Domingo, 21 de abril de 2013

XOSÉ LUIS BALTAR, EXPRESIDENTE DE LA DIPUTACIÓN PROVINCIAL DE OURENSE

El último cacique toca su último trombón

El último cacique toca su último trombón
José Luis Baltar, en una imagen de archivo.
Aníbal Malvar 15/07/2012   (06:00)
22
Enviar
83
73
 
0
19
Imprimir

“Está obsesionado conmigo y yo no soy candidato. No me presento. Ni siquiera soy mujer, que entonces entendería que me tuviera ganas. Si tiene obsesión por mí, es que va a ser maricón”.

Estas palabras fueron pronunciadas en Melón (Ourense), el 26 de febrero de 2009. Durante un mitin político. No en la barra ebria de un bar. En aquel mitin, al que asistían varios cientos de mujeres, y seguramente algún gay, aplaudió y rió todo el mundo la ocurrencia. Quizá el único que puso cara de poema fue el elegante y flemático Alberto Ruiz Gallardón, entonces alcalde de Madrid, que acababa de cerrar su civilizado discurso y recogía bártulos camino de otro mitin en O Carballiño.

“Si tiene obsesión por mí, es que va a ser maricón”. Estas palabras las estaba pronunciando desde un estrado, para que todo el mundo las oyera y los periodistas las consignaran, el presidente cuasi eterno de la Diputación Provincial de Ourense, Xosé Luis Baltar. E iban dirigidas al entonces conselleiro de Medio Ambiente y hoy secretario general de los socialistas gallegos, Pachi Vázquez.

Este estilo de hacer política, este lenguaje político, parece hoy en decadencia, pues hasta la Fiscalía Anticorrupción ha registrado ahora una denuncia contra Baltar, que desde enero vive jubilado. Se le acusa de concesión de empleos fraudulentos a cambio de fidelidades políticas, manipulación de oposiciones y del propio censo del PP, y concesión de subvenciones y obras a dedo, en resumen. “Que tiren duro. Ya nos veremos”, ha contestado el cacique ourensano.

“Yo soy un cacique, vale, pero un cacique bueno”

Porque Baltar es un cacique. Y él mismo lo ha reconocido en público y en privado decenas o cientos de veces: “Yo soy un cacique, vale, pero un cacique bueno”.

Su última cacicada bondadosa fue la de colocar a su hijo Xosé Manuel como su sucesor al frente del PP de Ourense. A pesar de la oposición de los presidentes español y gallego. El candidato de Mariano Rajoy y Alberto Núñez Feijoo, Juan Manuel Jiménez Morán, fue devorado por las huestes de Baltar en un congreso provincial celebrado el 30 de enero de 2010. El hijo del buen cacique arrasó con un 60% de los votos.

Pero quizá hubo juego sucio. Anticorrupción, gracias a tres dossieres anónimos, investiga ahora la incorporación de nuevos afiliados el PP el 7 de enero, pocos días antes de la votación. A las siete y media de aquella tarde, una oficina de Caixanova abrió sus puertas expresamente para recibir 400 euros de 22 afiliados que querían regularizar su situación para poder votar al hijo del patrón. Muchos de estos nuevos afiliados acababan de ser contratados por la Diputación de Ourense, según la denuncia. Cosas que pasan con los Baltar.

El hijo de pobres que se atrevió con Fraga

Baltar es hijo del minifundio, de la tierra dura y de la miseria. Nació en 1940 en la aldea de Esgos, tierra de lobos, y para pagarse la carrera de maestro se dedicó a la venta de piensos y gaseosas de aldea en aldea, y a ejercer como ocasional revisor en los autobuses que surcaban, dando vuelcos, las corredoiras de esta comarca sin asfaltos.

Consiguió plaza en la escuela de Luíntra, en Nogueira de Ramuín, pero su destino político ya se había escrito en su pasado como distribuidor de piensos.

En aquella Galicia honda, incomunicada, analfabeta y dispersa en cientos de pequeñas aldeas sin luz, transporte ni teléfono, el distribuidor de piensos era el mejor agente electoral que podrían soñar los dirigentes de los futuros partidos de la naciente democracia. Sabía el nombre de cada agricultor y ganadero, les había fiado pagos, había compartido su vino, les había llevado al médico en la furgoneta y era uno de los escasos contactos que aquellos aldeanos tenían con el mundo exterior.

Eulogio Gómez Franqueira, el empresario orensano más poderoso de la época, gerente de Coren, una cooperativa avícola y ganadera que hasta manejaba capital americano, se había fijado en aquel exrepartidor de piensos, lúcido, chascarrillero, divertido, muy popular, con cultura de maestro y que tocaba el trombón. Y Xosé Luis Baltar se convirtió en alcalde de Nogueira de Ramuín en 1977.

