Los partidos catalanes han encontrado una diana donde practicar el pim, pam, pum veraniego: el líder de Unió Democràtica de Catalunya (UDC), Josep Antoni Duran Lleida. El pasado domingo, el dirigente democristiano declaró a la televisión pública catalana que estaría dispuesto a apoyar una moción de censura contra Rodríguez Zapatero, aunque ésta tendría que presentarla el Partido Popular (PP), como fuerza mayoritaria de la oposición.
Además, mostró su disposición a que CiU tomase parte activa en el Gobierno, o, lo que es lo mismo, que hubiese algún ministro como representante del nacionalismo catalán. Curiosamente, es él quien tiene más números en esta tómbola. No es la primera vez que Duran se posiciona en este sentido, pero a pocos meses de las elecciones, y con un PP favorito en las urnas, sus rivales políticos desenvainan los sables para recordar “las ansias de Duran de ser ministro a cualquier costa”.
“Lo que hace es preparar el terreno para un futuro pacto de PP y CiU en el Gobierno español -dice a El Confidencial Miquel Iceta, portavoz del grupo del PSC en el Parlamento catalán-. Pero se le ve demasiada prisa para querer ser ministro. Yo le aconsejaría más prudencia”.
Incluso los populares se le han echado encima. “Es un ejercicio de cinismo y de hipocresía política que ahora, después de haber salvado a Zapatero en muchas ocasiones, apueste por una moción de censura, cuando la legislatura está a punto de acabarse y sólo falta saber la fecha de las elecciones”, criticó ayer la presidenta de los populares catalanes, Alicia Sánchez-Camacho.
Las acometidas del PP fueron despiadadas. “Entendemos que quiera desmarcarse de Zapatero, pero a los catalanes les resultará muy difícil olvidar que CiU ha sido la muleta que ha posibilitado al gobierno de Zapatero congelar las pensiones, bajar el sueldo de los funcionarios y, últimamente, retrasar la edad de jubilación”, subrayó Sánchez-Camacho.
Claro que desde otras formaciones el tema se ve muy diferente. Las declaraciones de Duran evidencian, según Jordi Cañas, portavoz de Ciudadanos, “que el PP y CiU tenían un pacto previo a las elecciones, un intercambio de cromos: la Generalitat por la Moncloa, la segunda parte del Pacto del Majestic [el que firmaron en 1996 José María Aznar y Jordi Pujol]. El Majestic II, o la pareja de hecho PP-CiU, demuestra que todo era un guión pactado, el guión de la traición y la mentira al electorado no nacionalista”. Para Cañas, lo que hacen ambas formaciones es “intentar marcar perfil para engañar a su electorado, porque ambos partidos saben que un acuerdo entre PP y CiU les perjudica electoralmente y ahora ya estamos en precampaña”.
El portavoz de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Ignasi Llorente, no se queda atrás. Para los republicanos, lo de Duran son “méritos” ante el PP. “Duran desaprovechó muchas ocasiones para poner contra las cuerdas al Gobierno”, recordó Llorente, antes de criticar que ahora trata de esconder el apoyo de CiU a las medidas económicas y fiscales que Zapatero ha puesto en marcha los últimos años.
Sus compañeros cierran filas
Pero Duran tiene quien le quiera. El consejero de Agricultura de la Generalitat, Josep Maria Pelegrí, que también es secretario general de UDC, salió el lunes en su defensa en la radio pública catalana, Catalunya Ràdio. “Cuando mejor ha defendido CiU a Cataluña ante Madrid es cuando el PP tenía una mayoría débil y nosotros pudimos pactar con ellos infraestructuras. Y esto es una realidad incontestable”. Secundando a su compañero de filas, Pelegrí también se mostró partidario de que los nacionalistas catalanes entren el el Gobierno español si es posible hacer un pacto con el partido que gane las elecciones.
Para ello, los nacionalistas pondrán un solo tema sobre la mesa: la aprobación del pacto fiscal, que quieren que sea similar al concierto económico vasco y navarro. Ello permitiría enjugar gran parte del déficit catalán y, además, que el Gobierno autónomo recaudase todos los impuestos dentro de esta comunidad, sin tener que esperar a que el Gobierno central pague la cuota correspondiente lo que, en muchas ocasiones, realiza con varios años de retraso.
De lo que no hay duda es de que, hasta el día de las elecciones, cualquier declaración política va a magnificarse, a encontrar cajas de resonancia que no hubiese tenido en otras circunstancias. Y ello porque los movimientos tácticos de los políticos se inscriben ya dentro de una precampaña electoral que se pondrá a toda máquina en el mes de septiembre. Y no sólo por la posibilidad de que se puedan adelantar los comicios, sino porque saben que una larga precampaña sólo desgastará al Gobierno, mientras que a la oposición puede darle alas.
LA OPINIÓN DE LOS LECTORES
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COMENTARIOS
18sulfuro sulfuro 27/07/2011 | 18:58
Al leer lo de ser ministro "a toda costa" no puedo evitar rememorar a aquel eterno candidato que también deseaba serlo "aunque fuera de Marina"
17onsaranza 27/07/2011 | 18:47
Sr moderador:
No sea usted tan sectario. Se le nota el plumero cuando permite ciertos insultos pero es muy escrupuloso cuando se refiere a gente de su cuerda. Calificar de robot a Acebes [ algo que era vox populi ] o decir que puede ponerse de ministro al Pato Donald o Burt Simpson no es para suprimir un coentario.
15gallegón 27/07/2011 | 18:31
#8# RESPETADO SEÑOR MODERADOR.- Un ruego. Si los comentarios que suprime no son ofensivos o excesivamente malsonantes o injuriosos, no los suprima, please. Cada vez que me topo con una línea roja, me quedo inquieto. ¿Que atrocidad diría mi colega forero? Claro que si la barbaridad la dijese yo -Dios no lo quiera- si que me gustaría que lo suprimiese, para evitar mi vergüenza. Pero... para vergüenza ajena, si no es verdaderamente necesario, ¡no los suprima, por favor!
PERDON Y GRACIAS.
14gallegón 27/07/2011 | 18:26
#7# Gelabert de Cruïlles.- Nada tiene que ver el que "antes" haya habido malos ministros. Los hubo, los hay, y los habrá.
De lo que se trata es de dilucidar si Durán es un tipo válido para ministro. Usted dice que sí, y es su opinión. Pero la mía, tan válida como la suya, es que NO. Rotundamente, no. Especialmente por sus escasas virtudes MORALES. Y no es buena persona. Claro que ministros de escasas virtudes morales, y/o malas personas, los tenemos a mantas. Pues ya está bien con los que hay. No incrementemos su número.
SALUDOS DESDE LA BISBAL, municipio limítrofe de Cruïlles.