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EL MINISTRO APUESTA POR LA 'MANO DURA' ENTRE ACUSACIONES DE POPULISMO

Gallardón rompe el tabú de la 'cadena perpetua'

Gallardón rompe el tabú de la 'cadena perpetua'

El ministro de Justicia, Alberto Ruiz

Álvaro Rigal 29/01/2012   (06:00h)

“De cadena perpetua, nada”. Así de tajante se mostró el ministro de Justicia tras presentar el pasado miércoles en el Congreso su intención de introducir la “prisión permanente revisable” en el Código Penal. Alberto Ruiz Gallardón se esforzó en rechazar la 'expresión maldita' a la hora de detallar las particularidades de un sistema que supone que, por primera vez en la España democrática, un preso podrá entrar en la cárcel sin fecha determinada de salida. “Son conceptos incompatibles, lo perpetuo no es revisable”, explicó el nuevo ministro, que se ha estrenado en el cargo despejando las antiguas acusaciones de 'centrismo' con una serie de duras reformas.

El debate no es nuevo, y se ha venido repitiendo en los últimos años cada vez que un crimen ha sacudido especialmente a la sociedad española, como en los casos de Mari Luz Cortés o Marta del Castillo. En noviembre de 2010, Mariano Rajoy se comprometió precisamente ante los padres de la joven sevillana a promover esta reforma, que se aplicará “en supuestos muy restringidos que hayan alcanzado un grado máximo de reprochabilidad social”. Una característica que revela la intención de acabar con la percepción popular de que, a menudo, los delincuentes no reciben el castigo que se merecen o que ciertos crímenes 'salen baratos'. Miguel Carcaño, asesino confeso de Marta del Castillo, o el etarra Iñaki de Juana Chaos son nombres que están en el origen de esta nueva pena, cuyo anuncio ha desatado un intenso debate por las numerosas dudas que plantea.

¿Es anticonstitucional?

La Constitución establece que las penas “deberán estar orientadas hacia la reeducación y la reinserción social”, y a partir de aquí se abren las interpretaciones. “Se trata de una técnica de origen norteamericano que persigue que, si la persona es peligrosa, no salga hasta que no esté rehabilitada”, explica Fernando Santa-Cecilia, Catedrático de Derecho Penal en la Universidad Complutense de Madrid. “Salvando las distancias, es como la declaración de incapacidad, se puede revisar y revocar en cualquier momento”, señala el profesor, quien destaca que “lo importante no son los años, sino la finalidad de rehabilitación que se persigue”, lo que garantizaría su constitucionalidad.

Ruiz Gallardón aseguró que el objetivo de la pena es anteponer la rehabilitación a los años pasados en prisión. “Si establecemos una pena con una duración de tiempo, el cumplimiento de ese tiempo exige que acabe la condena, aunque no se haya producido la rehabilitación del reo ni la reinserción social”, explicó el ministro. En la misma línea, el profesor Santa-Cecilia destaca que “el objetivo es que el preso solo salga cuando esté rehabilitado, pero eso también puede suponer que una persona quede libre a los tres años cuando con una pena normal le corresponderían ocho”.

No obstante, no faltan juristas que señalan las deficiencias del sistema, como Jacobo Dopico, profesor titular de Derecho Penal de la Universidad Carlos III de Madrid, que considera “ingenua” la idea de que una persona se rehabilite “solo por estar en prisión, por la influencia de los rayos penitenciarios”. Dopico señala que la reinserción se consigue por medio de medidas como el tercer grado, la libertad condicional o los cursos en el exterior, que no se dan en la prisión permanente. “Es una mentalidad propia de los años 30, hoy sabemos que la mera permanencia en prisión no resocializa y que para conseguirlo es necesario trabajar en serio, lo que supone un gasto”, señala el profesor.

¿Quién está rehabilitado?

Otro problema se da a la hora de determinar si una persona está preparada para reintegrarse en la sociedad. “Existen análisis sobre pronósticos de conducta futura que tienen variables como arraigo nacional y familiar, adicciones... sirven para pequeños delincuentes, pero no para los grandes casos”, afirma el profesor Dopico. “¿Cómo sabes si alguien va a volver a matar, y quién arrostra el riesgo de hacer ese análisis?”, reflexiona.

Precisamente para los grandes casos está pensado el sistema, debido al criterio de la alarma social. “Pero lo que no accede a los medios no crea alarma, ¿vamos a hacer que la gravedad de las penas dependa de las cadenas de televisión?”, se pregunta Dopico. “Supone un cambio pavoroso, nos alejamos del principio de legalidad para acercarnos a la regla de la masa”, remacha.

¿Es necesaria la reforma?

