Llevar minifalda, ir pintada y aparentar 25 años son motivos suficientes para que la discoteca más polémica de Marbella justifique la entrada de menores. Así lo ha reconocido públicamente la empresaria Olivia Valere, quien dice que en la puerta del negocio nocturno que lleva su nombre no se pedía el DNI porque allí entran “más de 30.000 personas en verano”.

A Michael Zanlith, el padre de la niña agredida que perdió el ojo en las inmediaciones de la discoteca, no le bastan estos argumentos y ha anunciado que denunciará a Valere. Tras la brutal agresión a manos de una panda de magrebíes a la menor tras discutir por un taxi en las puertas de la discoteca, Zanlith interpondrá acciones judiciales contra la empresaria marbellí por permitir la entrada de su hija de 15 años en un local nocturno.

Olivia Valere ha reconocido públicamente que menores se cuelan en su local porque “las chicas se visten muy bien, van muy guapas, muy pintadas y parecen que tienen 25 años y no 15 cuando las dejamos entrar en la sala”. Además, el padre de Denisse explica a El Confidencial que “en la denuncia incluiremos un delito de omisión del deber de socorro al hijo de Olivia Valere, propietario junto a su madre del local, ya que mi hija ha declarado a la Policía que este hombre pasó delante de ella con el coche cuando estaba desangrándose en el suelo, bajó la ventanilla y ni se paró para ayudarla o llevarla a algún hospital”. La polémica está servida en Marbella porque, según la misma Denisse, que ayer fue operada de nuevo del ojo, “el local estaba lleno de gente de mi edad porque siempre nos dejan entrar”.

El agresor, otro menor

La investigación que realiza la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la comisaría de Marbella sobre la identidad de los agresores empieza a dar sus frutos. Según ha podido saber El Confidencial, las imágenes que grabó con su móvil otra chica, que ahora es “testigo protegida”, han sido esenciales para identificar a los culpables. En el vídeo se ve cómo uno de los chicos lleva en la mano una botella de vodka, casualmente de la misma  marca que esa noche se promocionaba en la discoteca de Olivia Valere.

Según explica el padre de la menor, Michael Zanlith, “los chicos salieron con la botella de la discoteca y ni los porteros ni nadie evitaron la pelea y dejaron que los agresores se ensañaran con mi hija”. Tras varios días de investigaciones, los agentes han logrado averiguar la identidad del presunto agresor, que es menor de edad y no ha podido ser localizado hasta ahora.

Estas pistas de la Policía son rebatidas por el progenitor, que asegura que “según mis investigaciones, el agresor ya está en Marruecos y es hijo de un alto cargo del Gobierno marroquí. Sólo queremos que todo se esclarezca y vamos a ir hasta el final”.

Ley del menor en locales

Olivia Valere. (I.C.)Olivia Valere. (I.C.)Esta brutal agresión deja encima del tapete la vulnerabilidad de la ley del menor en los locales nocturnos. Según ha declarado desde la cama del hospital la misma Denisse, “dentro de la discoteca había mucha gente de mi edad, 14 o 15 años; da igual porque a todos nos dejan entrar. Nunca te piden en esta discoteca, Olivia Valere, el DNI. Yo he ido ya muchas veces y jamás me lo pidieron”.

Valere replica que no pueden “pedirle el DNI a todo el mundo” y que donde la chica que aparentaba muchos más años debía estar a esas horas era con sus padres y en la cama. Tras la denuncia de Denisse, otros menores han apoyado su declaración.

Michael Zanlith cuenta a El Confidencial que en 2006 hubo un caso similar al de su hija: “Con todo este revuelo que se ha armado con mi niña me ha llamado otra adolescente que en el año 2006 también vivió el mismo dolor. La agredieron en el mismo sitio tres argelinos y aún tiene marcas en la cara”.

Además de denunciar la entrada de menores en la discoteca, el padre de la chica agredida puntualiza que “no hay un detector de armas en este local y ya ha habido casos de gente que ha entrado con navajas y otras armas”. Un taxi originó la pelea que desembocó en brutal agresión, pero este hecho sólo ha provocado que desde ciertos sectores de la ciudad se pregunten por qué no se penan las infracciones que cometen estos empresarios.

Otros dueños de locales nocturnos han triplicado la vigilancia y no permiten ni una sola pelea en las inmediaciones de sus establecimientos. Es por eso que lugares como Funky Buda o Kube se hayan erigido este año como las discotecas de moda de la ciudad.

Más denuncias en Olivia Valere

El modus operandi de Olivia Valere no está bien visto por sus compañeros de sector. Una de las últimas denuncias contra la empresaria la interpuso la propia Policía Municipal, que en el año 2010 emprendió acciones judiciales contra ella cuando llegó a agredir a uno de los agentes que le pidieron la licencia de su discoteca.

Amenazas como “sois unos hijos de Satán, os vais a enterar, no sabéis quién soy yo” o “vais a tener que cambiar de ciudad, voy a hablar con la alcaldesa y perderéis vuestro puesto de trabajo, mi marido es uno de los mejores abogados” fueron algunas de las que espetó la empresaria marbellí a los agentes.