Pocas amistades políticas le han quedado a Baltasar Garzón tras la publicación de su “enciclopedia” sobre la corrupción, en la que repasa los casos más importantes desde el tardofranquismo y la Transición hasta la actualidad, con implicados de diferentes partidos. La presentación de El Fango. Cuarenta años de corrupción en España (Debate) ha distado mucho de los grandes acontecimientos públicos que protagonizaba el exjuez en este tipo de actos, a los que acudían personalidades del mundo de la empresa, la política o altos funcionarios del Estado.
En la última obra que presentó en Madrid, La línea del horizonte (2008), estuvieron presentes el por aquel entonces presidente del Gobierno, José Luis Zapatero, acompañado del ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, el presidente del Congreso, José Bono, el presidente del Banco Santander, Emilio Botín o los magistrados Javier Gómez Bermúdez y Guillermo Ruiz Polanco. Una cita en la que también lo arropó el presidente del Real Madrid en aquella época, Ramón Calderón, o el empresario Florencio Lasaga.
Crítico con el bipartidismo y los partidos tradicionales, que difícilmente sacarán al país de lo que considera una corrupción de tipo estructural, en el nuevo cuadro de familia de Garzón sólo sale él y sus colaboradores de la Fundación Fibgar, de defensa de los derechos humanos y la justicia universal, que son su principal refugio desde que fue apartado de la judicatura, precisamente, por la "casta" de la que se siente víctima directa y que ha llevado al país al “hundimiento”.
Lejos han quedado los años en los que dio un paso al frente de la mano del PSOE, partido con el que llegó a ocupar el cargo de diputado y secretario de Estado, tanto en lo temporal como en lo ideológico. El nuevo Garzón, con un perfil mucho más político, no tiene reparos en poner en tela de juicio la gestión de quienes fueron compañeros de filas y aplaude la aparición de nuevos partidos como Podemos o Ciudadanos. Los únicos con verdadera voluntad para corregir la situación y que responden a las necesidades de la ciudadanía, asegura.

Defensor del fomento de la participación ciudadana y de los mecanismos de control externos, Garzón se ha acercado más a la sociedad civil, indignada, que a los partidos al uso. “Lo importante es encontrar mecanismos de participación, buscar una democracia más participativa para que los ciudadanos puedan ver qué es lo que se hace y ejercer un control”, explica. Apartado de los socialistas, el exjuez ha sido tentado por el dirigente de IU Gaspar Llamazares para que volviese a la política de la mano de esta coalición de izquierdas.
En las últimas semanas ha apoyado la candidatura de Luis García Montero, el cabeza de lista de IU en la Comunidad de Madrid, y ha suscrito un manifiesto para exigir a las fuerzas políticas y sociales que se unan en frente común electoral y “construir una alternativa” al actual Gobierno popular de la Comunidad de Madrid. Ahora integra el Consejo Cívico que velará por el cumplimiento del programa de IU junto al exrector de la UCM Carlos Berzosa o la abogada Cristina Almeida, las nuevas amistades políticas de Garzón.




Arriego su vida por su amistad con su querido Emilio, sus cacerias con el ministro de Justicia o defender el dinero de Andorra de sus amigos jerifaltes chavistas........
No le puedo felicitar por ser el único que ve en Garzón lo que Vd. ve. Lo haría porque eso demuestra que Vd. cree en las personas y que esas personas se mueven por defender sus creencias. pero defender las creencias también obliga precisamente a lo que Vd. dice y yo no comparto en el Sr. Garzon. Ser honesto.
Ha antepuesto sus creencias a su función. Y cuando uno es juez, sus creencias las debe limitar a lo que dice la ley. A mi me hubiera parecido muy bien que el Sr. Garzón, como persona libre, con creencias e ideales, los hubiera defendido como político (como así hizo), pero no viendo satisfechas sus ambiciones personales (queria ser ministro de justicia) abandonó la política para volver a la judicatura. Algo que no debería haber hecho y además admitiendo a trámite procesos precisamente cargados de ideología política.
Si a eso se le suma que personalmente tampoco ha dado muestras de honestidad, (Banco de Santander, Argentina, etc), pues simplemente creo que Vd. esta equivocado de personaje. Busque otras personas más honestas que seguro las va a encontrar defendiendo ideales en favor de la libertad, la igualdad y la justicia. Este ha utilizado una imagen no para defender a los demás, sino para vivir él y sus ambiciones.