De la mano de Franqueira, que en 1980 ahuyentó con solo un pijama y una pistola a un comando etarra que lo quería secuestrar en su casa de Razamonde, Baltar participó en la fundación de UCD, se integró después en Centristas de Galicia y acabó en el Partido Popular en 1991. Entonces Franqueira ya había muerto y Baltar volaba solo. Presidente de la diputación desde 1987, sin el apoyo de sus centristas el PP de Manuel Fraga nunca hubiera alcanzado la mayoría absoluta en las autonómicas gallegas del 89 (le aportó cuatro escaños).

Baltar era tan poderoso que se permitió lanzarle varios órdagos públicos de escisión al mismísimo Fraga, ya presidente gallego, que en casi todas las ocasiones acabó cediendo a las presiones del gran recaudador de votos de Galicia.

Pero el poder no cambió nunca al antiguo repartidor de piensos. Seguía tocando el trombón en bodas y bautizos de votantes del PP. Y asistiendo a infinidad de entierros de electores populares en remotas aldeas. Y siempre sabía el nombre de cada uno de los deudos del finado. Y siempre, antes de marcharse y echándose la mano al bolsillo, susurraba aquello de “si necesitáis cualquier cousa…”. Y era verdad, porque siempre les cogía el teléfono en la Diputación. Si eran votantes del PP.

En campaña electoral, los periodistas extranjeros o poco conocedores del rural gallego se asombraban cuando los invitaba a tabernas incógnitas, y pagaba todas las consumiciones con enormes fajos de billetes sucios de barro y campo, como aun pagan en las aldeas los tratantes de ganado o los asiduos a ferias caballares. Porque Baltar era uno más. Había nacido pueblo y no necesitaba mimetizarse. “Si necesitáis cualquier cousa…”.

Uno de los grandes enemigos internos de Aznar

En 2003, junto al barón popular pontevedrés José Cuiña, Baltar ideó la manera de ser crucificado políticamente por la dirección nacional de Génova: la romería popular al Monte Faro. Este otero del centro meridional gallego se encuentra a una altitud de 1.187 metros y, desde él, la vista alcanza tierras de las cuatro provincias gallegas, según el mito.

A la cima no llegan los coches, y hasta allí tuvieron que ascender a pie José María Aznar y Rajoy, trajeados y engominados y con sus zapatos nuevos, entre gaitas, tábanos, paisanas besuconas, y polvo, mucho polvo, para escuchar en la cima cómo los barones gallegos se les quejaban, micrófono en mano y ante unos 10.000 militantes, de “los olvidos del centralismo”. El rostro de Aznar era un poema cuando Cuiña, apoyado por las sonrisas de Baltar y Fraga, definió al Partido Popular de Galicia como “un partido galleguista comprometido con su tierra”. Allí se dio la primera confrontación entre los dirigentes del PP gallego de la boina (ruralistas y casi nacionalistas) y del birrete (urbanos, universitarios y centralistas).

Y cada año, a primeros de julio, había que subir a Monte Faro con traje, corbata y zapatos nuevos a escuchar gaiteiros, a comer pulpo y carne á feira, a beber vino local en taza y a dar besos, muchos besos, porque cada beso significaba un voto, y hay momentos (políticos) en los que un voto vale más que un beso.

La romería del 7 de septiembre de 1997 fue la última que visitó el ya entonces presidente Aznar. Aquel día hacía un calor colérico, los tábanos estaban rabiosos y una nube de periodistas –gallegos, nacionales y algún extranjero- rodeaba, ya de retirada, al aventajado inquilino de Moncloa y a su mentor Fraga.

Tras la seca polvareda que levantaba la multitud descendiendo el monte, metros abajo, la pachanga de una chirigota se confundía con las gaitas, los aturuxos, los viva Fraga y los viva Aznar.

Los fotógrafos locales fueron los primeros que se percataron y echaron a correr hacia la chirigota. Al frente de los desentonados músicos, Xosé Luis Baltar, trombón en boca, bailaba rítmica pero elegantemente al son de la melodía, con la camisa sudada, descorbatado, y con las mejillas rojas del romero.

Aznar intentaba desviar el corpachón tambaleante de Fraga para evitar aquella foto, aquel encuentro. Fraga debía pensar que los tropezones del presidente se debían a que su pupilo no estaba acostumbrado a los desiguales caminos rurales, y corregía la dirección del descolocado Aznar con cada tambaleo diestro.

