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Foto de archivo del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, junto a Javier Arenas y Antonio Beteta
Ángel Collado 23/12/2011 (06:00h)
El Gobierno de Mariano Rajoy ser reúne hoy por primera vez en Consejo de Ministros para aprobar los primeros nombramientos de secretarios de Estado y empezar a encajar el nuevo organigrama del gabinete. La vicepresidenta única, Soraya Sáenz de Santamaría, acumula más poder y competencias que cualquiera de sus antecesores en el cargo. De su Ministerio de Presidencia pasa a depender el Centro Nacional de Inteligencia, una fórmula para que Rajoy tenga relación directa con los servicios secretos, pero con la vicepresidenta de "colchón", según fuentes gubernamentales.
El control de Sáenz de Santamaría sobre todos los ámbitos del nuevo Ejecutivo, salvo el económico, tiene impresionado al partido. Más de medio gabinete, los representantes del PP en las Mesas del Congreso y el Senado y las direcciones de los grupos parlamentarios en ambas Cámaras acompañaron ayer a Rajoy en la toma de posesión de la nueva vicepresidenta celebrado en La Moncloa. Allí se presentó también el actual director del CNI, el ex Jemad Félix Sanz, que pasa a ser su subordinado.
Hoy mismo, entre los primeros nombramientos de secretarios de Estado, volverán a aparecer los nombres de miembros del antiguo equipo de Sáenz de Santamaría en la dirección del Grupo Popular que pasan a la Presidencia del Gobierno. José Luis Ayllón será secretario de Estado de Relaciones con las Cortes y Álvaro Nadal se encargará de la Oficina Presupuestaria.
En medios del nuevo Ejecutivo apuntaron que hoy sólo se aprobarán los nombramientos más urgentes y que los ministros "independientes" o llamados a última hora se tomarán unos días para completar sus equipos ministeriales. Es el caso de Luis de Guindos, que ha ofrecido el puesto de secretario de Estado de Economía a Alberto Nadal, actual vicesecretario general de Asuntos Económicos de la CEOE y antiguo miembro del equipo de Rodrigo Rato cuando fue vicepresidente con Aznar además de hermano de Álvaro Nadal.
Según ha sabido El Confidencial, para el Ministerio de Hacienda, Cristóbal Montoro tiene ya "fichado" como secretario de Estado a Antonio Beteta, actual consejero de Transportes de la Comunidad de Madrid que antes desempeñó los cargos de consejero de Economía y de Hacienda, tanto con Alberto Ruiz-Gallardón como con Esperanza Aguirre. Con Montoro, también pasó por el Ministerio de Hacienda en la anterior etapa del PP en el poder, en concreto con el cargo de secretario general de política fiscal. Beteta puede ser nombrado hoy mismo, o bien en el Consejo de Ministros del próximo viernes.
Entre los primeros puestos que se cubrirán hoy están los del gabinete de Rajoy, además de los citados de la vicepresidencia. Jorge Moragas seguirá en la Moncloa con sus actuales funciones como jefe de gabinete de Rajoy, aunque en fuentes gubernamentales no supieron precisar si con el máximo rango de secretario general de la Presidencia.
En el ministerio de Asuntos Exteriores José Manuel García Margallo cuenta con el eurodiputado del PP Íñigo Méndez Vigo para hacerse cargo de la secretaría de Estado de relaciones con la Unión Europea, un puesto clave en la actual tesitura económica y para el empeño de Rajoy de que España vuelva a tener en la UE el peso político anterior al de la etapa de Zapatero.
Más poder para Soraya
La adscripción directa de los servicios secretos a la Presidencia del Gobierno y el fin de la dependencia funcional de Defensa era una vieja aspiración del CNI desde hace 20 años, según medios del centro. En casi todos los Gobiernos fue fuente de conflicto, también en los de Zapatero. María Teresa Fernández de la Vega chocaba con Carme Chacón por el control de los servicios de inteligencia, problema que sólo terminó con la salida de la vicepresidenta primera del Ejecutivo.
Sáenz de Santamaría, al tener ahora bajo su mando el CNI recibe una prueba más de las confianza absoluta de Rajoy en su "mano derecha" para todo el área política del Ejecutivo. No obstante, en fuentes del Gobierno matizaron que era la mejor fórmula para que la relación del presidente con los servicios de inteligencia fuera directa y, al mismo, tiempo con un "colchón" intermedio (la ministra de la Presidencia) que le preservara de posibles conflictos. En la etapa de Aznar los despachos más habituales con el responsable del CNI corrían a cargo del secretario general de la Presidencia. También había delegación y ahora Rajoy la ha querido de mayor rango y dejar a Defensa a un lado.
Félix Sanz estaba informado del cambio y mientras él se dirigía a la toma de posesión de su nueva jefa envió a su "segunda", la secretaria general del centro, Elena Sánchez, a la ceremonia de relevo de Carme Chacón por Pedro Morenés que se celebró en el Ministerio de Defensa.
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OPINIONES DE LOS LECTORES,
2 COMENTARIOS
2 .- Ni Superman, ni Superwoman
Hacer de Soraya una superwoman, me parece una temeridad.
Una cosa es ser de confianza y otra "valer para todo".
Esperemos la primera bofetada, o lo que es lo mismo "remodelación del gobierno".
De momento, disfrutemos mientras los "inutiles" se van marchando.
¡ Menudos 7 años !
Y ahora, dandoles palmaditas en la espalda
1 .- Ahí va a haber un embudo dificil. Demasiado poder y demasiada dependencia de Defensa para dar pasos, y también para Interior. Si lo unimos al tema de la redistribución territorial... un enorme embudo y una concentración que creo que va a dar problemas. Lo que unido a la enorme dificultad que tiene Rajoy en tomar decisiones... pues no pinta bien.
Lo de siempre: Soraya y su equipo trabajarán mucho para preparar el terreno y Rajoy dudará y demorará las decisiones.
Hacen falta más personas y de más nivel.