14/10/2012
(06:00)
Un juglar con indumentaria del siglo XII apareció en la delegación del Gobierno en Andalucía el pasado martes. Pretendía llamar la atención sobre el antiguamente denominado Plan de Empleo Rural. Los alcaldes andaluces de la zona cero del PER (los municipios de la Sierra Sur de Sevilla, entre los que se incluye Marinaleda) exigen la supresión de las 35 peonadas mínimas para acceder al Programa de Fomento de Empleo Agrario (Profea). Es más, solicitan que el Gobierno instaure un PER con carácter especial y con fondos extraordinarios.
“En el campo andaluz estamos en una situación de clara emergencia”, lamenta Fidel Romero, secretario comarcal del PCA (Partido Comunista de Andalucía) y alcalde de La Roda de Andalucía (Sevilla) desde mayo de 2011. “Yo invito a que cualquier familia viva con 400 euros al mes, que prueben esa medicina”, explica en conversación telefónica con El Confidencial. El Estado destinó el año pasado 142,9 millones de euros en Andalucía al Programa de Fomento del Empleo Agrario (Profea), el antiguo PER, mientras que la Junta destinó 4,7 millones.
¿En qué se diferencia el Profea del subsidio agrario? El jornalero no tiene derecho a paro. En 1986 se creó un subsidio para los andaluces y extremeños que agrupaban 35 peonadas al año (en 2011 fueron 20 por las lluvias) y con renta inferior a 7.696,8 euros anuales. Solo pueden contar los días trabajados en obras del PER los mayores de 35 años o con cargas familiares. En Andalucía lo cobran durante seis meses unos 250.000 de los 470.000 jornaleros y ronda entre los 426 euros mensuales y los 569 euros.
Fidel Romero, de 42 años y hermano de Antonio Romero, el azote del Felipismo en la década de los noventa, pone el ejemplo del municipio que pilota. Tiene 4.600 habitantes (398 de ellos en paro) y más del 60% trabajan en actividades relacionadas con el campo. “En los Presupuestos Generales del Estado de 2013 no hay ninguna garantía de que se mantengan las partidas para el PER", denuncia. "El plan no sólo es fundamental para nuestro desarrollo económico, sino que concede dinero para infraestructuras para nuestros pueblos”.
Impuesto a los cajeros automáticos
Mientras se confirma el dinero que el Gobierno destinará al PER, La Roda de Andalucía pone en marcha iniciativas como la creación de un impuesto de 3.000 euros a los cajeros automáticos de las cinco entidades financieras que hay en el pueblo: La Caixa, Unicaja, Cajasol (ahora integrada en Caixa Bank), Banesto y la Caja Rural. Con el dinero recaudado han inaugurado una línea de microcréditos de 180 euros cada uno destinada al pago del recibo del agua y la luz para personas sin recursos.
“Se comprometen a devolverlo al Ayuntamiento según las posibilidades y eso permite ayudar a otras familias que lo necesitan”, explica Romero, tras precisar que se ha suprimido dinero en festejos y propaganda. El fondo cuenta con un presupuesto de 35.000 euros. Para 2013 esperan ampliarlo con la aplicación del nuevo impuesto. Unas 40 personas ya han pedido la ayuda.
La Roda de Andalucía ha aportado 60.000 euros para el plan de emergencia social, mientras que la Diputación Provincial de Sevilla, presidida por el socialista Fernando Rodríguez Villalobos, apesta aporta 15.000 euros anuales a este partida presupuestaria. Rodríguez Villalobos está ahora en la oposición tras haber sido alcalde de La Roda durante varias legislaturas. Fidel Romero asumió la Alcaldía en 2011 gracias a los votos del Partido Popular.
Los “señores feudales” de Andalucía
Para rematar, Romero recuerda a este diario quienes son a su juicio los “señores feudales” de Andalucía, “siete magníficos” que obtienen al año el 80% de las subvenciones europeas y “nadie se escandaliza”. Son los hermanos Mora Figueroa-Domecq, que recibieron 3,6 millones de euros; los hermanos Hernández-Barrera, con 2,4 millones; Nicolás Osuna García, con 2,29 millones de euros; la duquesa de Alba, Cayetana Fitz James Stuart y sus hijos, con 1,8 millones de euros; Íñigo Arteaga Marín, con 1,75 millones de euros; los hermanos López de la Puerta, con 1,45 millones de euros; y Samuel Flores, con 1,1 millones.