Milagrosamente, Aznar consiguió eludir aquella foto. Baltar era uno de sus grandes enemigos internos. El presidente había acudido a aquella cita, a contracorazón, para socavar los rumores sobre la posible escisión del PP gallego entre boinas y birretes. Pero una foto del presidente de un gobierno serio con un cacique de 56 años pegado a un trombón y tocando pachanga era excesiva.

Aznar se fue. Fraga y Cuiña fallecieron. Y el birrete Mariano Rajoy, que al año siguiente se negó a volver a Monte Faro para público enfado de Baltar, es hoy presidente del Gobierno. Pero Baltar sigue ahí, como el dinosaurio de Monterroso. Eternizado en un hijo, al que otorgó su baronía al frente del PP orensano y su Diputación Provincial.

Ahora Baltar vive acosado por la Fiscalía y su heredero político, Xosé Manuel, nunca ha sido distribuidor de piensos ni hay noticia de que sepa tocar el trombón. Y aquella Galicia que el “cacique bueno” recorría casa a casa, funeral a funeral, casamiento a casamiento y voto a voto, va  dejando de existir. Quizá va dejando de existir. Despacio. Con la cadencia lenta de un trombón abandonado en el monte y solo soplado por un viento viejo.

22
83
73
 
0
19

LA OPINIÓN DE LOS LECTORES

22

COMENTARIOS

Escribe el tuyo

22Moilolita 15/07/2012 | 23:38

Eso de "la boina" y "el birrete" es una chorrada bastante extendida. Es una división artificial e interesada. Ejemplo: un cacique es de "la boina". "Del birrete" se diría que es un "gestor electoral avanzado". Antes, los de la boina mandaban mucho. Los del birrete mandan ahora, pero son esencialmente lo mismo. Serå cuestión de ver quiėn se pone la careta más cool, más fashion y más 2.0........y cómo se la quitan para pedirle el voto a señora Isolina y a señor Moncho....va a estar entretenida, la cosa.
Saludos noroccidentales

Acceso al comentario Acceso al comentario #  Responder 0

21cotulitos 15/07/2012 | 23:11

Es incomprensible que este artículo pasase el filtro de tu jefe.No tienes ni idea de nuestra cultura, ni de nuestras costumbres y ni tampoco sabes lo que es el respeto a una nación, a un pueblo trabajador y sufrido.Pero no voy a enseñarte nada, ya la hará el mundo [ se dice...que tiene una vara muy fina ].La miseria que mencionas, solo puede ser la tuya,clao es normal, escribes de oido, y sobre alguien que fué y ya no es, ¿ dondé estabas cuando sí lo era??¿escribiste algún artículo con esta mala baba acerca deél???o por contra no tuviste lo que hay que tener???? Que valiente eres, pero lo siento, solo me das lástima. Y para terminar, un consejo gratutito, cuando quieras escribir acerca de un gallego,[ o de cualquier otra nacionalidad ], antes ampápate de su cultura, quizás algún día llegues a escribir algún artículo que merezca ser respetado y tu alcanzes el grado de profesional".
Hala,neno, con Dios, que xa perdin moito tempo contigo y teño mias que facer. Cuidate.

Acceso al comentario Acceso al comentario #  Responder 0

20ojo 15/07/2012 | 21:07


Cuando viví en Galicia se contaba una "anécdota" de Baltar: hay unas oposiciones en Orense, había 25 plazas y contando al hijo de Baltar 26 aspirantes, meten a todos los aprobados en una habitación y les dicen: "éste [en referencia al hijo de Baltar] tiene que salír aprobado de aquí...

Recuerdo perfectamente como Fraga decía por la polémica que se generó con el hijo de Baltar y que Don Manuel justificaba diciendo que quien iba a estar mejor preparado para ocupar un alto cargo que el hijo de un alto cargo...

Quizá por eso la hija de Fraga ocupaba la cartera de pesca en la CEE...

Y que alguien pregunte por Cacharro-Pardo en Lugo.

Acceso al comentario Acceso al comentario #  Responder 0

19ojo 15/07/2012 | 20:49


Cuando viví en Galicia se contaba una "anécdota" de Baltar: hay unas oposiciones en Orense, había 25 plazas y contando al hijo de Baltar 26 aspirantes, meten a todos los aprobados en una habitación y les dicen: "éste [en referencia al hijo de Baltar] tiene que salír aprobado de aquí...

Recuerdo perfectamente como Fraga decía por la polémica que se generó con el hijo de Baltar y que Don Manuel justificaba diciendo que quien iba a estar mejor preparado para ocupar un alto cargo que el hijo de un alto cargo...

