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La juez de la Audiencia Nacional Ángela Murillo (Efe).
@C. Guindal 03/11/2011 (06:00h)
“Y encima se ríen estos cabrones”. La frase de la juez Ángela Murillo, esta vez captada cuando ella creía que el micrófono estaba cerrado y refiriéndose a la actitud chulesca de los etarras, es un reflejo de lo que realmente está ocurriendo en todo lo que rodea al conflicto etarra tras el comunicado de ETA. Las víctimas tienen todavía el dolor incrustado en sus entrañas, los etarras no sienten arrepentimiento de sus actos criminales por la causa y los jueces lo palpan, lo viven y lo sienten.
Es cierto que la expectación de los juicios a los etarras más sanguinarios se ha rebajado. Ellos mismos ya no dan el mismo espectáculo que antes. El propio Javier García Gaztelu, ‘Txapote’, comenzó dando patadas al habitáculo blindado desde donde presenciaba sus juicios y ya ni insulta a los magistrados ni los amenaza. Esas imágenes, no hace mucho bastante habituales en la Audiencia Nacional, cada vez son más esporádicas.
Pero el enfrentamiento visual, verbal y su chulería poco han cambiado. No se sienten dentro del sistema. Se niegan a ser juzgados por un tribunal de excepción como ellos mismos consideran. Ayer mismo, a la entrada de la Audiencia, uno de los representantes de la Izquierda Abertzale exigían la disolución del tribunal como condición para seguir ‘con el proceso’.
Por eso los etarras se mantienen en silencio, ajenos a las preguntas del fiscal, de las acusaciones o del propio tribunal. Ni siquiera quieren que sus abogados les defiendan. No se arrepienten de formar parte de ETA. El viernes será el turno del último jefe militar de ETA más sanguinario, Mikel Garikoitz Aspiazu, 'Txeroki', uno de los dirigentes de la banda más reticentes a la anterior negociación con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, rota tras el atentado contra la terminal T4 del aeropuerto de Barajas que precisamente ordenó este terrorista.
La frase captada ayer a la presidenta de la Sección Cuarta de lo Penal de la Audiencia Nacional es por un lado demoledora y por otro el fiel reflejo de la realidad actual. “Encima estos cabrones se ríen”, comentó a su compañero de tribunal después de escuchar el desgarrador testimonio de la viuda de Jorge Javier Múgica, concejal de UPN en la localidad navarra de Leiza, asesinado por ETA en 2001.
A Adoración Zubeldía se le quebró la voz. No pudo mantener la calma mientras recordaba el día que le arrebataron a su marido. El 14 de julio de 2001 escuchó una explosión. Sabía que era su marido. Se asomó a la ventana y, efectivamente, vio la furgoneta familiar en llamas. Buscó con los ojos y allí vio a su esposo quemándose contra un arbusto. Sabía que su marido había muerto. No era la primera vez que les amenazaban. “Ese día no fui con él a la tienda a trabajar porque habíamos estado fuera unos días y me quedé organizando la casa. Se lo llevaron a él”, susurró con voz quebrada.
La emoción fue tan fuerte ayer en la sala de vistas de la Audiencia Nacional que se hizo un silencio sepulcral. Los cuatro acusados por el asesinato de Múgica, entre ellos el exjefe militar de ETA, 'Txapote’, mantuvieron la mirada fija hacia el tribunal. Parecían insensibles al relato de la viuda. Ellos están acusados de haber acabado con la vida de su marido pero no se inmutaron ante las palabras de una mujer destrozada por esa pérdida.
Murillo escuchaba sin quitar ojo a los acusados. Debió ver el gesto de alguno de ellos que se le escapó al resto de los asistentes en la vista que no le sentó nada bien. Se giró hacia su compañero de la izquierda y le susurró: “Encima estos cabrones se ríen, encima estos cabrones se ríen”. No quería que se le escuchara pero no apagó el micrófono. Este comentario podría hacer peligrar todo el juicio en caso de un futuro recurso ante el Tribunal Supremo por falta de imparcialidad.
El juicio había comenzado tenso. Primero, Txapote se había encarado a la presidenta del tribunal. No se quiso levantar cuando se lo ordenó Murillo para luego decir que no iba a participar en ese juicio. La misma línea siguió Andoni Otegi. Cuando el tercero de ello iba a continuar por el mismo camino, la magistrada, ya alterada, le espetó: “No se levante, no hace falta”. El cuarto, Juan Carlos Besance, se levantó e incluso contestó a las preguntas de su abogada: eso sí, para declarar torturas de la Guardia Civil.
Los juicios continuarán en la Audiencia Nacional. La Asociación Profesional de la Magistratura recordaba ayer a la Izquierda Abertzale que la Audiencia no es un tribunal de excepción, y el propio Alfredo Pérez Rubalcaba afirmaba tajante que mientras haya causas abiertas, seguirán los juicios. Unos juicios en los que los etarras siguen hurgando en el dolor de las víctimas.
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OPINIONES DE LOS LECTORES,
47 COMENTARIOS
47 .- Si ETA,al parecer según algunos,ha sido derrotada,¿por qué están tan sonrientes los etarras?
46 .- #45 Como siempre mezclando interesadamente los conceptos.
Los nacionalistas no son terroristas. Los únicos terroristas son los terroristas y no vale la expansión interesada del término.
45 .- #39 #44
O sea que utilizamos el terrorismo para demonizar el independentismo. ¿Y no será que el independentismo se demoniza él solito gracias a estos "cabrones" de asesinos? Es que tiene narices la cosa, encima la culpa de su crueldad la tenemos los demás, que alimentamos su victimismo llamándolos "cabrones". ¿Y entonces, qué hacemos, proclamamos la independencia, para que se queden a gusto?
Aquí tenemos a dos nacionalistas, uno vasco y otro catalán a los que se les puede aplicar lo del chiste: "qué mal día llevamos, a ti se te muere la mujer y yo pierdo el bolígrafo"; "qué mala es la juez que llama cabrones a los etarras y qué malos son los etarras que matan a un concejal quemándolo vivo". Lo mismito. Es que ya dan asco vuestros argumentos cínicos e hipócritas.
Y te dicen que lo de la juez es peor porque de los etarras ya se espera. Pues no señor, hasta del mayor criminal se espera un poco de arrepentimiento ante el juez para que el tribunal sea benévolo. Pero estos no, estos cerdos están orgullosos porque creen que lo que han hecho está bien, porque luchan por su independencia de las narices. La que estos dos dicen que demonizamos los que criticamos a los asesinos.
44 .- Si no existe terrorismo no se podrá demonizar el independentismo, que hablen las urnas.
43 .- #41 También han asesinado a algunos de sus miembros que quisieron abandonar.