25/03/2012
(06:00h)
“¿Es verdad la encuesta de Canal Sur?”, se preguntaban incrédulos, a las 20.05 horas, miembros de la Ejecutiva regional del PSOE andaluza atrincherada en una sala del hotel Barceló Renacimiento de Sevilla. Apenas 15 minutos había aparecido José Antonio Griñán junto a su mujer Mariate Caravaca. “Estoy muy tranquilo. He dormido dos horas de siesta”, soltó a los periodistas cuando llegó al Barceló.
La tarde había empezado muy inquieta para las huestes socialistas. Las israelitas (encuestas a pie de urna) certificaban una mayoría absoluta holgada para el PP en Andalucía. Arenas ya había tomado el Palacio de San Telmo. Antonio Sanz, su número 2, podría cantar victoria y Griñán, por fin, tendría ya tiempo para retirarse a escribir novelas y, de propina, presidir la Ejecutiva Federal del PSOE.
Todo cambió con el resultado de la encuesta de Ipso para Canal Sur Televisión. El PP conseguía entre 52 y 55 diputados, el escaño que concede la mayoría absoluta en el antiguo hospital de las Cinco Llagas, la sede del Parlamento andaluz. El PSOE quería esperar la reacción de Izquierda Unida (su líder, Diego Valderas, se quedaba sin su acta de diputado) y del PP de Andalucía.
El catering de la sala de prensa cambiaba de merienda a cena y los socialistas empezaban a creer en la victoria. Fuentes socialistas destacaron a El Confidencial que había que “hacerse el cuerpo para lo peor, pero también esperar lo mejor”.
LA OPINIÓN DE LOS LECTORES
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COMENTARIOS
2optimista desinformado 26/03/2012 | 10:45
Si IU fuera como dios manda, es decir, si hicieran caso a Sánchez Gordillo, hacían pagar con creces el apoyo. Y para empezar, ley electoral justa y pena de cárcel para quien incumpla su programa electoral.