Entre 1999 y 2003 desaparecieron cada año 37.000 explotaciones agrícolas familiares en España, mientras 304 terratenientes y grandes empresas españolas recibieron una media de 398 millones de euros, según el informe Goliat contra David. Quién gana y quién pierde con la PAC en España y los países pobres, elaborado por la ONG Intermón-Oxfam.
EL REDACTOR RECOMIENDA
LA OPINIÓN DE LOS LECTORES
35
COMENTARIOS
35andreu kostolany 14/10/2012 | 23:19
#26 Esta situacion es lamentable. No es un plan de fomento del empleo sino de fomento de gandules. Despues de 40 años de PER con una millonada pagada por otras zonas de España Andalucia y Extremadura continuan estando en el culo de Europa. Eso es perpetuar a un colectivo de gandules. Si no hay trabajo alli pues a hacer lo que se hace en otras partes de España, Europa y del mundo: EMIGRAR.
Esto es insostenible y es un agravio comparativo injustificable.
34Charrito 14/10/2012 | 22:56
haciendo un poco de demagogia, se podría decir que los 300 y pico millones de € recibidos por esos 7 grandes han servicio para crear empleo y desarrollar sus zonas, que la gente no tenga que emigrar.
Los miles de millones de € de los eres han servido para que todos paguemos más paro.
Las zonas que viven de subvencione, no se desarrollan. Cuándo acabaremos con esta lacra, a todos los niveles.
Saludos y buenas noches.
33ortzi 14/10/2012 | 22:56
#31 Estoy completamente de acuerdo contigo. ¿Por qué hay que subvencionar una actividad si no es rentable? Si esta gente no puede vivir todo el año como jornaleros, pues que se dediquen a otra cosa. Pero para ser justos, todos los españoles, y sobre todo nosotros los del norte, nos rasgamos las vestiduras cuando sale cualquier noticia del PER y despotricamos contra los "vagos andaluces", sin embargo cuando sale una noticia de los hipersubvencionados mineros, no sólo no nos ofendemos sino que se montan manifestaciones a su favor. Habría que ser más coherente con todos por igual.
32tramontana 14/10/2012 | 22:46
Y luego no entendeis que Catalunya pienese en la independencia,que la señora Merkel pida recortes y que Europa se escandalice con españa
.Pero si españa no tiene remedio y encima amenazan con no dejar a una Catalunya independiente entrar en la UE . Pero no ven que lo que va a quedar de españa es un solar hipotecado lleno de mucha gente que no ha trabajado en su vida. Andalucia, Extremadura, Castilla la Mancha,Gran parte de Galicia... Quien va apagar impuestos???
Parece mentira que sigan tan ciegos.
Apa nois a cobrar tots el PER
31RitaLaCant 14/10/2012 | 22:28
#21 en Protagonistas de Luis del Olmo.
Pero de esas hay la tira en el Sur, y con un careto de Hormigon Armado
30Tamerlan 14/10/2012 | 22:27
#21 el problema reside en que casi 20 años después, la mujer, el padre y el hijo siguen cobrando el PER., luego el paro y las chapuzas en B que no falten. Luego se quejan, se manifiestan, asaltan los supermercados y a seguir viviendo del chollo. Y encima todo ese robo amparado por los políticos pero claro, un voto es un voto y he de seguir ocupando la poltrona
27arbol 14/10/2012 | 20:18
El PER se instituyó cuando llegó la democracia [año 1976]para dar una ayuda a los jornaleros andaluces y extremeños. Era una medida que se pretendía que fuera provisiona. Han pasado cuarenta años y lo que iba a ser provisional parece ya un derecho inalienable para dos regiones únicamente [los operarios del campo del resto de España no son iguales, lo cual va contra la Constitución]. Yo vivo en Extremadura y me dedico al campo así que conozco el paño. Una medida que al principio fue muy positiva se ha convertido en negativa; los jornaleros extremeños exigen esta sopa boba, tanto hombres como mujeres y me ha pasado tener que contratar a operarios sin darles de alta en la Seg. Social pues no querían perder ese chollo. Fuí a exponer mi caso a la Inspección de Trabajo y me contestó la inspectora que conocían el tema; que rezara para que no hubiera un accidente pues en ese caso irían contra mí. Me aclaró que era un tema muy politizado y que si los políticos no querían meterle mano mucho menos la inspección de Trabajo.