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Alberto G. Luna
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22/01/2012
(06:00h)
Cerca de cinco millones de desempleados, recortes en las empresas, congelación de salarios, subidas de impuestos y una previsión de crecimiento negativa por parte del FMI. La crisis no solo ha afectado directamente a la economía española , sino también a los hábitos de consumo de sus ciudadanos, que se han apretado el cinturón y ahora se fijan en las ofertas más que nunca. El mayor beneficiado: el negocio de low cost, que lejos de perder clientes ha visto cómo sus números se han disparado.
Primero fueron los supermercados, luego las aerolíneas, los bancos y las agencias de viaje. El objetivo, vender cosas. Desde vuelos baratos, un blanqueamiento de dientes, una cena romántica en Italia, entradas de cine o incluso cualquier producto de cosmética. Todo vale. El secreto del éxito: los precios, que están más baratos que en cualquier otro lado.
Miguel Vicente, CEO y Presidente de LetsBonus, cuenta a El Confidencial el secreto de su éxito: "Nuestros comercios reciben una campaña de publicidad sin coste y nos quedamos un porcentaje de lo que se factura a través de nuestro canal. Ofrecemos una agenda de experiencias y planes de actividades con descuentos a todos nuestros clientes, que ya se han acostumbrado a que les pongan las cosas fáciles".Según Rubén Sánchez, portavoz de la asociación española de consumidores Facua, “lo mejor de estas empresas son la multitud de ofertas que aglutinan para el consumidor. Ahora existe una tendencia de mirar más el precio que la marca. Eso es bueno porque hace más selectivo al consumidor. Es la única consecuencia positiva de la crisis”. “El hecho de que la cesta de la compra haya subido por encima de los salarios provoca un retroceso en el consumo, como la idea de que hay que gastar menos o que hayan familias endeudadas. El resultado es menos despilfarro”, añade Sánchez.
No le falta razón. En España, el 63% de los asalariados que declaran la renta no cobra más de 1.000 euros al mes, según el Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda, Gestha. No es de extrañar que cada vez ganen más adeptos las “súper ofertas”, outlets y marcas blancas. Estas últimas han sido otras de las beneficiadas por la mala situación económica. Según una encuesta realizada por Eroski Consumer, la presencia de marcas blancas en la cesta de la compra es "mayoritaria" o "muy mayoritaria" en casi ocho de cada diez hogares.
Según el profesor de Metodología de Investigación de la facultad de Sociología de la UCM, Eduardo Díaz, “con este tipo de ofertas el abanico de posibilidades del consumidor se agranda y hace que mire más el precio, aunque el miedo también influye. Ahora parece que está bien visto comprar marcas blancas y otros productos más baratos, como si fuese un gesto de signo social cuando antes estos productos eran un signo de menos posesión económica. Los propios supermercados han aumentado la oferta de este tipo de productos. Al final se ha producido una dualización en el ámbito productivo entre la gente que se permite un consumo de lujo y otros que tienen un consumo más reducido”.
¿Dos tipos de consumidores?
“Todo esto genera consumidores de primera, segunda e incluso tercera categoría con clausulas cerradas en el contrato que no siempre es bueno. En ocasiones te encuentras con sorpresas como cobros adicionales y al final lo que se supone que es más barato sale caro”, añade el profesor Eduardo Díaz. En la misma línea se ha manifestado Rubén Sánchez. Para el portavoz de Facua este tipo de ofertas promueven el consumo “pero hay que tener cuidado porque no todas son reales. Hay veces que se dan casos de publicidad engañosa o con precios más caros. No ocurre siempre pero sí pasa”.
Pero, ¿qué pasará cuando la termine la crisis? ¿Seguirán teniendo éxito los productos de bajo coste? Para Rubén Sánchez eso está por ver, “lo que parece claro es que el ciudadano tiene una buena ocasión para aprender de todo esto”. Según Eduardo Díaz “no se sabe si el comportamiento colectivo cambiará después de esta crisis. Es muy difícil predecir comportamientos de esta magnitud”.
Según Miguel Vicente, "cuando España vaya mejor los comercios seguirán apostando por este tipo de compra colectiva como la de LetsBonus. No creo que el supuesto fin de la crisis nos afecte porque nuestros usuarios se han acostumbrado a recibir una agenda de experiencias que les ponen las cosas más fáciles".Lo que sí parece más claro es que nada apunta a que vaya a mejorar la situación de momento. El ministro de Economía, Luis de Guindos, señaló que los próximos seis meses serán muy duros, mientras el Banco Mundial prevé una contracción de tres décimas para este año y Moody's se sumó al coro de agoreros y anunció que España, Italia, Portugal y Grecia entrarán en recesión, sin especificar cifras.
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OPINIONES DE LOS LECTORES,
11 COMENTARIOS
11 .-
#2 En Granada en la calle Navas, está Nuevo Restaurante, un lugar limpio, nuevo, agradable que solo sirve comidas y cenas.
De 12 a 14 € tienen varios menús todo incluído y 4 primeros y 4 segundos a elegir, cocina tradicional, muy bien hecha, abundante, con materias primas de calidad y bien presentada.
10 .- #9 Nadie me ha dado vela en este entierro, pero no puedo reprimirme.
Pisitófilos, al que alguna vez he criticado por su monotemismo, no ha sido incoherente.
Sólo ha hecho uso de IRONÍA en el post al que te refieres del artículo sobre el alquiler.
Así que una de dos:
1.O antes de comentar lees bien el objeto de tu comentario.
2.O si el problema es que no te das cuenta cuando de cuando se emplea la ironía, lo mejor es no comentar nada en absoluto.
Supongo que la opción correcta será la 1, y te habrás despistado al leer a pisitófilos
9 .-
#4
pero tío, si acabo de leerte un post en el publireportaje del alquiler, textualmente
"Viva la inflación"
"http://foro.elconfidencial.com/foro/90999/6/asc/pagina/1", post 6º
¿cómo c*ñ* se puede decir una cosa y la contraria?
8 .- #6 Sobre todo las familias que le pueden prestar un piso, o tienen alguna renta de alquiler.
Hemos metido todo en el mismo cesto y nos pudrimos todos. Y lentamente, que es lo peor...
Por otro lado, qué es mejor, que vaya a un sitio y que recuerde que está bien de calidad precio, o que voy a un sitio con descuento, porque sin descuento no voy porque es muy caro... lo del descuento está bien para traer el cliente 1 vez. El quid de la cuestión está en que vuelva. No por el descuento, sino por el precio normal del producto.
7 .- Decir que se tiene un alto tren de vida viajando con Ryanair o llendo a restaurantes con menú del día es algo cogido por los pelos. Menuda manera de deformar la realidad.
Aunque es cierto que se está incubando una generación de asalariados [no necesariamente mileuristas] para los que la palabra "ahorro" les es más extraña que un pigmeo aborigen. Llegar a fin de mes con 5 euros en la cuenta corriente es un arma cargada. Cualquier mes se te rompe el coche, tienes una derrama en la comunidad o tienes que viajar al día siguiente para ver a ese familiar que se te está muriendo, y te quedas a día 15 sin nada en los bolsillos.