“Qué más da, si luego saldrá a los pocos años”. La frase se ha convertido en un lugar común cada vez que se conoce una condena, poniendo de manifiesto el malestar social con la supuesta ligereza de las penas en España y los numerosos beneficios penitenciarios para acortar la condena. Es por ello que en los últimos años se han venido sucediendo diversas reformas para endurecer nuestro Código Penal, y desde el año 2003, el cumplimiento efectivo de las penas para delitos como el terrorismo pueden llegar hasta los cuarenta años. No obstante, estas modificaciones aún no han calado en la sociedad debido a que su reciente creación impidió que afectaran a presos que han salido en libertad por delitos cometidos anteriormente, como De Juana Chaos, al que se le aplicaba el Código Penal de 1973.

Para evitar casos similares, el Tribunal Supremo acuñó en 2006 la 'doctrina Parot', que supone la aplicación de los beneficios penitenciarios respecto de cada pena individualmente considerada y no sobre el máximo legal permitido de permanencia en prisión. Este sistema es el que mantiene encarcelados a criminales mediáticos como el asesino de las niñas de Alcàsser, Miguel Ricart (preso hasta 2023), o Pedro Luis Gallego, 'el violador del ascensor', que no saldrá hasta 2022.

¿Qué ocurre en el resto de Europa?

 

Desde el Partido Popular se hace hincapié en el hecho de que España es uno de los pocos países de la Unión Europea que no tiene un sistema de prisión perpetua revisable. Sin embargo, está por ver si se aplicaría con los mismos baremos temporales que en el resto del continente, puesto que lo habitual es que los condenados a esa pena salgan libres a los 15 o 20 años.

Los detractores de la medida recuerdan que España es el país de la Unión Europea con la tasa de encarcelamiento más alta a pesar de ser uno de los que tienen menor índice de criminalidad. “No nos estamos equiparando con la Unión Europa sino que avanzamos hacia Bielorrusia o Ucrania”, sentencia el profesor Dopico.

 

OPINIONES DE LOS LECTORES, 7 COMENTARIOS

7 .- Todas estas opiniones nacen de la presunción de que alguien que delinque es un ser “enfermo”, que ha hecho mal uso de su libertad básicamente por deficiencias en la sociedad que no ha logrado su objetivo de hacer un buen ciudadano. Es el concepto progresista de la delicuencia. En ese concepto no cabe la reincidencia, delinquir puede ser muy rentable cuando la ley no lo persigue, que se lo pregunten a los joyeros, pero eso simplemente no existe, como tampoco los violadores o asesinos en serie. Es una realidad que no cuadra en nuestra visión de la realidad así que no existe. La solución que se aguanten las víctimas.
Frente a eso está la idea de que en la realidad hay gente peligrosa que no debería pisar jamás la calle y el hecho de que el estado prohíbe el ojo por ojo a la víctima para impartir él justicia, no para dar un cursillo de reciclaje a asesinos.
Espero que estas reformas lleguen al meollo del tema y no solo se queden en la superficie. En cualquier caso bienvenidas sean.

cayosuetonio

29/01/2012, 20:16 h.

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6 .- ¿Al Sr. Dopico le han matado a algún hijo?, pues entonces mejor calladito.

El gato pardo

29/01/2012, 14:41 h.

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5 .- #3 Quizás se me haya olvidado escribir, o estoy muy espeso a esta hora de la manaña dominical, o usted no sabe leer. He escrito dos frases, y están separadas por un punto. Creo que no hay ninguna conjunción que una la primera con la segunda, no he dicho: COMO trabaja en esta universidad [frase 1] su argumento es malo [frase 2].

En la primera digo que este personaje trabaja en la misma universidad que el otro personaje. Como profesores de universodad española, ambos están "intelectualmente" preparados para soltarnos un rollo patatero de aberraciones políticamente correctas que se contradigan entre ellas, usen mentiras o cualquier cosa, y si es en televisión ponen debajo "catedrático de contador de nubes".

En la segunda es en la que uso un argumento, y ahora por si no queda lo ejemplifico. Según la teoría de este señor, que es la que se aplica ahora en España, un violador reincidente cumple sus añitos en la cárcel y sale aunque no esté curado para que lo tengamos que soportar el resto de la sociedad, hasta que le vuelvan a pillar violando. ¿"Me se" entiende ahora?

LA Confidential

29/01/2012, 12:16 h.

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4 .- Me gustaria saber, por que la izquierda tiene miedo a la cadena perpetua?, no lo entiendo, acaso pueden los muertos volver de la tumba?, no creen que la alarma social esta justificada?, ponerse en el pellejo de los padres de MARTA DEL CASTILLO, de JUAN JOSE CORTES, de LA MADRE DE SANDRA PALO, pare que seguir, a ninguno se le ha hecho justicia y una sociedad que no hace justicia no merece llamarse asi.

warlock

29/01/2012, 12:04 h.

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3 .- #1 Menudo argumento absurdo utilza usted. Resulta que el Sr. Dopico tuvo, tiempo ha, un jefe que a usted no le gusta, sus opiniones ya no son válidas.

yajairo

29/01/2012, 10:34 h.

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