno, una opción de futuro, la más estable a largo plazo sería la del alcalde de Almería, Ramón Fernández-Pacheco, de 33 años, aún con recorrido y que el PP no quiere ‘quemar’ antes de tiempo. Fernández-Pacheco es visto a nivel interno como alguien “sensato”.

Eugenio Gonzálvez. (Senado)
Eugenio Gonzálvez. (Senado)

Luis Rogelio Rodríguez-Comendador Pérez, alcalde de Almería entre 2003 y 2015, y con clara influencia interna en el partido, también podría buscar un hombre de los suyos que estuviera esperando su oportunidad en la era post-Amat. Se trataría de senador Eugenio Gonzálvez, quien en un vídeo le decía a un amigo: "Haz como yo, retírate y sigue mandando, como yo mando, pero en la sombra, que trabajen los gilipollas”.

¿Cuál es el argumentario oficial para mantener a Amat como líder del PP almeriense? Que aún no está imputado, que no tiene “nada que esconder” y que “no ha hecho nada malo”. Eso sí, si el juez decreta sobre él una investigación por un asunto vinculado a la corrupción la dirección regional tendría claro que le pediría la dimisión y si no, le forzaría a dejar el cargo. Llegado a ese punto la crisis provincial no podría evitarse, pero fuentes del PP-A indican que el problema radica en que Amat “pretende salir por la puerta grande”, “que está enrocado”.

Arenas no le convence

Hasta Javier Arenas ha intentado convencer a Amat para que abandone la idea de presentarse de nuevo. El presidente almeriense no tiene ninguna duda que en caso de continuar con su puesto este sería su último mandato como jefe provincial. La situación podría dar un vuelco si se produce alguna novedad judicial (a favor o en contra del político andaluz) antes del 19 de mayo, la fecha prevista para celebrarse el Congreso del PP de Almería.

El Confidencial contactó ayer con Amat para que explicara su versión. “Hasta después de Semana Santa no quiero volver a hablar. Yo lo que he dicho es que me encontraba con ganas y que si la gente quería que yo siguiera me volvería a presentar. Me encuentro bien y fuerte, pero aún tengo que hablar con el presidente regional. Si quisiera, hay avales todavía”. Sobre su situación judicial, cuando este diario le preguntó en el pasado congreso regional del PP-A del mes de marzo celebrado en Málaga, se limitó a decir que estaba “muy tranquilo” y que confiaba en que todo se acabaría archivando.

Fuentes próximas a Amat certifican que es Génova y su delegado/cunero en Almería (Rafael Hernando), portavoz del PP en el Congreso de los Diputados, quien no quiere cambios en Almería, que agradecen los servicios prestados por el alcalde de Roquetas a Mariano Rajoy y que si él quiere seguir el partido no le va a forzar a que se retire. Estas tesis se consolidan al saber que en otras provincias está previsto que surjan varias listas de candidatos a la presidencia provincial como en Sevilla, Granada y Jaén.

El denominado ‘clan Amat’ está compuesto por más de 108 sociedades familiares y relacionadas entre sí con más de 315 órganos sociales distintosLas bases están dispuestas a dar una sorpresa y no votar a la lista oficialista. Salirse del guion, una circunstancia que no forma parte de la tradición del partido. En el caso de Cádiz y Córdoba habrá una excepción en los estatutos: el delegado del Gobierno, Antonio Sanz, ha anunciado su intención de continuar como presidente del PP gaditano, igual que el secretario de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto, quiere seguir como número 1 del PP cordobés. La propuesta de un hombre un cargo lanzada por Moreno tampoco se mantendrá en Andalucía.

Francisco Sánchez, presidente de AMAyt (Asociación Mediterránea Anticorrupción y por la Transparencia), que ha denunciado judicialmente junto al colaborador de AMAyt Luis Montoya, varios asuntos que han sido admitidos a trámite, como el caso Auditorio de Roquetas (finalmente archivado: “Fue una estrategia coordinada por el PP y el PSOE para que se silenciara”, precisan) y los negocios de Amat, judicializados desde 2003.

Como ya publicó El Confidencial, el clan Amat está compuesto por más de 108 sociedades familiares y relacionadas entre sí con más de 315 órganos sociales distintos. El alcalde de Roquetas de Mar “se habría beneficiado de las decisiones municipales adoptadas por el ayuntamiento durante su pasado y actual mandato como alcalde y sobre todo su familia”, según la denuncia a la que ha tenido acceso este diario, en la que se pide a la Fiscalía si los hechos pudieran ser constitutivos de un delito de estafa, cohecho, prevaricación y tráfico de influencias.

“Cuando lo imputen, que será pronto, se acabará todo. Pero mientras, van a intentar presionar con los resortes judiciales que tienen en el partido para que no prospere la investigación contra Gabriel Amat”, cuenta Montoya a este diario. “Dada la gravedad de los hechos Amat debería dejar sus cargos. Lo lógico es que haya una imputación y que sea inmediata”, argumenta el presidente de la asociación.

“¿Cómo es posible este patrimonio?”

Un exmiembro de la dirección del PP-A consultado por este diario se pregunta “cómo es posible que un alcalde tenga un patrimonio como el de Amat”. “De Roquetas no se va ir. Puede dejar la presidencia del partido en Almería o la Diputación, pero de la Alcaldía no se va. Ahí es donde están los ‘papeles’”, remarca.

Ek presidente del PP-A, Juanma Moreno (c), y Gabriel Amat (d) visitan una cooperativa en Viator. (EFE)
Ek presidente del PP-A, Juanma Moreno (c), y Gabriel Amat (d) visitan una cooperativa en Viator. (EFE)

Juan Pablo Yakubiuk, concejal de IU en Roquetas de Mar, cree que Amat tiene “abandonada” la gestión municipal. “Si hasta en el PP local hay tres facciones que están luchando para cuando Amat no esté... Ha perdido todo el impulso como alcalde desde que no está dedicado al 100% al municipio. En los últimos dos años se ha metido en obras que han costado 12 millones de euros y no ha terminado ninguna”, abunda Yakubiuk.

El presidente del PP de Almería tenía previsto abandonar la política hace ya siete años, pero antes tenía que cumplir su “gran deseo”. Así lo contó el periodista Pepe Fernández, ex director de Onda Cero Andalucía, en noviembre de 2010: “Amat tiene un gran deseo y una gran ilusión puesta en la primavera de 2012, sería algo así como el colofón, la guinda a su vida política: asistir en el Palacio de San Telmo ‘entrando ese día por esas puertas abiertas de par en par, en aquel gran palacio de Sevilla’ a la toma de posesión como presidente de la Junta de Javier Arenas, de su ‘gran amigo Javier". Siempre vinculado con Arenas. Pero ahora ni siquiera el "campeón" puede convencerle de que abandone la primera línea a este agricultor que llegó a la política arruinado.

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