El socialista José Antonio Griñán ha presentado hoy ante el Consejo de Gobierno andaluz su dimisión como presidente de la Junta de Andalucía tras algo más de 15 meses de legislatura.

En una comparecencia ante los medios de comunicación tras el Consejo de Gobierno, Griñán ha justificado su renuncia en un "fondo personal y familiar", y en dos razones políticas: la necesidad de un cambio "generacional y de visión" en la política andaluza y "preservar" a la presidencia de la Junta de la "erosión" por el caso de los ERE falsos. Tras la dimisión de Griñán, el Gobierno andaluz estará en funciones hasta el 7 de septiembre, cuando tome posesión la nueva presidenta de la Junta, Susana Díaz, actual consejera de la Presidencia e Igualdad. 

"No me pueden imputar"

Griñán, ha asegurado también que no contempla la posibilidad de ser imputado en el caso de los ERE fraudulentos "porque no hay ninguna figura delictiva que se me pueda imputar".

También ha lamentado que "se ha puesto de forma injusta el punto de mira en la presidencia de la Junta de Andalucía" por un caso que "ha dañado la imagen" de la administración andaluza y ha sido "una ofensa para muchas personas que pasan privaciones".

Por eso, ha reconocido que ha dado "un paso atrás" para intentar que dejen de "entorpecer la política cotidiana y sacar a la presidencia de la Junta de un debate que es un obstáculo para la lucha contra la crisis" .

Además, ha enfatizado que con su dimisión no asume responsabilidades por el caso de los ERE, sino las de "propiciar un cambio generacional y de acción política para que el debate se centre en la lucha contra la crisis y en preservar los derechos sociales".

Griñán ha defendido que su salida del Gobierno no tiene que ser imitada por responsables políticos que le acompañaron en la Consejería de Economía y Hacienda en la etapa de los ERE y ha defendido la legalidad de las actuaciones de sus responsables.