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El Gobierno da por terminado el recorte de empleo público tras reducir 420.000 puestos
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LAS PLANTILLAS SE QUEDAN EN 2,7 MILLONES

El Gobierno da por terminado el recorte de empleo público tras reducir 420.000 puestos

El Gobierno da por terminado el recorte de empleo público después de suprimir 420.000 puestos de trabajo entre las tres administraciones en dos años

El Gobierno da por terminado el recorte de empleo público después de suprimir 420.000 puestos de trabajo entre las tres Administraciones en dos años de legislatura. Con los 2,7 millones de funcionarios, contratados fijos y eventuales registrados en la Encuesta de Población Activa en el arranque de 2013, el tamaño de las plantillas de personal del Estado, con las mismas cifras de 2004, queda ajustado a las dimensiones y posibilidades de la economía nacional, según el criterio gubernamental.

En fuentes del Ejecutivo consultadas por El Confidencial aseguran que ese ajuste de empleo público queda cerrado por pura decisión económica, al margen de que a partir del próximo mes de mayo comience otro ciclo de convocatorias electorales con los comicios europeos, una cita con las urnas que seguirá después con las elecciones municipales y autonómicas de 2015 y las generales del otoño.

Los 2,7 millones de empleados públicos es la cifra que consideran adecuada para el número total de ocupados, que se sitúa ahora en 16.758 millones de personas, que es casi la misma registrada hace diez años. La reducción de 420.000 puestos de trabajo en las Administraciones es algo mayor a la manejada hasta ahora de 375.000 por el propio Ejecutivo, porque toma como referencia los datos de la EPA del cuarto trimestre de 2011 hasta el cierre de 2013.

Al dejar el PSOE el poder en diciembre de 2011, el Estado había batido su marca histórica de contratación de empleados públicos hasta sumar 3,1 millones pese a que la crisis económica cumplía su tercer año, el déficit público real llegaba al 9 por ciento y el paro se había disparado hasta los 5,3 millones de desempleados, un 23 por ciento de la población activa.

El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. (EFE)En medios gubernamentales reconocen que el recorte de puestos de trabajo en el Estado ha sido fundamental en el control del déficit estructural, pero consideran que ya no hay más margen en ese capítulo y confían en conseguir los próximos ahorros con las medidas de reforma de la Administración aprobadas por el Gobierno en el informe correspondiente. Estas se basan en la desaparición y fusión de organismos y empresas públicas, en las plataformas de contratación, en las nuevas modalidades de concursos para agrupar servicios y en la simplificación o modernización de los trámites burocráticos.

Los 420.000 empleos públicos suprimidos son casi la misma cifra de puestos de trabajo creados en el Estado (la mayoría en las comunidades autónomas) entre 2004 y 2011. Es la etapa de Gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero y la de mayor expansión del aparato institucional paralelo y de empresas públicas de los Gobiernos regionales; y con pocas diferencias entre los colores políticos de sus dirigentes. El ritmo constante de contratación de funcionarios y personal fijo o eventual no paró hasta el cuarto trimestre de 2011, después de celebrarse los comicios municipales y autonómicos de mayo de ese ejercicio.

Los 2,7 millones de empleados públicos en que el Gobierno fija ya el peso adecuado de las plantillas de personal del Estado forman parte del cuadro general de estabilidad económico establecido para dar por terminada la crisis económica y abordar el periodo de creación de empleo neto anunciado para este ejercicio.

El Gobierno da por terminado el recorte de empleo público después de suprimir 420.000 puestos de trabajo entre las tres Administraciones en dos años de legislatura. Con los 2,7 millones de funcionarios, contratados fijos y eventuales registrados en la Encuesta de Población Activa en el arranque de 2013, el tamaño de las plantillas de personal del Estado, con las mismas cifras de 2004, queda ajustado a las dimensiones y posibilidades de la economía nacional, según el criterio gubernamental.

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