Supongo que en ese libro contemplará tambien la de la Judicatura. ¿O ya nos hemos olvidado del "qué hay de lo mío, Emilio"?
Todos esos que huyen pasarán a la historia como lo que han sido, gentes sin alma, sin decencia. Garzón como un hombre que arriesgó su vida, física y profesional, por defender sus creencias, por ser honesto.
Como protagonista?
"Corrupción sistemica"........esto como cuando un juez se va de judicatura a la politica "cajonea" un expediente para luego volver a su puesto y empapelar a los de su partido.....es eso,no?....o sera ser asesor personal de una presidenta que se "carga" a los fiscales cuando le molestan?.......no se,es que tengo un lio,que alguien me lo aclare
¿Y lo de "querido amigo Emilio" lo explica en el libro o no?
Fue un "juez estrella". Le vencio el protagonismo. Sus causas eran justas. Sus metodos, no se. Por ahi le pillaron, y le hundieron, y como se puede ver aqui, muchos le siguen crucificando mientras muchos mas se siguen riendo en la calle. Lastima.
Lo mas interesante sera el capítulo que trate sobre "Querido Emilio..." ese lo conoce desde dentro.
Otro que debe resultar interesante es el que trate de como se le quitan derechos constitucionales a los acusados porque le sale de sus góanadas.
¡Ah! que esos no están.
Pena, para una cosa interesante de la que podria hablar con conocimiento de causa....
Aun siendo un personaje altamente criticable en varios aspectos de su dilatada vida profesional yo creo que pocos en este país pueden ilustrarnos a todos tanto en el tema de la corrupción estructural que padecemos desde no el tardofranquismo, no, yo diría desde el siglo de oro en adelante.
Una precisión a sus recordatorios.
No fue condenado por cobrar dinero del Banco Santander y de otras empresas que tenían causas pendientes en su juzgado porque el delito había prescrito, pero el juez que dictó sentencia escribió en ella que sin duda, las prácticas de Garzón eran delictivas.
excactamente, nadie como él mismo es conocedor de la corrupción
"Balta": Ejerciendo la participación ciudadana que tanto propugnas te reitero, aunque ceo que ya lo sabes, que te has vuelto a equivocar, has vuelto a inventar una penicilina que ya estaba inventada, que la aspirina que dices que has invnetado también ya está siendo profusamente utilizada y creo que correctamente, por aquellos que mucho antes que tú los han hecho bandera principal de su reivindicación política: C's o UPyD (a los cuales intuyo quieres acercarte a tocar moqueta)
Te has vuelto a equivocar "Balta" midiendo los tiempos, tras tu égira político empresarial por esos mares del sur argentinos reivindicativos de lo imposible y de lo artificioso, iincluso dando pábulo o sirviendo como instrumento de argumentos contra tu propio país y justicia.
Te has vuelto a equivocar creyendo en la inamovilidad de las personas en política: Ya ves como te han respondido los antaño protectores-aduladores. ¿O es que no sabías que las monterías duran lo que duran?
Te has vuelto a equivocar enfrentándote entre bastidores contra tus propios compañeros. Y no sigo más, porque creo que del arbol caído es de cobardes hacer leña, y entiendo que tampoco eres un diablo como para eso. Porque te cerraste vanidosamente la que hubiera sido salida airosa en tu carrera, te van quedando pocas puertecitas. No eres mal tipo pero escoge la prudencia y la humildad no mordiendo la mano que te dio de comer; mejor te irá. Sobre todo en esta Hispania, incluida la americana.
¿El ocaso de los dioses o el descubrimiento de que no sólo los pies del ídolo eran de barro? Ahora sólo le queda su dinero, que aunque a tantos bastaría, para él, si no se acompaña de poder, de influencia, de dominio y de aduladores no es bastante ¡pobre hombre rico!
Sin transit gloria mundi
Menudo personaje, basta repasar su curriculum para darse cuenta de que le gusta mas una portada que a un tonto una tiza. Ahora flirteando con los nuevos partidos, el problema es que tampoco le van a llamar porque le han visto el plumero.