mascarell prepara un libro con esa tesis

El mensaje de la Generalitat a los españoles: "Saldréis ganando con la independencia"

El hombre de la Generalitat en Madrid, Ferran Mascarell, ultima un libro con esas tesis. Cree que el mensaje tiene recorrido para convencer a un sector de la izquierda española

Foto: Mascarell (centro), en una cadena humana por la independencia (EFE)
Mascarell (centro), en una cadena humana por la independencia (EFE)

"Los españoles también tienen mucho que ganar con la independencia de Cataluña". La frase resume el mensaje que la Generalitat presenta en Madrid estos días, calentando motores argumentales para el clima que se vivirá este otoño, fecha en la que tienen pensado celebrar un referéndum vinculante. El delegado del Govern en la capital de España, el exsocialista Ferran Mascarell, tiene en fase de correción un libro ('Lo que nos estamos perdiendo') que versa precisamente de eso. Y el propio Centro Cultural Blanquerna organizó este invierno un encuentro para debatir la idea.

"Partimos de que el problema principal que tiene la sociedad española es la baja calidad de su Estado, que además ha ido empobreciéndose en los últimos 20 años después del salto que se dio en los primeros años del posfranquismo", explica Mascarell en su despacho. Insiste en que en España se ha enquistado un sistema que es "la suma de intereses entre las direcciones de los partidos políticos y altísimos funcionarios de la Administración pública" y que es imposible de reformar sin una implosión como la que supondría la independencia de Cataluña.

La posible salida de Cataluña significaría refundar el Estado español, que es justo lo que necesitan los españoles

"La posible salida de Cataluña significaría refundar el Estado español, que es justo lo que necesitan los españoles. Necesitan un Estado refundado de mayor calidad, que no esté destinado a la preservar la unidad sino a ofrecer bienestar. Los estados contemporáneos no se justifican por su unidad, sino por su capacidad de dar bienestar a los ciudadanos en lugar de instalarse en conceptos abstractos y sin contenido", argumenta.

La idea, defendida por otros pesos pesados de la Generalitat en sus viajes a Madrid, aspira a seducir sobre todo a un sector de la izquierda española que, creen, comparte un discurso similar al suyo sobre las élites españolas y su incapacidad para reformarse desde dentro. Mascarell, en concreto, habla de "gente que parte de una idea similar sobre la inoperancia del Estado español y las soluciones democráticas para superarlo. Es algo que concluye de una manera parecida a la nuestra un determinado sector de Podemos", admite.

Soraya Sáenz de Santamaría, ante el entonces 'conseller' de Cultura, Ferran Mascarell (Efe)
Soraya Sáenz de Santamaría, ante el entonces 'conseller' de Cultura, Ferran Mascarell (Efe)

"Separados nos llevaremos mejor"

La contorsión argumental parece pensada para llevar al resto de España las expectativas de rupturismo y novedad que ha generado el independentismo en Cataluña. "La sociedad española necesita un buen Estado. Dado que ya no se puede hacer como se hubiera querido hacer a través de un pacto federal, el único camino que ha quedado para la sociedad catalana es construir un buen Estado independiente, que a su vez obligará a España a construir un buen Estado español".

La tesis va un paso más allá, al enfatizar la hermandad "entre ambos pueblos" como un argumento proindependentista. "Parto de la idea de que entra la sociedad española y la catalana no hay un problema de fondo, no hay un problema cultural, no hay un problema social de ninguna naturaleza, sino un problema político. En cuanto resolvamos el problema político habrá más cooperación entre las gentes de Cataluña y España. ¿Por qué no somos capaces de pensar en todo lo que tenemos en común y todo lo que nos conviene hacer conjuntamente?", se pregunta Mascarell.

No estamos hablando de que Cataluña tenga que hacer de guía, ya que España tiene mucho potencial en sí misma

Todos los problemas de España, insiste Mascarell, están derivados de sus elites y su sistema político. "El potencial español está muy por encima de lo que su Estado le permite desarrollar. Hay muchos ejemplos, pero es bueno comparar lo que sucedió en los países nórdicos a partir del momento en que se dejaron de mitos históricos y construyeron sus estados independientes y el Estado del bienestar. No estamos hablando de que Cataluña tenga que hacer de guía, ya que España tiene mucho potencial en sí misma. En realidad su único problema es el Estado que no quiere modernizarse ni cambiar".

En términos puramente económicos, abunda Mascarell, la independencia "podría suponer un problema para España al principio", pero no se notaría demasiado porque "nadie en Cataluña rechazaría un pacto inicial de solidaridad para los tiempos que corren". Y ya en el corto plazo, vaticina, "la capacidad de producir que tiene la economía española, con el eje Madrid, Bilbao, Sevilla, iniciaría un crecimiento económico brutal. Estamos hablando de un proceso de desacomodación en sociedades maduras, en el que su inconveniente es que sus instituciones son menos eficientes que hace años. Y además podríamos convertirnos en un referente mundial de como dar salida a este conflicto político".

Manifestación de Sociedad Civil Catalana (EFE)
Manifestación de Sociedad Civil Catalana (EFE)

"Es un disparate"

Desde Sociedad Civil Catalana (SCC) valoran esta campaña como "un disparate". "Lo primero es que la secesión no se va a producir. Dicho esto, que es lo importante, podemos teorizar. Pero el planteamiento carece de toda lógica. Si se sostiene el "Madrid nos roba", no se puede decir al mismo tiempo que con una Cataluña independiendiente al resto de España le va a ir mejor. Tiene que ser o una cosa o la otra, pero no las dos al mismo tiempo", dice Ferran Brunet, responsable del área económica de SCC y profesor de Economía Europea de la Universidad Autónoma de Barcelona.

En su opinión, el independentismo se "adecua al terreno en el que juega" y ha entrado en una fase de "pura verborrea para mantenerse en el poder y conseguir votos". Según Brunet, la independencia "no sería un juego 'win-win' (todos ganan), sino 'lose-lose' (todos pierden)", ya que "en un contexto de secesión a todos nos iría peor". Los estudios comisionados por SCC concluyen que el comercio bilateral entre los dos territorios se reduciría en un 45%, lo que supondría una caída del PIB de entrada del 2,4% para Cataluña y del 1,5% para el resto de España. "Ese sería solo el impacto de la ruptura comercial, calculado en base a experiencias recientes, pero habría que añadir el impacto de la salida de la Unión Europea, etcétera".

Si en algún momento el PIB de Cataluña era el 30% del español con el 16% de la población, hoy no supone más del 19%

Brunet cree que el proceso que vive Cataluña es de "un pueblo en decadencia" por "los mismos problemas que hay en la industria especializada en el textil en todo el mundo". "Si en algún momento el PIB de Cataluña era el 30% del español con el 16% de la población, hoy no supone más del 19%. Aporta mucho menos que Madrid, aunque mantiene una renta per cápita superior a la media por la posición de especialización que mantiene. Pero la estructura económica de Cataluña ha pasado de la fábrica a la oficina y después al hotel, como le ha pasado a muchos locales del Ensanche".

Sobre la idea de regenerar el sistema político español y sus élites haciéndolas implosionar, Brunet cree que "Cataluña no puede dar muchas lecciones porque su élite es más corrupta que la española". En su opinión, "la burguesía catalana ha tocado poder y se ha corrompido absolutamente" y "Cataluña no es Dinamarca de ninguna manera, ni por estructura productiva, ni por tradición, ni por su posición en el mercado mundial".

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