Álvaro Cuadros ha puesto su particular pica en Flandes, o mejor dicho, la bandera española en pleno bloque de hormigón lanzado por las autoridades gibraltareñas en plena Bahía de Algeciras. A Cuadros le acompañaba también el buzo Vicente Javier Jiménez.

El buzo, un profesional de La Línea con muchas horas de inmersión a sus espaldas, acompañaba a un equipo de televisión para rodar unas imágenes de los bloques que originaron la discordia. Ni corto ni perezoso, ha decidido “conquistarlos” poniendo la bandera española en ellos e inmortalizándolo para la ocasión.

Una patrullera gibraltareña ha acudido al observar la embarcación del equipo de la TV y les ha pedido, muy educadamente al ver las cámaras, que abandonaran el lugar. Eso sí, la bandera ‘ondea’ bajo las aguas en disputa y encima de los bloques de la polémica.

La Guardia Civil inspecciona los bloques

El Grupo de Especialista de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil ha realizado una grabación de los bloques de hormigón lanzados al mar por las autoridades del Peñón, según informa la Guardia Civil, que aporta la grabación realizada.

El Gobierno de Gibraltar ha calificado de "grave" la incursión de los buzos ya que considera que "no contribuye a reducir el actual clima de tensión".

En ella se puede observar cómo uno de los buzos toma medidas de los bloques arrojados en la Bahía de Algeciras y que están en el fondo del mar. Se observa cómo sobresalen de ellos barras de ferralla en las que, según denuncian los pescadores, se traban las redes y se rompen.

El arrojo al mar de estos 70 bloques de hormigón ha provocado la última crisis de España con Reino Unido por Gibraltar, tras la denuncia realizada por el Gobierno español ante las autoridades comunitarias, las declaraciones realizadas por el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo y las medidas adoptadas por España, extremando los controles en la Verja, lo que ha provocado largas colas durante todo el mes de agosto.

Por ello, las autoridades comunitarias han acordado enviar una misión de verificadores a la zona que, en principio era a petición del Reino Unido y para comprobar las medidas adoptadas por España, pero que finalmente verificará las denuncias que hace el Ejecutivo de Mariano Rajoy de contrabando y blanqueo de capitales en la Roca.