Bruselas acaba de propinarle un sonoro bofetón a Mariano Rajoy. La comisión Europea ha anunciado que la misión comunitaria que en las próximas semanas se desplazará a Gibraltar no investigará el presunto fraude fiscal cometido por las autoridades del Peñón. Esa fue una de las exigencias que el presidente del Gobierno planteó a su homólogo comunitario, José Manuel Durao Barroso, durante la conversación telefónica que ambos mantuvieron la semana pasada para abordar la crisis diplomática entre Madrid y Londres.  

La Comisión Europea ha dejado bien claro al Gobierno español que la misión que viajará de forma inminente a Gibraltar no analizará el fraude fiscal que Madrid atribuye a las autoridades del Peñón, sino que se limitará a recoger datos sobre controles fronterizos y movimiento de personas y bienes, incluido el contrabando. Según la portavoz de la Comisión, Pia Ahrenkilde, "el mandato está muy claro", y excluye el presunto fraude fiscal.

Rajoy transmitió la semana pasada a Barroso la necesidad de que la misión tenga un "enfoque global" para verificar que el Peñón "no vulnera la normativa europea relativa a blanqueo de dinero, contrabando y fiscalidad". Pero Bruselas no ha cedido en este punto. "El mandato de la misión ha sido cuidadaosamente diseñado para incluir las cuestiones que han sido discutidas y abordadas en conversaciones con Rajoy y también con las autoridades españolas", ha zanjado la portavoz comunitaria.

Según Bruselas, la razón por la cual el presunto fraude fiscal de Gibraltar "no forma parte del orden del día de la misión" es que ese tipo de cuestiones "son de hecho discutidas regularmente en el Consejo entre los distintos representantes de los Estados miembros cuando hay una propuesta leguislativa que está ligada a la fiscalidad".

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy (I), junto al presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso. (EFE)El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy (I), junto al presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso. (EFE)También hoy, el ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, viaja a Londres para reunirse con el primer ministro británico, David Cameron, y el titular de Asuntos Exteriores, William Hague. Según un comunicado difundido esta mañana por las autoridades gibraltareñas, Picardo denunciará durante ese encuentro los "abusos" cometidos por el Gobierno español en los controles fronterizos y las "amenazas" de "importantes políticos españoles", que avisan de nuevas medidas contra el Peñón.

Y con ese telón de fondo, algunos diarios británicos aseguran que el submarino nuclear Tireless fue avistado el pasado fin de semana surcando las aguas próximas a Gibraltar, coincidiendo con la escalada de tensión entre Madrid y Londres a propósito del Peñón. El Tireless provocó en 2000 y 2001 un grave conflicto diplomático entre los gobiernos de José María Aznar y Tony Blair, tras sufrir una avería en su reactor y permanecer varado durante casi un año en la colonia británica.

Los diarios The Sun y Daily Mail aseguran que el submarino nuclear, cuya vida operativa está a punto de concluir, fue visto navegando en superficie el pasado sábado en aguas próximas al Peñón, un extremo que el Ministerio de Defensa británico no ha querido confirmar ni desmentir. Un portavoz oficial citado por ambos diarios se limitó a señalar que, en el caso de que el Tireless esté o haya estado en Gibraltar, sería por "una misión rutinaria".

El Tireless ya estuvo recientemente en la colonia británica. Fue el pasado 15 de julio, casi 12 años después de que sufriera una avería en el sistema primario de su reactor nuclear, que le obligó a permanecer durante casi un año en aguas de la bahía de Gibraltar para ser reparado. La presencia del sumergible no sólo provocó fricciones entre Madrid y Londres, sino que desató una ola de indignación ciudadana y grandes movilizaciones en la calle, especialmente en las poblaciones del Campo de Gibraltar.