PROTAGONIZÓ UN COLOQUIO JUNTO A MARGALLO

Mas, recibido en Madrid a grito de "traidor" y "corrupto" por un grupo de ultraderechistas

El expresidente de Cataluña participa en un debate junto al exministro Margallo en Madrid. A las puertas del Ateneo lo esperaba una cuarentena de ultraderechistas entre insultos

Foto: Un grupo de ultraderechistas a la espera de que llegara Artur Mas. (P.E.)
Un grupo de ultraderechistas a la espera de que llegara Artur Mas. (P.E.)

Eran las seis y media de la tarde y el Ateneo de Madrid esperaba la llegada de Artur Mas y José Manuel García-Margallo que este martes protagonizaron un debate llamado "Cataluña, en la encrucijada". A las puertas agurdaba una cuarentena de personas con banderas de España, de la Falange y del partido ultraderechista Alianza Nacional, entre muchos gritos e insultos dirigidos hacia el expresidente de la Generalitat y mientras agentes de la Policía Nacional y varios furgones custodiaban el acceso al Teatro.

Mas, recibido en Madrid a grito de "traidor" y "corrupto" por un grupo de ultraderechistas

Los cánticos no cesaron durante la media hora previa al coloquio. "Corrupto", "hijo de puta", "traidor", "terrorista", "que no os engañen, Cataluña es España" fueron las consignas más populares y secundadas por todos los presentes, dirigidos por el cabecilla del grupo que daba indicaciones con un megáfono. La tensión se palpaba en el ambiente, especialmente cuando llegaban los invitados al debate. Los manifestantes también cargaron contra el Ejecutivo del PP aprovechando la presencia del exministro de Asuntos Exteriores: "Gobierno, traidor, defiende a tu Nación", comenzaron a decir mientras agitaban las banderas con fuerza.

En el interior del Ateneo los niveles disminuyeron pero la tensión continuó hasta el turno de preguntas. Las intervenciones de uno y otro generaban aplausos de sus seguidores y en más de una ocasión asistentes del público hicieron reproches y matices -especialmente a Mas- al término de su comparecencia. Las posturas entre el expresident y el exministro terminaron como empezaron: irreconciliables. Sólo les unió eso, su condición de “ex”, sobre lo que bromearon en más de una ocasión.

Artur Mas se dirigió al Teatro en calidad de “condenado por la justicia española a dos años de inhabilitación” para afirmar que, aunque nadie duda de que la Constitución sigue siendo el marco legal, "esa legalidad no necesariamente se corresponde con una legitimidad". Y como hiciera Carles Puigdemont en su última aparición pública en Madrid, el expresidente catalán insistió en la oferta de la Generalitat al Gobierno central para “dialogar” y participar en las preguntas que un hipotético referéndum debería contener, pactar la fecha y las condiciones para que el resultado sea reconocido.

Artur Mas y el exministro de Exteriores, José Manuel García Margallo, momentos antes del debate. (EFE)
Artur Mas y el exministro de Exteriores, José Manuel García Margallo, momentos antes del debate. (EFE)

García-Margallo no tardó en afirmar que estaba “en las antípodas de lo expuesto por Mas”, ratificó ser “español ante todo” resaltando la importancia de que la unidad es “el bien más preciado que tenemos”, tras tildar de “suicio” el desafío independentista de la Generalitat. “Una crisis económica se supera, pero la disolución de España es un hecho irreversible”.

Sobre la celebración del referéndum en este año, Mas afirmó no ser “adivino”, pero reconoció “confiar en que sí se hará” este 2017 “hasta donde yo sé, la Generalitat es firme”, concluyó después de insistir en que la pretensión de Cataluña “no es ningún golpe de Estado”. Lo que sí afeó el expresidente al que fuera ministro de Exteriores fue que no diera “valor y contenido a lo que está ocurriendo en Cataluña” y que no aceptara que se trata de un “reto cívico y democrático, que ha pasado por todos los filtros y que se resuelve con votos y no con vetos”.

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
39 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios