PRESENTACIÓN DE SU NUEVA ESTRATEGIA POLÍTICA

Rivera se divorcia de la socialdemocracia y ya contempla entrar en futuros gobiernos

Albert Rivera presenta este sábado a su consejo general los borradores de un nuevo ideario y estrategia política para el futuro inmediato definiendo al partido como liberal, progresista y demócrata

Foto: El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera. (Reuters)
El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera. (Reuters)

Ciudadanos se hace mayor. El partido que preside Albert Rivera afronta el próximo febrero una cita crucial para su evolución: la primera asamblea general tras la expansión territorial de los dos últimos años en la que se aprobará una ponencia de valores y otra de líneas de actuación política. En otras palabras, Ciudadanos se enfrenta a una actualización determinante de su ideario y dará el visto bueno a una nueva estrategia de cara a futuros procesos electorales que apostará por entrar en los gobiernos autonómicos y municipales tras una legislatura de "vigilancia" desde la oposición como ha sucedido en Madrid y Andalucía.

Por otro lado, la principal novedad ideológica supone la desaparición del término "socialdemócrata" en su definición, pasando a erigirse como un partido "constitucionalista, liberal, demócrata y progresista", según consta en el primer borrador que Rivera presentó este sábado al consejo general de la formación en Barcelona y que fue aprobado. El lunes el comité ejecutivo ratificará la propuesta y a partir del martes se abrirá un plazo de enmiendas para los afiliados. El texto original de 2008 elaborado por el jurista Francesc de Carreras también comprendía la intención de Ciudadanos de ocupar el espacio de "centro-izquierda no nacionalista" cuando su existencia se ceñía únicamente a Cataluña y el objetivo pasaba por asaltar el 'cinturón rojo', afirmación de la que en esta nueva ponencia no queda ni rastro.

Otra novedad clave en la propuesta elaborada por la actual cúpula del partido se refiere a la "clase media", cuya recuperación sigue estando en el foco del partido, pero que solo existirá "en el marco de una economía de mercado donde los poderes públicos garanticen la libre competencia". Una nueva premisa alejada de la "necesaria intervención de los poderes públicos para asegurar la efectividad de los derechos sociales" que sostenía el ideario naranja hasta este momento.

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera (d), conversa con el portavoz del partido en el Congreso, Juan Carlos Girauta (c), y el diputado Toni Roldán, durante un pleno. (EFE)
El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera (d), conversa con el portavoz del partido en el Congreso, Juan Carlos Girauta (c), y el diputado Toni Roldán, durante un pleno. (EFE)

La formación centrista defiende haber plasmado sobre el papel los principios por los que se ha ido rigiendo en los últimos años adecuándose a las nuevas circunstancias, máxime tras un largo periodo de elecciones y ante su irrupción en prácticamente todo el territorio nacional. El vicesecretario general y número dos de Rivera, José Manuel Villegas, afirma a este diario que así es, y que en línea con lo demostrado y defendido, Ciudadanos es una formación "liberal en lo económico, progresista en lo social y fundamentalmente demócrata". Indudablemente, la influencia que su pujante entrada en el Grupo de Alianza de los Liberales y Demócratas (ALDE) en el Parlamento Europeo se hace todavía más evidente ahora que la formación entremezcla los términos "liberal, demócrata y progesista" en su ideario.

El debate sobre la actualización del credo naranja está pendiente desde hace tiempo. El partido se vio obligado a retrasar la celebración de su asamblea general por las continuas citas electorales desde 2015 —que además de revisar el ideario en sí actualizará los estatutos del partido— dejando a un lado un reajuste que se ha ido haciendo más necesario que nunca en los últimos tiempos. Sobre todo porque el vertiginoso crecimiento del partido en apenas año y medio debe analizar y afrontar su nuevo espectro de votantes —las encuestas demuestran que una mayoría provienen del paraguas electoral del Partido Popular, lejos de lo que propugnaba el ideario original naranja— y que quedó demostrado tras los pactos poselectorales con PP y PSOE.

Muchos dirigentes son partidarios de que Ciudadanos concrete aspectos de su ideología compatibles con seguir siendo una formación de centro. La eurodiputada crítica Carolina Punset insistió en ello en una entrevista con este diario cuando apuntó, incluso, que las recientes variaciones de los valores del partido desubicaban en muchas ocasiones a la sociedad y advirtió de la conveniencia de establecer ciertos parámetros.

La líder de la oposición en el Parlament de Cataluña, Inés Arrimadas, junto al presidente de Ciudadanos, Albert Rivera. (EFE)
La líder de la oposición en el Parlament de Cataluña, Inés Arrimadas, junto al presidente de Ciudadanos, Albert Rivera. (EFE)

Posición frente al nacionalismo

Combatir el nacionalismo y defender la igualdad de todos los españoles son la máxima esencia de Ciudadanos desde su creación en 2006. Las recientes controversias internas en torno a esta cuestión —a las que Rivera ha tratado de dar carpetazo— y con el partido dirigiendo la oposición en el Parlament de Cataluña hacen necesario un nuevo posicionamiento claro. En el borrador sobre la ponencia de valores, Ciudadanos defiende "una España unida y diversa que reconoce su historia y sus lenguas como patrimonio de todos, sin hacer de esa riqueza un arma política que ponga en riesgo nuestro futuro juntos".

Tal y como consta en el texto de estrategia política elaborado por el núcleo duro naranja, la alternativa propuesta por Ciudadanos frente al separatismo pasa por "defender el respeto y el cumplimiento de las leyes democráticas y ofrecer una alternativa democrática reformista en Cataluña y en el conjunto de España". Eso sí, la formación de centro aboga por "una verdadera coordinación, consenso y diálogo entre el Congreso de los Diputados y el Parlamento de Cataluña" para acometer las reformas necesarias. Un planteamiento defendido desde hace un tiempo por la líder naranja en la Generalitat, Inés Arrimadas, que respaldó después el presidente del partido, y que no comparten otros dirigentes territoriales.

Los miembros de la ejecutiva nacional de Ciudadanos, durante una reunión llevada a cabo en la sede. (EFE)
Los miembros de la ejecutiva nacional de Ciudadanos, durante una reunión llevada a cabo en la sede. (EFE)

Preparar al partido para 2019

Por primera vez el partido pone encima de la mesa la posibilidad de formar parte de gobiernos que no lidere. Sin duda, este ha sido de uno de los grandes debates en los últimos meses —primero en parlamentos autonómicos y después en el Gobierno de la nación tras acordar la investidura de Mariano Rajoy—. En ese sentido, el texto que este sábado defenderá Rivera ante el consejo general es muy claro aunque se refiere al ámbito municipal: "Ciudadanos debe estar preparado para convertirse en un partido de gobierno en nuestros ayuntamientos en aquellos lugares que los resultados de las próximas elecciones así lo permitan".

Si bien es cierto que el borrador defiende que si la aspiración del partido es gobernar España algún día, los ciudadanos "nos deben ver como un partido de gobierno". El diputado José Manuel Villegas confirma a este diario que el contenido de esta propuesta sería aplicable a partir de 2019, entendiendo la legislatura presente como el desembarco de Ciudadanos en ayuntamientos y parlamentos, como una "primera toma de contacto" y afrontando "la labor de vigilancia" en aquellos territorios en los que firmaron un pacto de gobernabilidad. Eso sí, aunque es tras las próximas elecciones autonómicas cuando el partido de centro se plantearía tomar las riendas en la gestión, el borrador no especifica que no pueda ocurrir antes.

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