CON COCHE OFICIAL, ESCOLTA Y 72.800€

La ‘nueva’ De la Vega se reinventa como miembro muy activa del Consejo de Estado

Para muchos ha sido toda una sorpresa volver a descubrir a la ex vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, como aliada involuntaria de

Foto: La ‘nueva’ De la Vega se reinventa como miembro muy activa del Consejo de Estado
La ‘nueva’ De la Vega se reinventa como miembro muy activa del Consejo de Estado

Para muchos ha sido toda una sorpresa volver a descubrir a la ex vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, como aliada involuntaria de Ignacio González a cuenta de la guerra política suscitada dentro del PP por el euro por receta madrileño. Lo cierto es, sin embargo, que la ex número dos del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero se ha convertido en una miembro muy activa y con criterio propio dentro del Consejo de Estado, en cuyos debates jurídicos se ha volcado intensamente, en muchas ocasiones con votos particulares que discrepan y se apartan de la línea marcada por el resto de sus compañeros. La ‘nueva’ De la Vega, con plaza vitalicia en este organismo, parece tomarse muy en serio el discreto cargo que ostenta desde que hace ahora dos años abandonase la primera línea de la actualidad y de la política para centrarse por completo en este órgano consultivo del Gobierno.

El retiro de De la Vega, que incluye una retribución anual de 72.800 euros y derecho a coche oficial y escolta, no ha mermado ni un ápice el trabajo y la dedicación de quien durante años se convirtió en uno de los inquilinos más activos y trabajadores de la Moncloa. Una entrega que, ahora, eso sí, pasa completamente inadvertida para el común de los mortales, como ha quedado demostrado estos días con el dictamen del Consejo sobre la posible inconstitucionalidad del euro por receta catalán. Un informe cuyas conclusiones son públicas y accesibles en el BOE desde el pasado 21 de junio y que, sin embargo, no había recibido atención alguna por parte de los medios de comunicación hasta la semana pasada, cuando el tema ya había desatado toda una serie de desencuentros políticos entre la Comunidad de Madrid y el Gobierno de Mariano Rajoy.

En ese informe, De la Vega se posicionaba junto a Fernando Ledesma, exministro de Justicia entre 1982 y 1988, y junto a otro miembro permanente del Consejo, el catedrático Enrique Alonso, para expresar sus dudas sobre el hecho de que gravar con un euro cada receta médica pueda atentar, realmente, contra las competencias propias del Estado sobre la materia que establece la Carta Magna. Los tres consejeros concluían, en este sentido, que  “toda tasa incide sobre los precios”, al igual que “la subida de las tasas judiciales también incide sobre los servicios de la Administración de Justicia” sin que, por ello, el Consejo hubiera tachado de inconstitucional esa otra parte de la misma norma en cuestión (la Ley de Cataluña 5/2012).

Discrepante en muchos casos

Fernández de la Vega es una de los ocho consejeros que, junto al presidente del Consejo, Romay Beccaria, componen la comisión permanente del órgano. Son, precisamente, estos miembros los que, por razón de su cargo, desarrollan la labor más intensa dentro del Consejo de Estado, con una dedicación plena durante todos los días de la semana. Fuentes de la institución resaltan que la exvicepresidenta tiene una dedicación "absoluta" a su trabajo. En su caso, dirige la sección séptima del Consejo, por lo que se encarga de preparar, junto a los letrados que tiene a su cargo, los borradores de dictámenes que tienen que ver con materias de los ministerios de Educación, Cultura y Deporte y con Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Dichos borradores son los que finalmente se debaten y aprueban en los plenos de cada jueves, en los que los 8 consejeros y el presidente resuelven una media de entre 30 y 40 informes a la semana.

De la Vega ha firmado una decena de votos discrepante con respecto a la mayoría de su compañeros del ConsejoUn repaso a los diferentes dictámenes en los que ha participado De la Vega durante los dos últimos años demuestra que la exvicepresidenta parece haber encontrado un aliado más o menos habitual a sus tesis dentro del Consejo, pues una buena parte de sus votos discrepantes son secundados casi siempre por el citado Enrique Alonso. En otras ocasiones, sus criterios coinciden con los de veteranos políticos y juristas de signo contrario, como es el caso de Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, uno de los siete padres de la Constitución, a quien se adhirió, el pasado mes de marzo, en otro voto particular en el que ambos reprochaban al resto de sus compañeros el hecho de que apoyasen el uso del recurso de inconstitucionalidad para temas de escasa entidad. 

El Consejo estudiaba entonces si avalaba el recurso del Gobierno contra los horarios comerciales fijados en Cataluña para la víspera de Navidad y Año Nuevo. Herrero de Miñon y De la Vega concluyeron entonces que “un instrumento tan relevante como el recurso de inconstitucionalidad, cuya finalidad es la protección de la Constitución, norma fundamental que expresa jurídicamente la integración política de España en función de un orden de valores materiales, unos y formales, esto es procedimentales y competenciales, otros, no puede dedicarse a la fijación de los horarios de determinados comercios en la víspera de Navidad y Año Nuevo. Con ello, fruto de una aplicación meramente mecánica de las normas sin atender a su finalidad y contexto, se devalúa jurídica y políticamente el propio recurso de inconstitucionalidad”.

Grandes debates y casos secundarios

De la Vega ingresó oficialmente en el Consejo de Estado el 5 de noviembre del año 2010 en una ceremonia que fue presidida por Alfredo Pérez Rubalcaba y que generó entonces una gran expectación tras su salida de la Moncloa. Durante este tiempo, De la Vega tampoco ha dudado en otras ocasiones apartarse del criterio de sus compañeros para reprochar el anormal funcionamiento de la Administración en determinados asuntos que han pasado, finalmente, por las manos de esta institución. En un caso en el que el cadáver de un joven tardó 18 años en ser identificado por la Policía pese a que fue localizado al poco de su desaparición, en 1991, y en el que la familia pedía una indemnización a la Justicia, De la Vega se volvió a apartar del criterio de la mayoría para posicionarse al lado de la familia de la víctima. Firmó otro voto particular en el que señalaba que era necesario indemnizarles por la dilación y señalaba, textualmente, que “sería más razonable conceder una indemnización que, aun siendo a tanto alzado -como lo son todas las indemnizaciones que pretenden indemnizar la no comunicación de fallecimientos-, se base en criterios que cuantifiquen de otra manera el dolor durante la citada secuencia temporal que, en este caso, como se ha dicho, llega a 18 años”.

En otro caso en el que un preso mató a su ex pareja durante un permiso carcelario de fin semana y que podría haber sido evitado de haber funcionado correctamente el dispositivo de control del recluso, De la Vega criticó duramente la actuación de todos los que podían haber hecho algo para remediarlo y no lo hicieron. Un reproche que incluía a los servicios de vigilancia de dicho dispositivo, al sistema penitenciario, a las policías cercanas al domicilio y al lugar de los hechos y a todas las Administraciones implicadas. 

El trabajo de la exvicepresidenta y del resto de los consejeros no solo se puede medir por las veces en las que han expresado su voto discrepante a las conclusiones de la mayoría pues cada semana el pleno examina decenas de casos que son aprobados por unanimidad. Lo que sí destaca todo esto es que De la Vega sigue estando muy activa y no deja de controlar, aunque sea desde la distancia, todo lo que emana de la acción del Gobierno. 

España
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
14 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios