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@A. Fernández (Barcelona) 22/03/2011 (11:48h)
El presidente de la Generalitat, Artur Mas (EFE).
Agentes sociales, partidos políticos, Gobierno y comités de sabios tienen una cita importante el próximo viernes en Barcelona. El presidente catalán, Artur Mas, los ha convocado para una cumbre que quiere marcar un antes y un después, un encuentro que pretende ser algo así como los pactos de la Moncloa en versión catalana.
“Lo que se espera es que se expongan ideas y soluciones para salir de la crisis. Por eso esperamos la corresponsabilización de todos los convocados”, explica a El Confidencial un miembro del Gobierno de Cataluña. El secretario general de Unió Democràtica (UDC) y consejero de Agricultura, Josep Maria Pelegrí, fue ayer más explícito: “Esta cumbre es un buen instrumento para la recuperación económica y para generar empleo. Hemos de incentivar nuestra economía”.
A unos días de la cita, todavía nadie sabe qué temas se tratarán en ella. De hecho, a Mas le servirá la convocatoria para varias cosas: primero, para visualizar que el Gobierno lleva la iniciativa, que se mueve, que hace cosas. Porque una foto vale más que mil palabras y ahí tiene la oportunidad de retratarse con todos los agentes sociales oficiando de anfitrión.
Por otro lado, al presidente autonómico le interesa llegar a algún acuerdo para sacudirse las continuas críticas que le llueven por todos los lados. Y es que, en las últimas semanas, pocas noticias positivas han salido de la acción de Gobierno. Los patinazos, a veces rayando el escándalo, han sido numerosos.
Desde el currículum que atribuía a la vicepresidenta una carrera de Psicología que no tiene, hasta la imputación del tesorero de CDC, pasando por la petición de comparecencia en el Parlamento del secretario del Gobierno (para explicar las presiones del Ejecutivo al Palau de la Música con el objeto de que no se personase como acusación contra altos cargos de CDC), los problemas para la formación del Gobierno (hasta el punto de que ha tenido que quedar sin cubrir el cargo de secretario de Seguridad), los titubeos para derogar la limitación de la velocidad de 80 km por hora en los accesos a Barcelona, la pasividad ante las continuas deslocalizaciones de multinacionales o el cansino debate de si Mas elimina o no el Impuesto de Sucesiones (el Gobierno ha variado de planteamiento a diario)…
Todo han sido batallas que desgastan de una manera brutal la labor del joven Gobierno. Con la convocatoria del próximo viernes, el Ejecutivo catalán podría deshacerse de algunos de estos fantasmas que amenazan su credibilidad. Pero para ello debería obtener algún acuerdo, sacar algo en positivo o, de lo contrario, los primeros cien días habrán sido la antesala del infierno.
Críticas de la oposición
Los restantes partidos de la oposición se mantienen a la expectativa. No obstante, acusan al Ejecutivo de Mas de no haber realizado hasta ahora ninguna propuesta. “¿Cómo quieren llegar a una cumbre sin haber puesto ideas sobre la mesa y sin haber perfilado ni siquiera a grandes rasgos los ejes de los presupuestos que piensan aprobar para este año?”, señala a El Confidencial un alto cargo socialista. Esta misma fuente opina que “el Gobierno de la Generalitat ha padecido en menos de tres meses un desgaste como si hubiera estado gobernando toda una legislatura. Y lo que pretenderá ahora Mas es hacerse la foto”.
Sin embargo, el presidente del grupo socialista en el Parlamento catalán, Joaquim Nadal, suaviza las críticas y señala que “es la hora de poner hilo a la aguja, de poner letra a las soluciones”. Para el dirigente del PSC, “no conocemos todavía concreciones a pesar de que faltan pocos días”, pero seguramente hoy o mañana el Gobierno hará llegar a los convocados “algún texto de referencia”. De todos modos, los socialistas acudirán a ella “con el mismo ánimo con el que propusimos su celebración, con el interés de contribuir de una forma decisiva a crear un clima de realismo, pero también de confianza y la posibilidad de salir de una crisis económica que es profunda”. Aún así, Nadal subraya que es preciso “huir de la foto y buscar la eficacia, que se renuncie a los protagonismos para llegar a acuerdos concretos que puedan ser compartidos por los agentes sociales y económicos”.
Desde el PP, se cree que esta estrategia suave del PSC es consecuencia “de un pacto no escrito entre socialistas y convergentes para que CiU dé apoyo a la política económica de Zapatero en Madrid y el PSC haga en Cataluña una oposición ligth”. Un alto cargo popular señala a este diario que “lo que busca el Gobierno es llevar allí los informes de sus grupos de sabios y que los aprobemos de buenas a primeras. Y, además, que aplaudamos. En otras palabras, sacar del Parlamento el debate sobre la crisis, a pesar de que es en la Cámara donde se deben tratar estos asuntos”.
Incluso la presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho se refirió ayer al tema: “Estamos a cinco días de la cumbre y no tenemos orden del día, no hay documentos previos ni siquiera una aproximación a cuáles serán los asuntos que se tratarán. Todo apunta a que la convocatoria de esta cumbre no es más que un intento de sacar el debate de la sede parlamentaria donde, mal que les pese, el Gobierno no tiene mayoría y habría de buscar apoyos con la oposición”. Y avisa: “Si lo que pretende Artur Mas es continuar con la estrategia del Tripartito de las fotografías y las escenificaciones sin contenido ni soluciones, no nos encontrará; no nos valen las declaraciones de buenas intenciones ni las buenas palabras”.
ERC e ICV también han estado compilando propuestas para llevar a la cumbre el próximo viernes, aunque critican la pasividad del Gobierno y el "oscurantismo" que ha dominado la preparación de la cita. Incluso desde Ciudadanos se califica al evento como "puro teatro", por la nula información facilitada desde el Ejecutivo sobre el mismo.
Josep Maria Pelegrí, no obstante, sostiene que “desde nuestro punto de vista, una parte de la oposición es responsable de lo que estamos viviendo hoy. Entendemos que parte de esta responsabilidad se quiera evadir y que habrá una crítica feroz a aspectos que seguramente no vemos desde el mismo punto de vista, pero la cumbre es una oportunidad para construir con propuestas”.
UGT y CCOO, por su parte, preparan juntas la reunión del viernes y sus ejecutivas mantendrán una reunión hoy por la mañana para adoptar una estrategia común. Y los sindicatos tienen sobre la mesa un tema estrella: cómo dar respuesta a problemas concretos del tejido empresarial, azotado por deslocalizaciones continuas.
OPINIONES DE LOS LECTORES,
15 COMENTARIOS
15 .- #12 está perfectamente traída la comparación de estos politicastros de baja estofa que practican el chantajismo gangsteril con el "tío" del clan calé que se acerca a una obra con intenciones recaudatorias o que directamente vende los votos de su tribu al político que más le paga. Después de todo esto es lo que hacían lo gitanos de La Mina cuando votaban en masa a la ciu de pujol después de que el entonces conseller Comas les daba las llaves de los pisos que le pedían.
Mira por dónde unos supuestos puros catalanes de la ceba se comportan en el fondo como los mismos pedigüeños del "dame argo".
La diferencia es que los gitanos tienen honor.
14 .- Mas y ciu han entrado como elefantes en la cacharrería decrépita y ruinosa dejada por el tripartito.
Pero cómo quieren que les presten pasta en los mercados internacionales si uno de sus capos, el fillet del pujolet, lo primero que dice es que no podían pagar la nómina de marzo de los funcionarios. Si dicen que ya no hay pasta ni para eso cómo pretenden convencer a los inversores de que habrá dinero para devolverles los préstamos?
Segundo, ir haciendo proclamas independentistas de cara a la galeria de su votantes más radicales, dia sí y día no, no es que precisamente sirva para dar una imagen de estabilidad que es lo que desean los inversores internacionales. Porque estos inversores rprestan dinero a una autonomía de España, avalada más o menos por su gobierno, y esto supone que pertenece a un país con el PIB entre los 10 primeros del mundo, un país desarrollado dentro de la UE, con un sistema político más o menos estable y esto da confianza, o por lo menos más que la que daría un horizonte de secesión.
Lo otro, una Cataluña en proceso secesionista, es un horizonte inestable e impredicible, en el que caben muchas variantes y casi ninguna buena de cara a los inversores.
13 .- #11 Eso no es independentismo; es no querer depender de unos chanchulleros ineptos.
12 .- Hoy el consejero Homs ha pedido que el Estado dé a Cataluña si quiere fidelidad [mas o menos literal, el sic aún suena peor].
No hay que estrujarse mucho las meninges para encontrar en la vida no política algo similar: el patriarca de asentamiento chabolista [gitano por lo general] con cinco o seis varones de su tribu dirigiéndose al encargado de la obra..."oye niiño, dame argo y colócame a alguno de guarda que si no te van a robar material, que este barrio es mu maalo"
La política como espejo de la vida, pero con el azogue de peor calidad aún.
11 .- #8 No me gusta mezclar churras con merinas, podríamos hablar de Valencia, pero prefiero hablar de Cataluña, que es mi tierra y tiene sus propias características. Es cierto que es Cataluña no hay proceso contra Mas, pero se nubla el cielo del Tesorero de CDC y eso puede y debe afectar al govern.
En cuanto a la demanda independentista, no es algo que se palpe en la calle por la mayoría, aunque sí que es cierto que la minoría que la jalea, cada vez chilla más. Seguramente porque el que debería ser el sector más centrado, que representaba CiU, se ha escorado al independentismo o cerca de él. Más ha declarado en múltimples ocasiones, la última que he oido en Onda Cero, que a él le gustaría una Cataluña que pueda decidir su futuro sin injerencias de España y eso, amigo, es independentismo.