Una nueva "agresión" que demuestra la actitud "chulesca" de las autoridades gibraltareñas. Con esa contundencia calificó ayer el PP los supuestos planes del ministro principal del Peñón, Fabian Picardo, para construir una central eléctrica de una extensión equivalente a un campo de fútbol en terreno ganado al mar. Lo desveló el diputado popular y alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce, durante la comparecencia del jefe de la diplomacia española, José Manuel García-Margallo, ante la comisión parlamentaria de Asuntos Exteriores.

Margallo, que acudió ayer al Congreso para explicar la posición española en un conflicto enquistado desde hace ya seis semanas, se mostró más suave que Landaluce en las formas, pero no en el fondo. El ministro lamentó, primero, el "error infinito" del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero al crear un foro tripartito entre España, Reino Unido y Gibraltar que puso "en pie de igualdad" a la colonia británica. Y advirtió a continuación que "jamás" aceptará negociar la soberanía de la Roca con sus autoridades porque ello sería una "ofensa a la dignidad nacional" de nuestro país.

Tras la intervención de todos los portavoces de la oposición, que ofrecieron un tibio apoyo a la gestión del conflicto llevada a cabo por Margallo -con la excepción de UPyD, que la respaldó abiertamente, y de ERC, que la rechazó sin paliativos-, Landaluce pidió el turno de palabra. El alcalde de Algeciras, que es también vicepresidente primero de la comisión de Asuntos Exteriores, desveló entonces los planes de Picardo para instalar una central eléctrica de fuel en el norte del Peñón, muy cerca de la zona donde fueron arrojados al mar los bloques de hormigón que desencadenaron el conflicto.

El ministro de Asunto Exteriores, José Manuel García Margallo (c), momentos antes de su comparecencia. (EFE)El ministro de Asunto Exteriores, José Manuel García Margallo (c), momentos antes de su comparecencia. (EFE)Según la versión ofrecida por el diputado del PP -que Margallo no desmintió-, el Ejecutivo gibraltareño pretende realizar un nuevo "relleno" junto al puerto de la colonia para ganar al mar una extensión de 8.500 metros cuadrados en la que se levantará una central eléctrica para abastecer a los casi 30.000 habitantes del Peñón. La central, explicó Landaluce, se instalará a escasos 50 metros de distancia de los vertidos de hormigón -también considerados ilegales por España- con los que Picardo ha construido un arrecife artificial que impide faenar a los pescadores gaditanos.

Los planes de Picardo demuestran, según Landaluce, que la "excusa medioambiental" esgrimida por el ministro principal del Peñón para el vertido al mar de 70 bloques de cemento es "falsa". El Ejecutivo gibraltareño ha defendido la creación de ese arrecife artificial en las aguas que rodean el puerto de la colonia con el argumento, que España rechaza, de que servirá para proteger la fauna y la flora marinas. El diputado del PP, por el contrario, denunció ayer el "expansionismo territorial" de la Roca y su "permanente agresión" a las "familias humildes" de la zona que viven de la pesca.

Durante su intervención inicial, Margallo repasó exhaustivamente las supuestas violaciones de la legislación en materia fiscal, aduanera y medioambiental cometidos por Gibraltar, que permiten a los 30.000 llanitos disponer de "la cuarta economía del mundo en renta per cápita". El ministro de Exteriores afirmó, con cierta solemnidad, que Gibraltar "ha sido, es y será una prioridad nacional", y se comprometió a buscar el apoyo de todos los grupos parlamentarios para definir una posición común ante futuras negociaciones con el Reino Unido sobre la soberanía del Peñón, a la que España nunca renunciará.