Quizá por eso la hija de Fraga ocupaba la cartera de pesca en la CEE...

Y que alguien pregunte por Cacharro-Pardo en Lugo.

Acceso al comentario Acceso al comentario #  Responder 0

18carnaval 15/07/2012 | 20:02



Muy bien escrito el articulo.

Casi sudo leyendo el descenso del Monte Faro. La afiliación express en Caixanova, el trombón, ............
Y lo de los gudaris ante Franqueira en pijama, lo estoy viendo ............

Y eso de dejarle en herencia la Diputación al niño ¿qué me dicen? Ni el propio Valle Inclán en las Comedias Bárbaras podía llegar a imaginar tanto ........

Saludos.

Acceso al comentario Acceso al comentario #  Responder 0

17Pongo 15/07/2012 | 19:57

Un dato: en Orense hay 98 muncicipios; en Pontevedra hay 25. Hagan números, señores, y saquen conclusiones.

¡Hale! A reforzar las diputaciones

Acceso al comentario Acceso al comentario #  Responder 0

16mvierna 15/07/2012 | 19:29

Maravilloso artículo, muy bien escrito e ilustrativo. Casi se podía oler el polvo y la fritanga del Monte Faro.

Acceso al comentario Acceso al comentario #  Responder 0

15Meizoso de As Pontes 15/07/2012 | 18:27

En Galicia siguen encantando los líderes así.Somos muy napolitanos.Me decía un votante de As Somozas en La Coruña "O Alcalde e un fillo de puta pero nas elecios o que lle pido faimo".Esta claro democracia la que haga falta, pero la vaca por lo que vale....Decía el general Neil frances al pasar a principios del siglo diecinueve por Galicia en su correspondencia militar que a los gallegos si no les robabas la cosecha ni le llevabas la mujer por el resto tanto le daban los franceses como los castellanos.Es lo que hay.

Acceso al comentario Acceso al comentario #  Responder 0

14Hermano Lobo 15/07/2012 | 17:54

¡Vaya! Al parecer, los caciques tienes predilección por las presidencias de las diputaciones provinciales. Tenemos a este gallego deslenguado y a Carlos Fabra, el patético faraón castellonense, que, por fin, se retira de la política, no sin antes haber pretendido dejar su patética huella en una esperpéntica estatua erigida en su propio honor en el aeropuerto de juguete de Castellón.
Ahí tiene, pues, el gobierno un excelente motivo [quizá de los mejores] para suprimir las diputaciones provinciales, parcela de poder para egos insatisfechos y caciques provincianos.
Sin embargo, hay una excepción a la regla [como siempre] en la Diputación provincial de Alicante, a cuyo frente está Luisa Pastor, viuda del que fuera consejero del gobierno valenciano, José Ramón García Antón, ambos hijos de San Vicente del Raspeig, en cuya alcaldía la buena de Luisa ha ejercido un mandato encomiable [casi perfecto, diría yo], haciendo de su pueblo un ejemplo a seguir que para sí quisieran los valencianos, endeudados y humillados por una gestión pepera digna de un gran monumento a la insensatez y a la corrupción.

Acceso al comentario Acceso al comentario #  Responder 0

13Aira 15/07/2012 | 16:36

El artículo se queda corto con el nido de víboras y sanguijuelas que es la Diputación de Ourense.

Las del resto de España no puedo decir como funcionan, salvo por pequeños contactos, ésta por desgracia la conozco bastante y con este personaje he coincidido un par de veces y realmente es de verguenza ajena tener que estar a su lado.

A la pregunta que hace David sobre Rajoy, la respuesta es sí.

Lo permite, lo acepta y da el visto bueno. Podría decir que el 99% de los empleados de la Diputación son puestos a dedo lo que suponen muchos pero muchos votos de ellos y sus familiares.

Se de alguna que antes del examen de la oposición se fue a tomar el día antes el sol con las preguntas en el bolso.

Rajoy no está dispuesto a perder esos votos.

Vamos, antes muerto.

Denuncias hay miles pero me da que las queman antes de ser leídas.

Así estamos en este país.


Acceso al comentario Acceso al comentario #  Responder 0

CONÉCTATE A LA ACTUALIDAD

SUSCRÍBETE AL BOLETÍN
BoletínUrgentes


Las más, patrocinado por CLH
España
ANÚNCIATE BOLETÍN
Nov
2012
1ª Edición
2ª Edición
L
M
X
J
V
S
D

HEMEROTECA

Mostrar Calendarios