12/09/2012
(06:00)
“Según llegaba el dinero del Ayuntamiento o la Diputación, a los pocos días -dos, tres o cinco- desaparecía”. Carlos Baquerín es concejal en el Ayuntamiento de Córdoba por Unión Cordobesa, el partido político creado a imagen y semejanza de Rafael Gómez Sánchez alias Sandokán, empresario joyero y de la construcción acusado por cohecho en el caso Malaya.
Baquerín ha denunciado públicamente que todo el dinero que ha ingresado Unión Cordobesa como partido político desde que obtuvo representación en el Ayuntamiento y la Diputación de Córdoba lo ha ido sacando Rafael Gómez en efectivo y en persona. Este dinero, unos 100.000 euros, es público y se asigna a los grupos políticos para sufragar los gastos de su funcionamiento interno.
Unión Cordobesa, el partido de Sandokán, fue la segunda lista más votada en las pasadas elecciones municipales en Córdoba. Consiguió el sufragio de más de 25.000 personas y sentar a cinco concejales en el Pleno de la ciudad. Superó a IU en votos y concejales, que hasta ese momento gobernaba la ciudad, y expulsó al PSOE hasta la cuarta posición en el plenario cordobés. Obtuvo tantos votos que el partido de Sandokán también logró dos escaños en la Diputación.
La reacción de Rafael Gómez, que por la mañana decía que “lo que diga ese señor por aquí me entra y por aquí me sale”, ha sido fulgurante. Ha ordenado suspender de militancia a Carlos Baquerín y también a su mujer, que es concejal, María José López de la Bastida, al considerar de “extrema gravedad” las acusaciones que “desacreditan la honorabilidad” de su formación. Baquerín considera que su suspensión de militancia es “una payasada” porque “Unión Cordobesa es un partido sin militantes”. Y explica: “Antes de las elecciones, Rafael Gómez decidió formar un partido con simpatizantes, porque no se fiaba de nadie y temía que pudieran darle un golpe de estado”. “No tenemos avales, como el resto de partidos, sino que somos simpatizantes”, agrega.
El mayor deudor del Ayuntamiento de Córdoba
El concejal díscolo de Sandokán (que se sienta en el Pleno junto a él) ha solicitado amparo al delegado municipal de Hacienda, José María Bellido (PP). Baquerín quiere que el responsable de las cuentas municipales investigue a dónde han ido a parar los 70.000 euros del Ayuntamiento que Sandokán ha retirado en efectivo (los otros 30.000 euros corresponden al dinero asignado por la Diputación). Además, ha pedido un informe a la secretaria del Pleno para ver “si es legal que yo solicite acceso a la contabilidad de mi partido y que me la nieguen”.
Además de acusado por el caso Malaya (espera veredicto judicial), Sandokán es también el mayor deudor del Ayuntamiento de Córdoba. En 2005 construyó unas gigantescas naves industriales sin licencia (unos 40.000 metros cuadrados) sobre un terreno no urbanizable por las que le fue impuesta una monumental multa de 24,6 millones de euros que aún no ha pagado. Por eso, Sandokán no puede tener una nómina del Ayuntamiento “porque se la embargan”, explica Baquerín. Goméz, además, tiene otras sanciones administrativas por construir inmuebles sin licencia en distintos puntos de la ciudad.
El concejal de Unión Cordobesa insiste que no es “ilegal” que Rafael Gómez saque en efectivo el dinero de una cuenta de la que es titular. “Pero es muy sospechoso”, remata. Carlos Baquerín asegura que desde el pasado mes de julio está solicitando casi a diario la contabilidad, “para saber a dónde ha ido a parar ese dinero”. Hasta le ha enviado un burofax al propio Rafael Gómez. Pero aún no ha obtenido respuesta.
Unión Cordobesa es un partido dividido desde este verano, cuando estalló el enfrentamiento de una forma abierta entre Baquerín y Sandokán. Rafael Gómez llegó a denunciar que su concejal le había pintado una nariz de payaso en un cartel electoral y que había sido grabado por una cámara de seguridad de la Diputación. Desde entonces, tanto Baquerín como su mujer denuncian que ya no pueden acceder a las dependencias de su partido político y que trabajan en los pasillos.
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COMENTARIOS
11taraza 12/09/2012 | 15:34
No sé... pero creo que debe ser muy fácil saber quién se lleva, o se ha llevado, el dinero de las cuentas del Ayuntamiento de Córdoba... porque supongo que el dinero público siempre está en alguna cuenta bancaria... no creo que circule dinero físico de mano en mano...
La Diputación ingresará el dinero a favor del Ayuntamiento de Córdoba, en una cuenta que tenga abierta el Ayuntamiento... supongo que los responsables de la Diputación no entregarán billete alguno a Alcalde de Córdoba, ni a ningún otro empleado enviado por el Alcalde... Es decir, que en todo momento se puede saber quién retiró dinero, y cuánto, de las cuentas bancarias del Ayuntamiento... supongo que el talón tiene que ir firmado por dos personas, por lo menos: una firma corresponderá al Tesorero, o concejal responsable de Hacienda...
10mundovision 12/09/2012 | 15:03
yo no me complicaría la vida, a la cárcel y ya está.
En Irán, han sentenciado a la pena capital a banqueros corruptos. yo no llegaría a este extremo pero este estado de derecho pierde agua por todos los sitios. uno no puede robar en un supermercado para comer y otros se llevan 100.000 euros por las bravas.
9repera 12/09/2012 | 13:05
Sandokan se ha nutrido de exvotantes de IU, gracias a Rosa Aguilar, que se pasó al Psoe y se mudó a Sevilla, donde hay mas para trincar.
Este elemento tiene en su vivienda una estatua de San Rafael, [cosa que en Córdoba es muy normal], pero la cara del Arcangel es la cara de Sandokan, ¿es eso normal?. Esto define al personaje.
3dpena 12/09/2012 | 10:31
#1 Votar a cretinos como este es de lo más habitual en España. En Andalucia tienes ejemplos [este, Gil...], pero en Valencia y Castellón tienes a Camps y Fabra, en Asturias a Cascos... tienes donde elegir. Y mira ahora lo que va a pasar con Mario Conde.
No, si eso de que tenemos los políticos que nos merecemos va a resultar que es verdad.
2JAP 12/09/2012 | 08:54
#1 ¿Solo en Andalucía? Que yo sepa, Fabra es de Castellón, Jaume Matas de Baleares.... y los que creen que el proyecto de Barcelona World es un cambio de modelo productivo y no un pelotazo a destiempo, son más de un millón en las calles de Barcelona. ¿Acaso el cretinismo político es un problema social de la "España sudoriental" más que solo andaluz?